Así reaccionaron las empresas en la economía del 2016

El comportamiento de la economía durante este año impactará en algunas actividades que no lograron alcanzar la escala de producción del año pasado.

Publicado el
El sector de minas y canteras fue la única actividad que mostró un desempeño negativo.
El sector de minas y canteras fue la única actividad que mostró un desempeño negativo.

Este año, el país experimentó una desaceleración —ritmo de crecimiento menor— de 3.1%, que se explica tanto por factores internos como externos, según el Banco de Guatemala (Banguat).

Ese crecimiento significa que para una empresa productora de bienes y servicios su rentabilidad también fue menor, estable o, incluso, vio reducida su participación en el mercado.

La producción nacional cerrará este año en Q248 mil 132.4 millones —PIB real—, que significa ese 3.1% de crecimiento.

El indicador es menor al 4.1% del 2015, 4.2% del 2014 y 3.7% del 2013.

Los porcentajes refieren que lo que el país producirá en el 2016 es similar a lo que reportó en el 2012, cuando cerró en 3%.

La dinamización de la economía se vio influenciada principalmente por la demanda interna, así como por el flujo de remesas familiares.

Sergio Recinos, presidente en funciones del Banguat y de la Junta Monetaria (JM), califica al indicador de positivo, a pesar de las condiciones económicas globales.

El indicador de 3.1% está incluso en el rango que también estableció la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), que pronostica para el caso de Guatemala un cierre de 3.3%.

Según la Cepal, el PIB del país presentó un comportamiento positivo con respecto a otros de América Latina que reportaron menor crecimiento, como Argentina y Ecuador, que crecerán cada uno en 2%.

  • Impactos

El informe “Evaluación de la Política Monetaria, Cambiaria y Crediticia 2016 y Perspectivas 2017” señala que entre los efectos externos los más importante son el brexit —salida del Reino Unido de la Unión Europea— y la incertidumbre por las elecciones en EE. UU.

Además, influyen un “ciclo debilitado de la demanda mundial” y la desaceleración de la economía china, pues ambas estan relacionadas con la menor adquisición de materias primas y su precio.

En el entorno nacional, David Casasola, analista del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (Cien), resaltó que la producción nacional se pudo ver fuertemente impactada por los casos de corrupción —que involucraron a varias empresas privadas— y la persecución que la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT) hizo a empresas por adeudos tributarios millonarios.

Este entorno, subrayó Casasola, pudo haber generado mayor prudencia por parte de los tomadores de decisiones.

El analista afirmó que el indicador de cierre anual del PIB se mantiene en el promedio de los últimos cinco años — 3%—; sin embargo, aunque no es un mal indicador, es insuficiente para satisfacer los problemas estructurales del país, como la pobreza y la desigualdad.

En opinión de Casasola, una de las soluciones a corto plazo que ayudarían a dinamizar la economía es que el gobierno genere mayor confianza en los agentes económicos.

Demanda local

Los datos demuestran que el consumo interno sigue sosteniendo la economía nacional, lo que significa que la producción es demandada a nivel local.

El gasto en consumo final alcanzó un 97.9%, del cual el gasto en consumo de las personas e instituciones privadas fue de 87.3%, mientras que el gasto en consumo del gobierno general fue de 10.7%.

Previsión

El panorama para el 2017 es más alentador; sin embargo, la JM proyecta que el PIB aumentará entre 3% y 3.8%, con un punto medio de 3.5%.

Sin embargo, el informe señala que una de las esperanzas está en la recuperación de los precios internacionales y en los volúmenes de venta de las materias primas que Guatemala exporta, como azúcar, banano y café.

Además, consideran que habrá una mayor exportación de bienes que se producen en Guatemala y una mayor inversión pública del gobierno en infraestructura, debido a que es el segundo año de la actual administración.

Para las exportaciones se pronostica un crecimiento de 5.5%, mientras que las compras del exterior subirán en 5% y las remesas lo harán en 8%.

En el 2016, las ventas al exterior caerán 4.5% y las importaciones, 4.7%.

Mientras tanto, la inversión extranjera directa (IED) cerrará en -2.1%, aunque en el 2017 mejorará y será de 1.3%, según el análisis de las autoridades monetarias.