Maíz, frijol y arroz son los granos de mayor consumo en el país y tres millones de productores iniciaron el cultivo, pero con nuevas dificultades

Con las lluvias, inicia en Guatemala el ciclo agrícola y se comienza a labrar la tierra para poder cosechar los alimentos que la población requerirá el próximo año. Pero ahora les costará más.

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Producción agricola en Guatemala
Productores de maíz de la Costa Sur iniciaron con la producción anual. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)

El ciclo agrícola en Guatemala es estacional, tanto para la subsistencia como el comercio, y está asociado al período de lluvias, que comprende de mayo a noviembre. En este lapso se observa un mayor dinamismo productivo local y nacional, que va desde la venta de una piocha o azadón en la ferretería de una aldea, hasta la suscripción de contratos de cosecha.

Además, el sector agropecuario genera actividad a actividades como el comercio, industria, transporte, finanzas, actividades profesionales, científicas y técnicas. O sea, una derrama económica que beneficia a toda la economía nacional.

Jorge Briz, presidente de la Cámara de Comercio de Guatemala (CCG), aseguró que antes de que inicie el ciclo agrícola en el país, muchas actividades se ven beneficiadas por todo lo que conlleva la preparación de la tierra, los insumos, fertilizantes, equipos y maquinaria que utilizan los productores. Además, cuando se levanta la cosecha, que es un periodo estacional, se genera mucha actividad local.

Aunque algunos productores han avanzado con la implementación de tecnología sobre todo en el sistema de riegos, el invierno sigue siendo el período de mayor cosecha. De hecho, en las áreas productoras de granos de la costa sur, ya inició el levante de maíz y frijol, -que es lo primero que sale al mercado- y más adelante se integrarán las cosechas de oriente, de Ixcán y por último la de Petén. Estas son las principales zonas productoras de granos.

Expectativas y desafíos

Gustavo Rivas, directivo de la Asociación Nacional de Granos Básicos, resaltó que ya están recibiendo la información sobre el comportamiento del invierno que emite el Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh).

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Las regiones que no siembran con el inicio del invierno son Ixcán, en Quiché, y las partes bajas de Petén, porque ellos comienzan en octubre, noviembre y diciembre, sobre todo en áreas que son bañadas por los ríos de ese sector.

La estimación apunta que para la cosecha 2022-23, unas 920 mil hectáreas se destinarán al cultivo de maíz (para subsistencia y comercio), con una expectativa de 1.3 millones de manzanas. Algunos productores de la costa sur han implementado tecnología para cultivar granos, con la instalación de sistemas de riego, pero es en el invierno cuando aumentan los rendimientos.

Sobre este punto, Rivas expuso que para la subsistencia el promedio es entre 16 y 32 quintales por manzana, y para la cosecha de comercialización va de 80 a 125 quintales por manzana. La grada de diferencia se debe al uso de tecnología; las semillas híbridas que tienen un mejor rendimiento; un sistema de nutrición completo para la planta desde su inicio; y el refuerzo de urea -fertilizante- de tres aplicaciones, pero que ahora es un problema serio por el ajuste de precios a escala global.

Josué Cano, productor de maíz y frijol de Chicamán, Quiché, explicó que, ante el encarecimiento de los insumos agrícolas, una de las alternativas para esta temporada de siembra para fertilizar el suelo será el uso de productos orgánicos y preparar una mezcla.

“No tengo otra opción que preparar mezclas para lograr los mismos rendimientos en los cultivos y bajar los costos de los fertilizantes”, remarcó al confirmar que muchos productores están utilizando productos orgánicos y fertilizantes a la vez, pues luego de experimentar solo con el uso de productos comerciales orgánicos, la producción se cae.

“Se están mezclando productos orgánicos y químicos para tratar de atenuar los incrementos de los precios que se están observando y que ahora afectan los costos”.

Guatemala tiene un ciclo agrícola estacional. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)

Condiciones del clima

La Dirección de Planeación (Diplán) del Ministerio de Agricultura, emitió el boletín “Informe del Sistema de Cultivos” que alerta la persistencia del fenómeno de La Niña en el Pacifico Ecuatorial por lo menos hasta mayo del 2022 y condiciones neutras para los meses de junio y julio, así como las condiciones cálidas en el Atlántico Norte, Caribe y Golfo de México, por lo que se espera el adelanto de la época lluviosa sobre todo en la bocacosta y el suroccidente.

El informe técnico sobre análisis climático indica que durante marzo, se registró el acercamiento de cuatro frentes fríos y que del 7 al 11 de marzo hubo la primera ola de calor. En tanto que en las regiones del norte y bocacosta se presentaron lluvias por arriba de lo normal, mientras que en la Franja Transversal del Norte y Caribe, está lloviendo según lo esperado.

El informe indica que para el trimestre marzo-mayo, las condiciones de La Niña tienen un 86% de probabilidad y las condiciones neutras, un 14% de probabilidad. Mientras que para el trimestre abril-junio se espera un 64% para las condiciones de La Niña y un 36% para las condiciones neutras.

¿Qué se produce en Guatemala?

La Encuesta Nacional Agrícola (ENA) del año 2019-2020 -última versión disponible- señala que el 8.7% de la superficie del suelo es cultivada con maíz; con frijol el 1.6%; y menos del 0.2% se dedica al arroz.

Eso significa que, de los cultivos anuales, el maíz y frijol son los que ocupan la mayor superficie del área con potencial de uso agrícola, ya que estos cultivos son la base de la seguridad alimentaria y nutricional de la población.

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Los resultados de esa encuesta determinaron que hay cultivadas un millón de hectáreas de maíz, 193 mil de frijol y 3.5 mil de arroz.

Para ese año agrícola, se estimó la producción en 43 millones 489 mil quintales de maíz; 2.9 millones de quintales de frijol; y 247 mil quintales de arroz.