Coronavirus: Banguat confirma temores económicos y proyecta un PIB negativo en 2020

La economía guatemalteca fue revisada a un escenario negativo y, en el mejor de los casos, con un leve crecimiento para 2020 por los efectos del covid-19 en el aparato productivo. Esta es la valoración de los miembros de la Junta Monetaria (JM)

El sector comercio, construcción, suministro de electricidad y agua y actividades de alojamiento y de servicios de comida serían los más afectados por el covid-19 para este ejercicio, según la proyección de la Junta Monetaria. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)
El sector comercio, construcción, suministro de electricidad y agua y actividades de alojamiento y de servicios de comida serían los más afectados por el covid-19 para este ejercicio, según la proyección de la Junta Monetaria. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)

En una segunda evaluación del PIB, las autoridades monetarias plantean tres escenarios del crecimiento económico, así como la caída de varios indicadores que impactaran en el sistema productivo en los términos de oferta y de la demanda.

El escenario superior es que la economía cierre en 0.5% (positivo), un valor central de -0.5% (negativo) y en el modelo inferior, que se registre una caída de -1.5% (negativo), explicó a Prensa Libre, Sergio Recinos, presidente del Banco de Guatemala (Banguat) y JM.

“Conocimos las cifras actualizadas tomando en cuenta la coyuntura internacional y en primer lugar la nueva revisión apunta entre un rango de 0.5% positivo a 1.5% negativo y estamos hablando con el planteamiento original”, declaró el funcionario.

Reactivación del consumo

Para Nils Leporowski presidente del Comité de Asociaciones Agrícolas, Comerciales, Industriales y Financieras (Cacif), las cifras que maneja la JM del desempeño de la economía se acercan a los datos que han estimado, y precisan que este año habrá un crecimiento cero o negativo, pero dependerá de las medidas que se sigan tomando por el avance de la pandemia.

“Me refiero a en cuántos días vamos a ir reabriendo las actividades productivas y, una vez abiertas, cómo responderá la economía, el consumo y la recuperación de algunos precios de materias primas en el mercado exterior”, precisó.

A finales de marzo también la JM ajustó el indicador entre 0% a 1.5%, sin embargo, ahora se revisó a la baja.

El pronóstico de crecimiento para 2021 estaría en tasas positivas en el rango de 3.5% a 4.5%.

El presidente de la banca central expresó que para el siguiente año se observa una recuperación positiva, que es una cifra mayor a lo estimado y consistente con lo que dice el Fondo Monetario Internacional (FMI), con una tendencia en V –que cae este año, pero se recupera inmediatamente el próximo–.

El escenario conocido este miércoles 22 de abril por las autoridades, es en el supuesto que la pandemia se pueda minimizar en el segundo semestre.

Indicadores claves

Además de los choques internos, habrá otras variables que suponen que la economía estará en terreno negativo como el ingreso de remesas familiares, que por primera vez se proyecta que tendrán una contracción, al igual que el comercio exterior -exportaciones e importaciones-.

Las remesas tendrían una caída entre -6% al -11.5% con un valor núcleo de -9% con un monto estimado de US$9 mil 562.6 millones (Q73 mil 362.4 millones), que representarían alrededor de US$1 mil millones menos con respecto al 2019 cuando fueron US$10 mil 508 millones.

“Lamentablemente la tasa de desempleo en los Estados Unidos ya aumentó y en eso se explica” la caída, aseguró el funcionario.

Para 2021, se proyecta una recuperación positiva en el rango de 10% a 13% por un monto de US$10 mil 662 millones.

Para las exportaciones se pronostica un desplome de -9.5% a -6.5% con un valor central de -8% para alcanzar los US$10 mil 276 millones (Q79 mil 125 millones); mientras que, para las importaciones, una caída en el rango de -8.5% a -5.5% con una posición central de -7% situándose en US$18 mil 489 millones (Q142 mil 365 millones).

El escenario para 2021 es que las exportaciones registren una tasa de crecimiento del 9.5% 12.5% para alcanzar unos US$11 mil 407 millones (Q87 mil 833 millones) y las importaciones una recuperación de 8.5% a 11.5% con US$20 mil 338 millones (Q156 mil 602 millones).

Para hacer el escenario, se consideró el volumen del comercio mundial, los índices accionarios y el crecimiento mundial de la economía que estaría cerrando en -3% en 2020 y una recuperación en 2021 de 5.8%, según el FMI.

En cuanto al crédito bancario al sector privado, se proyecta un crecimiento de 3.5% en 2020 y 8.5% para 2021.

El déficit fiscal -que son los impuestos programados que superan los ingresos- se ubicaría en 6% y una inflación de 2.75% para este ejercicio.

El ingreso de divisas por remesas familiares será menor en 2020 con respecto al 2019 y su efecto será en el consumo interno, señala la Junta Monetaria. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)

Doble efecto

Recinos explicó que la pandemia del covid-19 tendrá implicaciones en la economía por el lado de la demanda agregada -índice que mide el total de bienes y servicios demandados en la economía- por las medidas de contención, aislamiento social y el toque de queda que es exitoso para frenar el contagio “pero lamentablemente afecta el consumo de las personas y en los hogares”.

Mientras que por el lado la oferta, los cierres de las actividades, los comercios, los restaurantes, los hoteles y los aeropuertos, provocan que las empresas ya no produzcan, sobre todo aquellas que no son esenciales y han parado su producción que provoca un choque de oferta en la economía.

“Lamentablemente este tipo de pandemia tiene un doble efecto por el lado de la demanda y la oferta”, explicó el funcionario y reiteró que las medidas de relajar la política monetaria, ayudarán. Un ejemplo es la reducción de la tasa líder de interés, que permite abaratar el precio de los créditos y que algunas empresas puedan seguir operando mientras se reactiva la demanda de las personas, hogares y empresas.

Mientras que, por el lado de la oferta, la política debe ser fiscal para evitar el desempleo y el Gobierno plantea atender al sector informal de la economía que se queda desocupado y que pueda seguir demandando por lo menos una parte.

También el apoyo al trabajador formal sobre todo el que cotiza al IGSS, ya que hay muchas pequeñas y medianas empresas tienen una menor demanda y disminuyen operaciones y en algunos casos se ven obligadas en despedir personal o suspender, al igual que brindar créditos a estos sectores para continuar operando mientras se reactiva la demanda, remarcó Recinos.

Sectores más golpeados

Recinos informó que aún están afinando las cifras por las actividades sectoriales, pero detalló que construcción, comercio al por mayor y menor, suministro de electricidad y agua, y actividades de alojamiento y de servicios de comida -que incluye el turismo- registrarán una caída fuerte.

El presidente del Cacif dijo que algunas actividades como el turismo tendrá otra dinámica una vez empiece la recuperación que no será inmediato y llevará un proceso, al igual que el consumo.

“Todas las actividades que giran alrededor del turismo están golpeadas y hay varias incógnitas que no tenemos claras pero el corto y mediano plazo la tendencia será de cero crecimiento o negativo”, subrayó Leporowski.

Visión más optimista

La estimación de la JM es más optimista a las proyectadas por organismos financieros internacionales recientemente.

Por ejemplo, el FMI proyectó una caída de -2%, el Banco Mundial, -1.8% y la Comisión Económica para América Latina (Cepal), -1.3%.

A decir de Recinos, estos organismos no incluyen el paquete fiscal y apoyo que aprobó el Congreso hace algunas semanas.

“Los cuerpos técnicos hacen un trabajo de análisis con la información disponible, más un trabajo de encuestas a los sectores y se están tomando en cuenta las medidas económicas que se aprobaron y las que está adoptando el Gobierno y la JM”, agregó.