Coronavirus: Pérdidas del país serían peor de lo esperado, según nuevo jefe de la SAT

“Si se hubiera sabido sobre esta pandemia muy pocos hubieran participado para superintendente, pero hoy estamos acá con ese reto”, expresó Marco Livio Díaz Reyes.

Una estimación preliminar de la SAT señala que la caída en la recaudación sería entre Q7 mil a Q12 mil millones para el ejercicio 2020 por el efecto del coronavirus, según el superintendente Marco Livio Díaz Reyes. (Foto Prensa Libre: Érick Ávila)
Una estimación preliminar de la SAT señala que la caída en la recaudación sería entre Q7 mil a Q12 mil millones para el ejercicio 2020 por el efecto del coronavirus, según el superintendente Marco Livio Díaz Reyes. (Foto Prensa Libre: Érick Ávila)

Díaz Reyes asumió el pasado 14 de abril la dirección de la SAT y quien conversó con Prensa Libre sobre esta coyuntura y su programa de trabajo a ejecutar.

El agujero fiscal sería entre Q7 mil a Q12 mil millones es el escenario preliminar del impacto del covid-19 para este ejercicio que manejan las autoridades tributarias.

Declaró que por la emergencia reenfocará su plan en las áreas que pueden generar mayor recaudación, el respeto por los derechos del contribuyente, así como manejar una buena relación con el sector productivo.

Antes de ser elegido superintendente, Díaz Reyes fue viceministro de Finanzas hace 10 años cuando impactaron a Guatemala los efectos de la crisis económica mundial y luego se dedicó a la atención de su bufete profesional y a la parte académica.

¿Cuáles son los retos en la cobranza de impuestos en esta coyuntura?

Si no hubiera coyuntura, igual sería mi actitud; pero en estos momentos se vuelve indispensable trabajar de la mano con los sectores productivos.

Debemos abandonar la visión de que el Estado es uno, el privado otro y que hay que ser antagónicos.

El Estado, la SAT y el sector productivo debemos trabajar juntos, lograr acuerdos, en permitir que las actividades productivas sean eficientes en realizar su trabajo, que generen empleo, las utilidades y que esos resultados les permitirá pagar impuestos.

Mi compromiso con el sector productivo es hacerlo por sector, porque cada uno tiene diferentes necesidades, sentarnos a dialogar y (ver) cómo se les puede ayudar, facilitar, eficientizar los procesos; y cómo ellos pueden ayudar a la administración tributaria a recaudar y que se cumpla con los programas de Estado como inversión en salud, educación, gobernabilidad.

Mi propuesta es trabajar de la mano con los sectores; ya hemos sostenido pláticas con algunos, los hemos escuchado y vamos a resolver los problemas y agilizar los procedimientos para que sean más productivos.

¿Cuáles son los escenarios preliminares que manejan de caída de la recaudación para este año por la emergencia?

Tenemos una pérdida de unos Q7 mil millones como escenario bajo y que puede llegar a unos Q12 mil millones y si llegamos a este último escenario, el Estado tendrá problemas para cumplir con sus compromisos.

Por eso debemos trabajar arduamente entre el sector privado y la SAT para que eso no suceda.

Un colapso de las finanzas públicas, a como está la situación, puede tener grandes consecuencias sociales.

¿Es un escenario muy dramático?

Por el momento no tenemos desagregados los indicadores y no hay datos al detalle, pero ahora que tenemos día a día el comportamiento de las ventas de las principales empresas e industrias a través de la factura electrónica en línea y observamos un ingreso de las compañías, podemos hacer las proyecciones con más información que nos llevan a estas cifras.

Estaríamos hablando de entre Q53 mil millones a Q58 mil millones de recaudación para 2020 que es una caída muy fuerte.

Eso es lo que tiene que comprender el sector privado, por eso somos categóricos que no vamos a aplazar –en el pago de impuestos–, y si empezamos con esas medidas el país podría tener serios problemas sociales.

Solo imagínese que no se le puedan trasladar recursos a las municipalidades, combustibles para el Ministerio de Gobernación, que no se pueda pagar las medicinas en Salud y que solo nos alcance una parte de recursos para cubrir el pago de salarios se puede generar una convulsión social de grandes proporciones.

Todos los guatemaltecos debemos trabajar con mucha responsabilidad en estos momentos de crisis.

Es una situación nunca vista en la historia. En la crisis del 2009 la caída en la recaudación fue de Q4 mil 500 millones. En ese año se aprobó una amnistía fiscal y se logró recuperar, en parte, esa caída.

Por el momento ese tema de amnistía no se ha abordado.

Usted fue viceministro de Finanzas hace 10 años y viene de su bufete, ¿qué visión trae?

Cuando uno es asesor le dice al empresario cómo pagar correctamente sus impuestos y no veo una gran diferencia en ser un asesor que me contrata y estar en este nuevo puesto. Mi posición siempre ha sido asesorar bien para pagar bien los tributos y muchos empresarios no quieren tener problemas.

Ahora en esta posición de superintendente, siento que es lo mismo en exponerle al empresario porque tiene que pagar bien sus impuestos, pero con más poder sancionatorio, y esa es la única diferencia que observo.

Con las compañías en las cuales asesoré siempre han pagado correctamente sus impuestos y creo que hemos aprendido juntos que eso ahorra costos y uno se vuelve más productivo en gestionar el negocio.

Lo mejor para el país desde el punto de vista público y privado es contar con una cultura del correcto pago de impuestos, volver más eficientes a las empresas partiendo de una contabilidad ordenada y transparente.

Marco Livio Díaz jefe de la SAT
El superintendente de la SAT Marco Livio Díaz Reyes declaró que mantienen un programa de emergencia por el covid-19 y la implementación de nuevos programas para elevar el recaudo fiscal. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)

En ese sentido, ¿no habrá conflicto de interés?

Lo que veo es que estoy ejerciendo mí misma función que ejercí antes, como le decía ahora con algún poder más de fiscalización, pero la posición personal es la misma, es que el empresario debe pagar sus impuestos.

En 2008 implementamos un programa académico al personal de la SAT y en la parte privada me he preocupado por el fortalecimiento de las capacidades de la institución.

Ahora que me he tomado el reto de asumir este puesto, uno de los ejes de trabajo será el respeto a los derechos de los contribuyentes. Vamos a cambiar desde adentro la visión de respetar los derechos de los contribuyentes y trabajar con contadores públicos, auditores y abogados que asesoran al sector privado para generar una buena relación.

¿Por qué esa apuesta?

En la medida que el sector productivo tenga confianza en la SAT, es más fácil en llegar acuerdos y paguen sus impuestos.

Cuando se vulneran los derechos y cito por ejemplo que no se reconoce un ISO -impuesto- que, si corresponde, el sector privado se reciente y después no quiere pagarlo.

Entonces, una manera de solucionar los problemas es que hay respetar los derechos de los tributantes y ese será un eje central de esa posición que a largo plazo es algo estratégico para la SAT.

Tal vez a corto plazo se vea que no es un indicador conveniente, pero estoy convencido de que a largo plazo es un eje estratégico.

Uno de profesional tiene un sentido social, que hay que velar y cuidar a Guatemala y esa es mi función ahora, y no implica que vaya a dañar al sector privado, sino que todo lo contrario de apoyarlo para ser más productivo y mejorar la recaudación.

¿Qué deficiencias encuentra?

Vamos a cambiar el plan del combate al contrabando aduanero y descentralizarlo, se cambiará la metodología de fiscalización a los contribuyentes y utilizar otros instrumentos legales que están en ley para ejercer más controles en precios de transferencias, el secreto bancario y cambiar los criterios institucionales para acercarnos a la protección de los derechos al contribuyente.

Estoy revisando los planes de trabajo con las 35 posiciones importantes de la SAT contando a los intendentes y gerentes de áreas y se han revisado los programas, hemos llegado a los acuerdos de mejoras y se están recibiendo las directrices. Hay un equipo profesional para hacer un plan de emergencia para atender el covid-19.

Por la emergencia del covid-19, ¿cuáles son las directrices?

En primer lugar, un esfuerzo administrativo, medidas urgentes para que las personas puedan trabajar desde su casa y ya se programaron los turnos de como vendrá el personal para seguir trabando.

Se le pidió a la unidad de Fiscalización que ahora se elimine de los controles a unos sectores que están más golpeados y enfocarnos en las actividades pueden producir más ingresos.

Por ejemplo, se pidió el informe de todos los contribuyentes que no presentaron su declaración del IVA o del ISR y empezar las medidas para que los contribuyentes paguen esos impuestos.

Hay un comité que día con día estará reaccionando ante esta emergencia y a largo plazo que medidas se pueden adoptar.

En el tema del contrabando, ¿qué contempla?

Hay un departamento del combate al contrabando que solo existe en la ciudad capital y se crearán estas unidades en las regiones, para mapear los actores del contrabando, establecer una metodología y se solicitará al Ministerio Público, Policía Nacional Civil y Ejército para realizar los operativos.

¿Cómo se puede recuperar la confianza del contribuyente en estas condiciones?

Ese punto se convertirá en un eje transversal de los objetivos estratégicos de la SAT, así como la transparencia y el respeto a los derechos del contribuyente.

Vamos a revisar en dónde se puede mejorar la atención al contribuyente y cómo se puede atender mejor.

Por ejemplo, si un tributante paga más de ISR en este ejercicio y posiblemente lo recupere dentro de cuatro años, pero si agilizamos ese proceso y lo puede recuperar al año siguiente con más gusto realizará los pagos a cuenta -anticipado-.

El cambio no es inmediato, pero hay que salir hacia afuera y hay que premiar la cultura dentro de la institución.

En términos generales, ¿qué planes trae para las intendencias?

Por ejemplo, en Fiscalización el cambio de la metodología para seleccionar a los contribuyentes que van a ser auditados e implementar la solución de conflictos para hacer los ajustes administrativos que tardan muchos años y alcanzar acuerdos si proceden o no proceden en una reunión de una mañana y que es una herramienta poca utilizada.

En Asuntos Jurídicos hemos pedido un estudio para solucionar la controversia que hay con los exportadores por el tema de la devolución del crédito fiscal y hay una propuesta con los contribuyentes que hicieron los procedimientos correctos para solucionar.

También perseguir y presentar las demandas penales contra aquellos contribuyentes evasores y creo que existen en el país algunos grupos que se dedican al contrabando y la evasión a gran escala, y contra ellos se presentaran las denuncias.

En Aduanas tenemos tres grandes planes que es el programa de modernización aduanera que se llama Miad y se continuará con ese eje estratégico, que ahora es un programa, pero se convertirá en un departamento para fortalecerlo.

Hay un estudio de tiempos de despacho entre la SAT y el sector privado, hay una ruta que seguir porque están identificadas las áreas de deficiencias tanto del área pública como privada y es un gran avance y vamos a seguir con ese plan para volvernos más competitivos, si logramos reducir el número de días para poder exportar o importar.

En recaudación ya se realizaron algunos cambios para analizar la base de datos de la SAT porque no se está utilizando como se debe y se puede ser más eficientes para lograr mejores resultados para aumentar la recaudación.

Hay mucha información que se puede utilizar con mejores resultados.

¿Cómo va a trabajar la devolución del crédito fiscal que es una de las principales quejas de los contribuyentes?

La primera acción es lograr un acuerdo con la Contraloría General de Cuentas de la Nación porque se presentaron demandas penales contra los auditores y eso detuvo la devolución y hay que establecer una metodología para ponernos de acuerdo en cuál debe ser la forma para fiscalizar esa devolución.

Por otro lado, estamos revisando los planes de la normativa interna, para agilizar esa devolución y ya se requirió un plan con los encargados, ya hay una evaluación de los indicadores y creo que se puede mejorar muchísimo ese proceso.

El objetivo es agilizar la devolución y que eso sea flujo de efectivo para las compañías y tener el cuidado que no se devuelva ni un centavo que no sea procedente de las solicitudes.

La tercera acción es invitar al sector privado a que utilice el régimen electrónico.