Cierra temporalmente empresa de transporte en Honduras por extorsiones

Ejecutivos de la empresa de transporte Cristina de Honduras anunciaron hoy el cierre temporal de la compañía después de 20 años de operaciones por el cobro de extorsiones.

La empresa de Transporte de pasajeros Cristina tiene 20 años de operar en Honduras. (Foto, Prensa Libre: http://busesdehonduras.blogspot.com)
La empresa de Transporte de pasajeros Cristina tiene 20 años de operar en Honduras. (Foto, Prensa Libre: http://busesdehonduras.blogspot.com)

“No es que nosotros queramos cerrar, (pero) lo haremos de manera temporal porque queremos que el Gobierno haga algo (…), porque definitivamente es imposible seguir trabajando”, dijo a periodistas el gerente y propietario de la empresa, Mario Discua.

Señaló que desde el domingo “están cerradas”  las terminales de la empresa en las ciudades caribeñas de Trujillo, Colón, La Ceiba, Tela; San Pedro Sula  (norte) y Tegucigalpa.

Discua explicó que el cierre de la empresa Cristina obedece al cobro de extorsiones que hacen pandillas juveniles a transportistas y empresarios a cambio de no asesinarlos.

“El cierre es por el impuesto de guerra (extorsión), esta gente llama, pide x cantidad y si no (pagamos) van a seguir matando gente” , subrayó el ejecutivo de la empresa, quien aseguró que prefieren cerrar operaciones antes de pagar las extorsiones que los pandilleros exigen.

El empresario pidió al Gobierno hondureño que preside Juan Orlando Hernández que no les abandone y que se busquen mecanismos para revertir la situación de inseguridad que impera en el país centroamericano, donde a diario se registra una media de trece asesinatos.

La empresa Cristiana fue fundada en 1996 por Mario Discua y su esposa Concepción Castro, con tres rutas entre las ciudades de Tegucigalpa, Tela y La Ceiba.

El cierre de la empresa Cristina ocurre 7 días después del asesinato a tiros de unos de sus conductores en una gasolinera de la cuidad de La Ceiba.

El chófer, identificado como Manuel Gómez, fue asesinado el pasado día 18 por dos mujeres armadas que viajaban como pasajeros en el autobús, que cubría la ruta entre Tegucigalpa y La Ceiba, quienes después se dieron a la fuga, según un informe de la Policía.

Una de las supuestas sicarias, identificada como Ana Channely Córdoba, de 20 años, fue detenida dos días después del crimen en una barriada de La Ceiba, mientras las autoridades continúan la búsqueda de la otra fémina.

Córdoba, integrante de la pandilla Mara 18, está recluida en una cárcel y, según la Policía, confesó su participación en el crimen del chófer.