Economía

Tras el aumento de la tasa de interés líder, que hoy se ubica en 3.75%, se espera un encarecimiento de los préstamos en 2023

Las tasas de interés activas del sistema financiero comenzarán a reaccionar al alza el próximo año, luego del aumento acumulado de 2% decidido por la Junta Monetaria (JM) de mayo a la fecha.

Junta Monetaria Guatemala

Las autoridades lideradas por la Junta Monetaria han actuado en ajustar la tasa líder para controlar la inflación interanual, sin embargo, pareciera no estar teniendo el efecto deseado. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

Aunque la tasa de interés activa del sistema bancario ha comenzado a registrar movimientos muy leves durante el 2022, y principalmente hacia la baja (a excepción del crédito al consumo), será hasta el 2023 cuando se concreten aumentos visibles, como resultado del aumento de 2% a la tasa de referencia, de mayo a noviembre de este año.

El miércoles 30 de noviembre, los integrantes de la Junta Monetaria (JM) decidieron aumentar 0.75 puntos básicos a la tasa de interés líder de política monetaria, con el objetivo de controlar la inflación en Guatemala, cuyo ritmo interanual se ubicó en 9.7% en octubre pasado y la inflación acumulada subió a 8.99%.

El aumento de 0.75% fue calificado de inusual por varios analistas, quienes prevén que el sistema financiero comenzará el nuevo año con un incremento general en sus tasas para préstamos. Es decir que el efecto esperado es el aumento del costo del dinero, sobre todo para las personas que tienen alguna operación de crédito de consumo.

La decisión de la JM de ubicar la tasa de referencia en 3.75% (hasta mayo pasado estuvo en 1.75%) fue la primera bajo el mandato del exministro de Finanzas, Álvaro González Ricci, quien en octubre pasado tomó posesión de la presidencia del Banco de Guatemala (Banguat) y de la JM.

¿Qué se espera?

De acuerdo con el consultor financiero, Irving de la Cruz, luego de este movimiento se podrá observar una revisión de tasas de los créditos para el consumo (tarjetas de crédito), sobre todo por la temporada de fin de año, cuando hay un alto volumen de consumo y las personas acostumbran endeudarse.

“Para este segmento, sí va a subir, si no es que ya están subiendo, ya que es la temporada en que más se utilizan las tarjetas de crédito”.

Lo otro, expresó, es que con este ajuste de la tasa líder hasta dejarla en 3.75%, muchos bancos están afinando sus presupuestos y puede ser que ya tienen contemplados incrementos en las tasas, al menos cada trimestre, que suele ser el tiempo lógico.

Por s parte, el exsuperintendente de Bancos, Víctor Mansilla, enfatizó que este es un mensaje que envía la autoridad monetaria, para decir que está comprometida en controlar la inflación, aparte de que está dentro de su quehacer, pues se están observando altos niveles de riesgo.

Mencionó que la maniobra de ajuste de 0.75 puntos es “inusual”, ya que normalmente, esa tasa ha subido 0.25 puntos, como ocurrió mayo, cuando de 1.75%, pasó a 2%; en junio, a 2.25%; en agosto, a 2.75%; y en septiembre, a 3%.  “Pero seguramente vieron riesgos de inflación muy altos a partir de lo observado en octubre”.

En todo caso, afirmó que el efecto de todo esto en la tasa de mercado abierto es de 0.15% en el sistema financiero con un rezago de al menos seis meses (180 días), “y se espera que esos ajustes se vayan efectuando en la tasa activa de los bancos en el transcurso del próximo semestre”.

Por otro lado, también afecta las expectativas, pero el efecto económico inmediato aún no se está dando, aunque la actividad económica se mantiene dinámica como ocurre con las exportaciones, el ingreso de divisas por remesas y algunos sectores productivos que se mantienen en un buen nivel, explicó Mansilla.

“Un alza en la tasa de interés perjudica las decisiones de inversión, porque el crédito se encarece y se desestimula la inversión en la actividad real. Entonces, los recursos se canalizan hacia inversiones financieras, pero de todas formas había que tomar una medida de este tipo”, enfatizó el exfuncionario.

 

Aumento transitorio

Fernando Estrada Domínguez, director de la Comisión de Estadísticas de la Cámara Guatemalteca de la Construcción (CGC), calificó la decisión de la JM como “muy brusca”, ya que podría haberse manejado un aumento de 0.25 o 0.50 puntos, observar el comportamiento de la economía de Estados Unidos en 2023 y el cierre de la producción guatemalteca, para ver qué se hace el próximo año.

Además,  consideró que este movimiento es una reacción a las decisiones de la Reserva Federal (Fed) de EE. UU. “Aquí se va tarde y le suben casi a 4%, cuando la Fed ya le está bajando el acelerador”, citó el empresario.

Recordó que en la economía de EE. UU., ya comenzó a bajar la inflación, y aunque hay presiones por temas como la energía, ya hay control.

“Nosotros opinamos que el movimiento tendría que haber sido gradual porque hay que empezar a medir la reacción, aparte de que la tasa de la Fed no está altamente correlacionada con Guatemala”, consideró.

También reiteró que gran parte de la inflación actual ha sido importada “y al tratar de controlarla con alza de tasas, la cosa no va a funcionar, porque la pudieron subir antes”. Por lo tanto, dijo esperar que esta sea una medida transitoria, y que en el corto plazo, cuando los precios comiencen a bajar, el indicador de nuevo se ajuste hacia la baja. “No es bueno que la economía empiece a desacelerarse, por un posible el financiamiento caro”.

Y Mansilla agregó que los agentes económicos y tomadores de decisión también deben considerar las implicaciones que pueden generarse a futuro. Es decir que quienes tienen un negocio, deben  hacerle frente a la situación porque no tienen otra alternativa, pero la incertidumbre desestimula proyectos nuevos y en la medida en que cambian las expectativas sobre el costo del financiamiento, se desincentivan las inversiones nuevas.

“Habrá ajustes, ya que las entidades se pondrán más selectivas para elegir nuevos proyectos o ampliar los que ya se tienen”.

Y el director de la CGC afirma que se encarecerá el crédito bancario no solo para el comprador de bienes inmuebles, sino también para el desarrollador y constructor, lo cual puede provocar que sea más difícil tener proyectos para ofrecer, lo que también encarece los precios, sobre todo de vivienda.

Banguat: Envío de señales

Álvaro González Ricci, presidente del Banguat y de la JM, en conferencia de prensa la noche del pasado miércoles, expuso que con el aumento de 0.75 puntos básicos, la idea es empezar a corregir las tendencias, de manera que la inflación pueda llegar a la meta de 5% en el 2023.

“El hecho de que la decisión fuera unánime, es bueno y evidencia que todos los sectores representados en la JM vamos por el mismo rumbo de poder bajar y mantener dentro de la meta la inflación el próximo año”, precisó.

Y explicó que la tasa líder es un mecanismo de transmisión, que no es el más rápido de todos, y puede tomar entre tres a seis meses observar algunos incrementos en las tasas de interés de los bancos, y probablemente algunas entidades lo tomarán en cuenta para el otorgamiento de créditos nuevos.

En la conferencia de prensa, reiteró que el mecanismo más importante es la generación de expectativas, “y que todos los agentes económicos sepan que la banca central va a hacer lo que sea necesario y lo correcto para poder regresar la inflación a un nivel de 5%. Queremos generar la certeza de que la inflación no va a seguir subiendo”, declaró.

Alfredo Blanco Valdés, vicepresidente del Banguat y la JM, confirmó que la previsión de cierre de la inflación para 2022 o sea dentro de algunas semanas, es de 9.75%, lo que estaría por debajo de muchos países de la región.

“Se estima que los ajustes de la tasa de política monetaria incidan en las expectativas de inflación el próximo año, para llegar a un rango de 3% a 5% dentro de un año, más o menos. Seguramente a partir de marzo se empezarán a desacelerar los precios”.

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ESCRITO POR:

Urias Gamarro

Periodista especializado en macroeconomía, finanzas públicas e infraestructura, con 20 años de experiencia en medios radiales, impresos y digitales.