Bloqueo en redes sociales

La cuenta en Twitter de la periodista Jéssica Gramajo, reportera de temas nacionales de este diario, fue bloqueada ayer luego de que esa red social recibió una denuncia de supuesta violación a la privacidad de Alejandro Sinibaldi, exministro de Comunicaciones y presidenciable del partido oficialista.

Alejandro Sinibaldi fue sorprendido sin usar chaleco y casco numerado. (Foto Prensa Libre: Internet)
Alejandro Sinibaldi fue sorprendido sin usar chaleco y casco numerado. (Foto Prensa Libre: Internet)

La  cuenta fue suspendida cuando Gramajo enviaba información sobre  aspectos destacados del discurso del hasta ayer presidente del Congreso, Arístides Crespo, en el marco de la sesión de cambio de junta directiva.

Fue denunciada

 Según un correo electrónico enviado por los administradores de Twitter a Gramajo,  un “individuo” denunció que su cuenta, @jgramajo_pl, está “violando las reglas de esa red social,  “específicamente nuestras normas respecto a la publicación de  información o  imágenes que el  individuo reclama  como privadas.”

Según esa red social, el tuit por el cual fue denunciada la periodista fue difundido el 22 de octubre de 2013.

Efectivamente, la información decía:    “Ministro de Comunicaciones, Alejandro Sinibaldi, recibe multa de Q500 por no portar chaleco en su moto“.

Estaba ilustrado con  la fotografía de aquel político, en el lugar donde fue sancionado.

En esa foto se ve al entonces funcionario  en su motocicleta y sin el chaleco anaranjado que de acuerdo con la ley se debe portar.

En aquel momento, Sinibaldi reconoció el hecho, ocurrido en una carretera de Alta Verapaz, y pagó una multa de Q375.

Sinibaldi se desliga

Consultado anoche por la vía telefónica acerca de este acto represivo en contra de Gramajo,  Sinibaldi dijo: “Soy respetuoso de la libertad de expresión y del periodismo. Sería incapaz de hacer una solicitud donde se bloqueen cuentas de un periodista. Cualquier persona  puede hacer una solicitud de este tipo;  yo no la hice”.

Prensa Libre condena este atropello orientado a intimidar a Gramajo y  coartar su derecho a la libertad de expresión, y señala que este infame proceder se enmarca en una serie de agresiones contra periodistas, por parte de políticos.