Propiedad intelectual

La realidad actual plantea nuevos retos para el sistema multilateral de la Propiedad Intelectual. La Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), como órgano especializado de Naciones Unidas, se constituye como el foro para el establecimiento y la administración de las áreas de protección, registro y clasificación de los convenios y tratados en materia de propiedad intelectual. Hoy en día administra 26 tratados internacionales.

Eduardo Sperisen
Eduardo Sperisen

Asimismo la OMPI, dentro de sus funciones principales presta asistencia técnico-jurídica a los Estados en la adecuación e implementación de normativas que promuevan el uso de los sistemas de propiedad intelectual. Además de facilitar la solución de controversias en materia de propiedad intelectual en el sector privado, fomenta el uso de las tecnologías de la información y de Internet. Coadyuva en la elaboración de las estrategias nacionales de Propiedad Intelectual (PI), la formación especializada de recursos humanos y la asistencia técnica para la modernización de las oficinas nacionales de Propiedad Intelectual.

La modernización y simplificación de los sistemas internacionales de solicitud de patentes, a través del Tratado de Cooperación en Materia de Patentes (PCT), y el registro de marcas y diseños industriales utilizando sistemas como el Arreglo de Madrid y la Haya, han permito que la OMPI se convierta en un organismo que contribuye a la facilitación del comercio.

La propiedad intelectual, como una herramienta que protege las invenciones y promueve el desarrollo de nuevas creaciones, debe ser utilizada de forma estratégica por gobiernos, empresas y, por el sector académico de forma tal, que se convierta en un aliado en los procesos innovadores.

La innovación constituye cada vez más un factor fundamental de la productividad, el crecimiento económico, la generación de bienestar social y mejoramiento de las condiciones de vida de millones de personas alrededor del mundo, es por ello que la OMPI ha generado alianzas con otros organismos internacionales, como la Organización Mundial de la Salud, con quien comparte la base de datos “WIPO Re: Search”, en la cual se albergan datos para la concesión de licencias de productos farmacéuticos para radicar enfermedades tropicales, la malaria y la tuberculosis.

La OMPI ha dado grandes pasos en el área de derecho de autor y los derechos conexos, al acompañar la conclusión de la negociación del Tratado de Beijing en el año 2012, que contempla los derechos de propiedad intelectual de los artistas intérpretes o ejecutantes sobre las interpretaciones o ejecuciones audiovisuales. Así como el Tratado de Marrakech para facilitar el acceso a las obras publicadas a las personas ciegas, con discapacidad visual o con otras dificultades para acceder al texto impreso.

Con el fin de promover redes de innovación y la creatividad, en el año 2010, en la ciudad de Guatemala, los países de la Región, establecieron el Foro Centroamericano de los Ministros Responsables de la Propiedad Intelectual, único en el mundo, que ofrece una plataforma para el diálogo sobre las Políticas Públicas de Innovación relacionados con la Propiedad intelectual a nivel regional como componente de la agenda de desarrollo regional.

Dicho foro se ha replicado en San Salvador en el año 2012 y en San José de Costa Rica en el año 2014, obteniendo resultados de gran beneficio para la Región. La sede de la próxima reunión será en Nicaragua. Cabe resaltar que este Foro cuenta con el acompañamiento de la OMPI y en cada una de sus reuniones se ha contado con la presencia del Señor Francis Gurry, Director General de la OMPI.

Hoy en día, la OMPI no se limita a examinar únicamente temas de innovación, propiedad industrial y derecho de autor, sino se ha ido involucrando en abordar cuestiones específicas, como son los conocimientos tradicionales, el folclore, la biodiversidad, los recursos genéticos, la biotecnología y la vinculación, que éstos puedan tener con la propiedad intelectual. Además de resaltar el papel de las industrias creativas como herramientas esenciales en el desarrollo económico.

En conclusión, el objetivo de la OMPI es desarrollar un sistema de propiedad intelectual internacional, que sea equilibrado y accesible, que recompense la creatividad, estimule la innovación y contribuya al desarrollo económico, salvaguardando a la vez el interés público.