¿Tener más de un hijo ayuda a la economía del país?

La decisión de China de abolir su política de un hijo es un beneficio inesperado para parejas y para las empresas que venden desde leche para infantes hasta pañales y juguetes; y podría ayudar a desactivar el estrés económico ocasionado por el envejecimiento de la población.

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La población de China será regulada por las autoridades. (Foto Prensa Libre: iruya.com)
La población de China será regulada por las autoridades. (Foto Prensa Libre: iruya.com)

Se prevé que el impacto del sorpresivo cambio anunciado el jueves sea gradual. Pero con el aumento de ingresos en el país más poblado del mundo, incluso un pequeño incremento en el número de nacimientos podría traducirse en una mayor demanda por parte de los chinos que podría repercutir en todo el mundo.

La decisión de permitir a todas las parejas casadas tener dos hijos, dando fin así a una política que limitó a muchas familias urbanas a tener sólo uno, coincide con esfuerzos oficiales de alentar el crecimiento económico con base en el gasto del consumidor.

Wei Guang, padre de un niño de 8 años, dijo que él y su esposa ya estaban considerando si tendrían un segundo hijo, a pesar de que el costo era intimidante. Wei dijo que el alimento, la ropa, las niñeras, la educación y otros gastos pueden sumar 100 mil yuanes (US$16 mil) al año.

“Sabemos que el costo será considerable”, comentó Wei, de 51 años, quien trabaja en medios de comunicación y cuya esposa tiene treinta y tantos años. “Pero lo podemos manejar”.


Investigadores de Citigroup dijeron que esperan un incremento de 5% a 10% en los nacimientos chinos.

La política de un solo hijo tenía la intención de conservar recursos, y el Partido Comunista ha señalado que llevó a 400 millones de nacimientos menos. Pero eso también ocasionó que aumentara el promedio de edad en China, ocasionando preocupaciones acerca de si fuerza de trabajo reducida podría sostener a una creciente cifra de jubilados.

Promedio de edad

China ya tiene uno de los promedios de edad más altos de Asia, con 37.3 años en 2014, y ese promedio podría incrementarse a 40 años en 2025, según Media Eghbal, de Euromonitor International, una empresa de investigación.

El tamaño de la población en edad de trabajar de China, de 15 a 64 años, comenzará a disminuir a partir del año próximo, según Eghbal. Euromonitor calcula que la fuerza de trabajo se contraerá en 11 millones de personas en el período 2015-2020.

El cambio de política “es significativo y probablemente una respuesta a las presiones que se han estado acumulando”, dijo Eghbal.

Nadie prevé un auge inmediato en bebés o en crecimiento económico en China. Tomará décadas para que los bebés nacidos bajo la nueva directriz tengan un efecto significativo en la fuerza de trabajo.

“Todos los ingredientes para los próximos 15 o 20 años ya están horneados en el pastel”, dijo Nicholas Eberstadt, un demógrafo del American Enterprise Institute.

Debido al costo de criar a un hijo, algunas familias chinas podrían vacilar en cuanto a aprovechar el cambio de política.
“El efecto será menor porque mucha gente parece estar feliz ahora con un hijo”, dijo el antropólogo Stevan Harrell, de la Universidad de Washington, quien ha estudiado la demografía china. “Ese no hubiera sido el caso hace 30 o incluso 20 años”.

No obstante, algunos analistas indican que el fin de la política de un hijo podría ayudar eventualmente.

“Claramente ayudará a la economía, pero no en el futuro cercano”, dijo Seth Kaplowitz, un catedrático de Finanzas de la Universidad Estatal de San Diego que trabajó en el mercado de bienes raíces de China a fines de la década de 2000. “Hacer que aumente la tasa de natalidad definitivamente estimulará la economía”.

Kaplowitz pronosticó que el incremento de bebés proporcionará eventualmente “toda una nueva base de oportunidad” para compañías de productos de consumo de Estados Unidos y otras.

Una serie de escándalos sobre seguridad de productos chinos ha ayudado a impulsar la demanda de leche, alimentos y productos del cuidado del bebé importados, permitiendo a marcas extranjeras cobrar precios superiores.