Coronavirus: 6 pasos rápidos para los negocios que buscan permanecer en el tiempo

Estamos viviendo una situación sin precedentes para esta generación. Las crisis anteriormente vividas eran como producto de situaciones que iniciaron de decisiones económicas y que tuvieron su efecto alrededor de la economía y con consecuencias negativos provenientes de este tipo de crisis.

El éxito de un negocio a largo plazo depende, en gran medida, de su capacidad para adaptarse a circunstancias inesperadas. (Foto Prensa Libre: Shutterstock)
El éxito de un negocio a largo plazo depende, en gran medida, de su capacidad para adaptarse a circunstancias inesperadas. (Foto Prensa Libre: Shutterstock)

Los daños económicos de esta crisis son grandes y han tenido un impacto que se propaga como las ondas en el agua después de arrojar una piedra. Sin embargo, en estos momentos no hay nada más importante que tomar todas las medidas recomendadas para disminuir la tasa de mortalidad de esta pandemia. Pero esta crisis de salud es económica también, en donde hay empresarios, gerentes y líderes que están buscando la forma de salir a flote ante esta crisis.

En la continuidad de los negocios se ve amenazada, por lo que es necesario tener un liderazgo capaz de adaptarse al ambiente adverso y complejo de estos momentos. Es importante que el líder tenga la agilidad para identificar los factores claves que garanticen la continuidad, debe tener la capacidad de negociar con todos los interesados desde empleados, accionistas, proveedores, bancos y demás, y por último debe ser innovador para buscar nuevas formas de hacer las cosas e identificar oportunidades.

Una crisis pone a prueba la capacidad de las organizaciones para responder y anteponerse a ella. La transparencia y la comunicación, junto con el uso de la tecnología, son elementos clave para mantener la continuidad del negocio. Esto mantiene la tranquilidad de los distintos grupos de interés y permite definir adecuadamente las responsabilidades de cada involucrado.

La situación que se vive es compleja, sin precedentes para nuestra generación, por lo que los tomadores de decisión deben atender el desarrollo de un plan de continuidad. En esta materia, es clave tomar en cuenta seis medidas para enfrentar la disrupción que genera una crisis.

Pasos para un mundo poscovid-19

  1. El primer paso es refrescar los riesgos principales en las operaciones y la cadena de suministro. Habiendo confirmado esto, será posible destinar los recursos suficientes para atender la crisis, y luego enfocarse en el diagnóstico de la cadena de abastecimiento y la gestión de riesgos. La comunicación clara y oportuna entre los diferentes niveles de la organización permite obtener perspectivas y puntos de vista que aporten valor a la estrategia. Esto permite visualizar los retos y necesidades de cada área o departamento. Asimismo, es necesario entrenar al personal de la organización. Muchos planes de continuidad fallan pues los encargados de ejecutarlos los desconocen, perdiendo tiempo valioso para responder a las contingencias.
  2. El segundo paso es mantener el flujo de efectivo crucial para la supervivencia de un negocio. Mantener visibilidad sobre cómo se mueven los recursos y tener claras las necesidades de capital de trabajo, ayuda a saber qué áreas son esenciales. Lo anterior, para saber cuáles tienen prioridad en la asignación de recursos en caso de que estos se vean reducidos. Aquí es donde se ve reflejado el buen o mal trabajo realizado en el primer paso, ya que el identificar los riesgos y oportunidades en cada una de las áreas tales como manejo de inventarios, cobrabilidad, negociación con proveedores, calanes de distribución y proveedores alternos, negociación con empleados y otras más nos darán los insumos correctos para planificar un flujo de efectivo que nos permita sobrevivir.
  3. El tercer paso es tener la agilidad de adaptarse rápidamente a los cambios en las condiciones actuales del mercado. En este sentido, la información confiable es un elemento clave para los tomadores de decisión; contar con ella permite tomar las medidas necesarias para mitigar los riesgos de un evento disruptivo. Una función de TI ágil, con planes de trabajo a distancia y un análisis de datos adecuado, logrará mejorar la capacidad de respuesta ante los retos. Y ante la ausencia de ello reasignar tareas al personal para realizar ese tipo de análisis que me ayudara a tomar mejores decisiones.
  4. Alinear el pago de impuestos a la estrategia de gestión de efectivo ayuda a garantizar el cumplimiento, sin descuidar la integridad de otros compromisos del negocio. Tomando en cuenta la liquidez y rentabilidad de un negocio, la carga fiscal se vuelve sumamente relevante. Un ambiente complejo, con pérdida de capital, costos adicionales para proteger la seguridad de los colaboradores, entre otros factores, puede afectar el cumplimiento de la empresa. Asimismo, identificar y capitalizar incentivos fiscales ayuda a diversificar los recursos con el menor impacto posible en las obligaciones.
  5. Garantizar la seguridad de los colaboradores. El mayor activo de una organización es su gente. Por ello, un plan de continuidad del negocio requiere como máxima prioridad garantizar la seguridad de sus colaboradores. Identificar dónde se encuentran y dónde necesitan estar permite organizar de forma adecuada sus actividades y los recursos necesarios. Hacerlo oportunamente evitará tomar decisiones apresuradas que podrían ocasionar más complicaciones a mediano y largo plazo. Opciones de trabajo a distancia o flexibilidad en horarios, son medidas que ayudan a proteger al talento y aprovechar sus capacidades durante una crisis.
  6. Tenga claros los protocolos establecidos por las autoridades. Es clave tener en mente las condiciones contractuales de la organización para mantener el negocio en operación. Asimismo, estar al tanto de los términos y de posibles brechas, permite atender el tema de manera oportuna y garantizar el cumplimiento de los acuerdos legales. Otro elemento básico consiste en tener claro cuáles son los protocolos y si estos están aprobados legalmente en las actas constitutivas para reuniones de Consejo e inversionistas, en caso de que se necesiten llevar a cabo a distancia.

El éxito de un negocio a largo plazo depende, en gran medida, de su capacidad para adaptarse a circunstancias inesperadas. Es claro que el costo de la crisis será alto, y es difícil dimensionar el efecto real para las empresas y el país hoy en día. Sin embargo, en las crisis hay oportunidades y estas oportunidades las toman las organizaciones con líderes agiles, con capacidad para negociar e innovadores.

* Socio de Auditoría y Advisory de KPMG

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