Presupuesto 2016 no frena endeudamiento

El proyecto del presupuesto para el 2016, el cual podría tener un techo de Q72 mil 955 millones, mantiene el peor escenario de riesgo debido a que incrementaría la deuda bonificable, esto, ante la posibilidad de que no se logren negociar préstamos con organismos financieros internacionales.

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esta legislatura deberá conocer el proyecto del presupuesto 2016 en el cual se contempla hasta ahora una mayor tasa de endeudamiento por la vía bonificable.
esta legislatura deberá conocer el proyecto del presupuesto 2016 en el cual se contempla hasta ahora una mayor tasa de endeudamiento por la vía bonificable.

Especialistas consultados por Prensa Libre aseguran que el incremento del presupuesto por Q2 mil 355 millones al plan de gasto vigente podría poner en riesgo al futuro Gobierno, considerando los problemas que afronta la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT) que heredará la gestión patriotista, sobre todo en la institucionalidad y falta de controles.

Advierten de que si no se mejoran las condiciones de recaudación tributaria para los próximos meses, la siguiente administración enfrentaría problemas de liquidez durante los primeros cien días de gestión.

Más deuda

Érick Coyoy, ex viceministro de Finanza, subrayó que el proyecto del presupuesto no está orientado a estabilizar las finanzas y ni evitar mayor valor de endeudamiento.

“Con estas cifras no se puede controlar el déficit y el endeudamiento”, expuso.

El especialista recordó que en el presupuesto actual existe una brecha por Q2 mil millones que la SAT no ha podido cobrar, por lo que persisten las diferencias en los ingresos programados en el presupuesto y los ingresos que no son efectivos ni han crecido de forma exponencial.

Fredy Gómez, especialista en operaciones de crédito público, indicó que uno de los mayores riesgos es incrementar la deuda bonificable que tendría un alto costo para el Estado.

“Lo más lógico es la colocación de bonos del Tesoro, pero sería la peor opción por los costos que representa”, expuso.

Gómez, dijo que este tipo de deuda es más flexible, o sea de rápida colocación, pero una de sus repercusiones es el alto costo que representa pagar intereses de 7%, cuando con un préstamo se pueden negociar tasas hasta de 3% a largo plazo.

Anticipó que uno de los impactos podría ser que las tasas de interés a escala mundial comiencen a subir, por la reactivación de la economía de los Estados Unidos, además de la incertidumbre sobre la calificación de riesgo país hacia Guatemala por la inestabilidad política de las últimas semanas.

Dorval Carías, ministro de Finanzas, declaró el lunes recién pasado, que si no logran accesar a líneas de préstamos con organismos financieros, el déficit sería cubierto con una mayor emisión de bonos del Tesoro, que significa deuda.

Al 31 de julio, el saldo de la deuda —interna y externa— ascendía a Q118 mil 169.27 millones y en los últimos cuatros años la deuda aumentó Q21 mil 209 millones.