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El ingreso promedio mensual de las familias guatemaltecas ha perdido capacidad de compra hasta en 22.1% respecto al 2015

El ingreso promedio mensual de las familias ha perdido el 22.1% de su capacidad de compra respecto a siete años antes, debido a la inflación y los escasos incrementos salariales.

El poder adquisitivo del ingreso promedio mensual real de las familias guatemaltecas ha perdido valor, tanto por efectos de la inflación como por la contracción de su valor nominal. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL).

El poder adquisitivo del ingreso promedio mensual real de las familias guatemaltecas ha perdido valor, tanto por efectos de la inflación como por la contracción de su valor nominal. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL).

El poder adquisitivo del ingreso promedio mensual real de las familias guatemaltecas a octubre de 2021 se redujo en 22.1%, respecto a su valor en noviembre de 2015, tanto por efectos de la inflación como por la contracción de su valor nominal.

Es decir que en relación con el 2015, el Quetzal ha perdido valor por 26 centavos, pasando de Q1 en ese año a Q0.74 en 2022, según un análisis de la consultora guatemalteca Grupo Cardinal, basado en datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Mientras que según esta institución (el INE), a septiembre de 2022 el poder adquisitivo del Quetzal se ubicó en Q0.60, lo que significa que ha perdido 40 centavos con relación al período base de diciembre 2010, y 6 centavos respecto a septiembre del 2021.

En otras palabras, respecto al valor promedio mensual de Q2 mil 256 estimado en noviembre de 2015, el ingreso promedio mensual real de un hogar a octubre de 2021 fue de Q499 menos, al situarse en Q1 mil 757, según un análisis de la consultora guatemalteca Grupo Cardinal, basado en datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

La inflación es el alza generalizada de los precios y va disminuyendo la capacidad de compra de las familias, dado el hecho de que los ingresos permanecen fijos en el corto plazo.

A partir de los datos del Índice de Precios al Consumidor (IPC), se puede calcular la pérdida de poder adquisitivo de un Quetzal y bajo ese mismo orden, calcular la pérdida de posibilidad de compra con los mismos ingresos en los hogares.

“Cuando se habla de la caída del poder adquisitivo de los ingresos, nos referimos a la pérdida de poder de compra debido al aumento de precios. Entonces, la inflación equivale a la baja del poder de compra del dinero. Independientemente de cuál sea la fuente de esos ingresos, todas las variables económicas expresadas en quetzales tienen un menor poder de compra cuando los precios suben”, explicó Hugo Maúl, director del Área Económica del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (CIEN).

“Podríamos decir que el aumento de la tasa de inflación de 9%, por ejemplo, representa una reducción en el poder adquisitivo de las personas, en el mismo porcentaje, suponiendo que estas consuman una canasta similar a la que utiliza el INE para el IPC”, agregó.

Cuánto vale realmente el Quetzal

Hugo Allan García Monterrosa, subgerente Técnico del INE, expuso que el fenómeno de la pérdida del poder adquisitivo, es medido por el INE a través del IPC que tiene una canasta fija integrada por 441 bienes y servicios, a los que se les da un seguimiento mensual. Teniendo como base diciembre de 2010, vemos cómo el índice va creciendo y el Quetzal pierde poder adquisitivo.

“Eso quiere decir que, con la misma cantidad de dinero, podemos comprar o adquirir menos bienes y servicios que antes y se explica por el aumento de los precios en los bienes de consumo general”, dijo García.

Debido a que el año base es bastante lejano, la firma Cardinal estimó la pérdida del valor adquisitivo del Quetzal en relación con diciembre de 2015. Por un lado, de ese año para acá, se abarcan dos períodos de gobierno, y por otro, es más fácil ubicar en el imaginario de las personas un año base más cercano, expuso Fredy Gómez, su director ejecutivo.

Para calcular la pérdida del valor adquisitivo del Quetzal en referencia a diciembre de 2015, Cardinal generó un IPC con base 100 a diciembre de 2015, asignando un valor de 100 al IPC a dicha fecha y calculando el nuevo índice con las variaciones del IPC en cada año y luego dividiendo el valor de Q1 entre el índice generado.

Sobre la base de ese cálculo, se determinó que el Quetzal ha perdido 26 centavos, pasando de Q1 en 2015 a Q0.74 en 2022.

 

Los ingresos reales

Gómez añadió que el ingreso nominal promedio mensual de las familias corresponde al valor medio estimado por la Encuesta Nacional de Empleo e Ingresos (ENEI), del INE, en los meses de noviembre y diciembre de 2015 a 2019 y octubre de 2021.

De acuerdo con la ENEI, en 2015 el ingreso promedio mensual de un hogar se situó en Q2 mil 256; en 2016, Q2 mil 158; en 2017, Q2 mil 150; en 2018, Q2 mil 260; en 2019, Q2 mil 429, y en 2021, Q2 mil 207. El dato de 2020 no está disponible, debido a que ese año el INE no llevó a cabo la ENEI.

Entonces, el valor real del ingreso promedio mensual se calcula quitando la pérdida de poder adquisitivo conforme al IPC, en cada período de referencia de la encuesta.

Según esa fórmula, el ingreso promedio mensual de un hogar, en términos reales, partiendo de su valor nominal de Q2 mil 256 en 2015, fue de Q2 mil 62 en 2016; en 2017, Q1 mil 944; en 2018, Q1 mil 997; en 2019, Q2 mil 88; y en 2021, Q1 mil 757.

“Lo que esto significa es que, si en 2021 el ingreso promedio de una familia se estimó por la ENEI en Q2 mil 207, derivado de la inflación, realmente lo que logra comprar es lo equivalente a Q1 mil 757, es decir, un 22.1% menos en términos del valor de 2015”, argumentó Gómez.

Para calcular el poder adquisitivo del salario promedio de 2022, habrá que esperar los resultados de la ENEI, para la cual comienza la recolección de datos este 7 de noviembre al 7 de diciembre.

“Comer menos del pastel”

Al comparar la variación del Producto Interno Bruto (PIB) real (valor de la economía descontando la inflación) y los ingresos promedios reales en 2021, los ingresos variaron de forma negativa en 15.9% respecto al valor de 2019. En este caso, no se cuenta con el dato de 2020 y se toma como referencia el valor base del año 2015.

Según las estimaciones de Cardinal, en 2016 la economía creció 2.7% mientras el ingreso promedio decreció 8.6%; en 2017, el PIB aumentó en 3.1% y los ingresos cayeron 5.7%; Solo en 2018 y 2019, la variación de los ingresos fue positivos, pero para 2021, mientras el PIB registró una alza del 8%, los ingresos cayeron 15.9%.

“Ahora, lo que estos datos nos dicen, es que el pastel está creciendo, pero los trabajadores se están quedando con una porción más pequeña de ese pastel”, dijo Gómez.

En opinión de Maúl, se debe que tener cuidado cuando se habla de recuperar el poder adquisitivo porque es fácil creer que aumentando los ingresos en quetzales se va a recuperar la capacidad de compra. “En un primer momento es cierto, si la inflación subió 10% y yo subo los salarios 10%, con lo que se compensa el aumento de precios. El problema es que el aumento de salarios provoca un incremento en los costos de las empresas, las fábricas o los negocios que contratan trabajadores, y volverán a aumentar los precios.”, refirió.

Para el analista del CIEN, una forma de salir de estos problemas inflacionarios es mejorando la productividad, de manera que con el mismo nivel de esfuerzo y de trabajo, los trabajadores puedan producir y ganar más.

Caída del consumo

“Los datos resultantes son poco alentadores para la economía de Guatemala y anticipan una caída en el consumo familiar real, así como un “empuje” hacia la pobreza en los hogares que estaban ligeramente sobre la línea mínima monetaria para consumir la ingesta calórica básica.

Mario Rivera, gerente de efectividad programática de World Vision Guatemala, señaló que cuando los productos y servicios se encarecen, las familias, incluso teniendo un salario mínimo, no lograr cubrir los costos de la canasta básica. La situación se complica más para las personas que trabajan en el campo y no llegan a ganar ni el equivalente a US$2 al día.

De acuerdo con el INE, el costo promedio de la canasta básica alimentaria (CBA), en septiembre de 2022 fue de Q3 mil 539, lo cual significa que aumentó Q84 (2.4%) comparado con agosto de este año (Q3 mil 455 aproximadamente) y Q513 (14%), en relación con septiembre de 2021, cuando costaba cerca de Q3 mil 13.

El Sistema de Información Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional (Siinsan), señaló en su pronóstico de seguridad alimentaria y nutricional, período octubre a diciembre de 2022, que el con el costo de la CBA a septiembre, “existe nuevamente una brecha, en comparación con el salario mínimo.

Esta aumenta, al compararla con el salario agrícola comunitario que reporta la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura (FAO). Según los datos de ese organismo, el promedio del jornal agrícola diario es de Q65, un valor “muy por debajo” del salario mínimo vigente.

“Asumiendo que los jornaleros trabajan 30 días al mes (lo que difícilmente sucede), y ganan Q65 al día, el ingreso mensual de un hogar, con un solo miembro como proveedor, es de Q1 mil 950; este valor cubre solamente el 56% del costo de la CBA”.

El Banguat explica

De acuerdo con el Informe de Política Monetaria a junio 2022, divulgada por el Banco de Guatemala (Banguat) la evolución de la inflación en Guatemala durante los dos años previos fue afectada por diversos factores, destacando los choques de oferta y de demanda asociados a la pandemia del COVID-19, que afectaron rubros específicos de los alimentos y los energéticos, provocando, durante 2020, importantes incrementos que ocasionaron que el ritmo inflacionario se situara, algunos meses, arriba de la meta establecida por la autoridad monetaria.

En 2021, la disipación de los choques de oferta observados el año anterior, provocaron que la inflación reflejara una importante desaceleración; sin embargo, el comportamiento de las principales divisiones de gasto ha sido heterogéneo. En este sentido, destacan las alzas observadas en las divisiones de gasto asociadas a energéticos, como el transporte y la vivienda, por su estrecha relación con los precios internacionales del petróleo y sus derivados, los cuales aumentaron sostenidamente desde el segundo semestre de 2020.

Cabe indicar que, durante el presente año, el precio internacional del petróleo ha registrado alzas significativas, derivado, como se indicó, del conflicto bélico entre Rusia y Ucrania, conflicto que también ha afectado considerablemente el precio de otras materias primas, particularmente algunos alimentos, de los cuales estos países son importantes productores y exportadores a nivel mundial.

En ese sentido, el rubro de alimentos que había presentado importantes moderaciones en sus tasas de crecimiento el año anterior; empezó a registrar incrementos considerables, particularmente en los grupos de gasto de pan y cereales, de carnes y de hortalizas, legumbres y tubérculos, que han provocado que el comportamiento de la división de gasto de alimentos y bebidas no alcohólicas también sea relevante.

Aunque añade que, contrario a lo observado en la mayoría de países a nivel mundial, la inflación mostró una tendencia decreciente durante el segundo semestre de 2021 y los primeros dos meses de 2022; sin embargo, a partir de marzo del presente año, dicho comportamiento empezó a revertirse rápidamente y a mayo la inflación ya se ubicaba por encima de la meta establecida por la autoridad monetaria (4.0% +/- 1 punto porcentual), lo cual ha estado explicado, fundamentalmente, por factores externos que han afectado los precios de los energéticos y de los alimentos, pero también por incrementos significativos en otras divisiones de gasto del IPC, lo que es indicativo de que los efectos de segunda vuelta han empezado a tener una influencia importante en el comportamiento de la inflación en Guatemala29.

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