Crisis política y corrupción impactan en la economía

El ajuste a la baja del crecimiento económico para este año, por parte de la Junta Monetaria (JM), es resultado de la serie de acontecimientos de los últimos 12 meses, entre los cuales sobresalen eventos políticos, el combate a la corrupción y los procesos judiciales, además del entorno internacional.

Archivado en:

Banguateconomia
Junta Monetaria prevé que el PIB para 2016 será de 3.1% a 3.7% (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
Junta Monetaria prevé que el PIB para 2016 será de 3.1% a 3.7% (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

Especialistas consultados por Prensa Libre aseguran que la decisión de la JM de reducir la tasa de crecimiento a entre 3.1% y 3.7%, menor a lo previsto anteriormente de 3.9%, es positivo, ya que concuerda con las medidas que han adoptado otros socios comerciales.

La proyección de la JM señala que en el rango bajo, de 3.1%, la producción del país sería de Q248 mil 132.4 millones, mientras que si fuera el rango alto, de 3.7%, el valor alcanzaría Q249 mil 576.6 millones.

El último componente que podría generar mayores expectativas a los agentes económicos es la propuesta de reforma fiscal que el Gobierno de Jimmy Morales pretende impulsar y que afecta a cuatro impuestos.

Análisis

Edwin Haroldo Matul, exgerente del Banco de Guatemala (Banguat), opinó que a corto plazo, la desaceleración —ritmo de crecimiento menor— era de esperarse, debido a la crisis política que vivió el país en el 2015, la llegada de un nuevo gobierno y los casos de corrupción que involucran a varias empresas.

La crisis, explicó Matul, aplazó una serie de inversiones privadas que se había previsto ejecutar este año y eso, a su vez, generó una menor demanda de crédito por parte del sector productivo.

Los casos de corrupción obligaron a que muchas de las entidades públicas fueran más cuidadosos en llevar a cabo procesos de adquisición y compra de insumos, mientras la ejecución del Gobierno es lenta y continúa la fase de aprendizaje.

“En todo primer año de nuevo Gobierno hay menor gasto público, pero en el actual ha sido prolongada”, aseguró.

Matul agregó que a nivel empresarial se respira un ambiente de cautela, porque algunas grandes empresas fueron vinculadas a casos judiciales por supuestos actos de corrupción.

“Hay un parteaguas en este momento, pero el otro año la situación va a mejorar”, afirmó.

Incertidumbre

Óscar Erasmo Velásquez, economista independiente, expuso que solo anunciar la intención de crear o modificar impuestos genera un mensaje negativo para los tomadores de decisiones.

“La reforma podría incidir aún más en la baja de la tasa de crecimiento del PIB para este año”, subrayó.

Édgar Balsells, del Instituto de Problemas Nacionales de la Universidad de San Carlos, afirmó que otro efecto podría ser una parálisis de la inversión privada, que el gasto de gobierno deberá compensar, pero se hace sin planificación.

Julio Héctor Estrada, ministro de Finanzas, expuso que si bien el gasto público fue lento en el primer semestre, en el segundo se reactivará y la expansión ocurrirá en el 2017.

Sergio Recinos, presidente en funciones del Banguat y la JM, señaló que la administración pública demandó menos bienes y servicios, lo que en parte se debe al proceso de aprendizaje del nuevo gobierno.

Matul agregó que mientras se conocen las nuevas “reglas del juego”, los procesos tardarán, porque los agentes económicos harán la medición de costos.

“Aunque no se analicen los números sobre las tasas impositivas, ya se genera incertidumbre”, agregó.

Cierre

El único sector productivo con un desempeño negativo será el de minas y canteras, con 6.7%, que en parte se atribuye al cierre de operaciones de la mina Marlin, en San Marcos.

Esa mina extrajo oro durante varios años, y en la reforma fiscal se propone un incremento de 10% por la extracción del mineral. En la actualidad, se paga 1% en regalías por la extracción del metal precioso.

En promedio, la economía del país ha crecido a un ritmo de 3.2% en los últimos siete años.