Luis de León, el pechoamarillo de la suerte

Transcurría el minuto 90. Los segundos avanzaban peligrosamente para la causa de Guastatoya. Un gol los separaba de la clasificación a su segunda final en el balompié nacional, pero enfrente tenía a un Petapa que no se daba por vencido.

Luis de León durante la práctica de este martes en el estadio David Cordón Hichos. (Foto Prensa Libre: Francisco Sánchez)
Luis de León durante la práctica de este martes en el estadio David Cordón Hichos. (Foto Prensa Libre: Francisco Sánchez)

El delantero hondureño Ángel Rodríguez domina el esférico en las afueras del área de los locales. El cronómetro se acerca al minuto 91. Rodríguez saca un riflazo de zurda lleno de odio y con la ilusión de todos los aficionados pechoamarillo.

En la trayectoria del esférico, Luis de León, un lateral derecho con una encomiable proyección, aparece con su pecho para desviar el remate del ariete catracho.

El portero de los miguelenses, Luis Tatuaca, queda descompuesto ante el desvío y los guastatoyanos explotan en felicidad, después de que el balón quedó anidado en el pórtico loro.

“Fue algo fortuito. La virtud es de mi compañero”, dijo el zaguero este martes, quien después de que se percató de la anotación corrió como un auténtico loco para abrazar a sus compañeros.

“Festejé como lo hacía de niño. Es mi cuarto gol en la Liga Nacional”, confiesa el jugador que debutó en el máximo circuito con Universidad.

De León, que se acostumbró a enfrentar a Municipal desde las categorías inferiores en su etapa como jugador de Comunicaciones, solo tiene una meta por el momento.

“Mi sueño inmediato es ganarle a Municipal en mi primera final”, señaló el jugador de 21 años, quien ya militó en un proceso de Selección Sub 20.

“Estoy más maduro ahora”, enfatizó quien espera tener mañana el apoyo de sus padres Vidal y Liz; incondicionales en su carrera futbolística.