Comienza la entrega de víveres a familias de estudiantes del sector público

Comienza distribución de alimentación escolar para los estudiantes de preprimaria y primaria del sector público, con una estrategia que contempla alcanzar primero a la provincia y luego la capital.

En Sibilia, Quetzaltenango, comenzó el miércoles la entrega de los alimentos de la refacción escolar, para que los niños reciban el beneficio en sus hogares durante la suspensión de clases. (Foto Prensa Libre: Raúl Juárez)
En Sibilia, Quetzaltenango, comenzó el miércoles la entrega de los alimentos de la refacción escolar, para que los niños reciban el beneficio en sus hogares durante la suspensión de clases. (Foto Prensa Libre: Raúl Juárez)

Quetzaltenango es uno de los primeros departamentos donde los niños ya reciben los víveres que equivalen a 15 días de refacción. Ahora que las clases están suspendidas debido al estado de calamidad por el nuevo coronavirus, los escolares obtendrán los productos para que los elaboren en sus casas.

“No ha sido fácil tener que decir que los niños dejen de ir a la escuela, porque lo primero que me vino a la mente fue ¿qué van a comer? Si muchos de ellos apenas comen lo que en las escuelas se les da. Ha sido una especie de cargo de conciencia el suspender las clases”, dijo en conferencia de prensa el presidente Alejandro Giammattei, el miércoles último.

El Ministerio de Educación (Mineduc) encontró la manera, con el aval de la Contraloría General de Cuentas, de que por medio de las Organizaciones de Padres de Familia (OFP) se haga llegar a los 2.5 estudiantes del sector oficial el beneficio de la alimentación escolar.

Son las OPF las encargadas de adquirir y distribuir los alimentos para entregarlos a los papás de los escolares, así está establecido en el acuerdo ministerio de 825-2020 publicado por el Ministerio de Educación.

Por cada niño se darán productos por Q60, que equivalen a 15 días de alimentación escolar -son Q4 diarios por estudiante-.

Las OPF recibieron tres sugerencias de menús entre los cuales pueden elegir uno para comprar los víveres, según las necesidades y pertinencia cultural de las comunidades. El trabajo debe hacerse en coordinación con los directores de los establecimientos educativos.

Son alrededor de 11 libras de productos no perecederos lo que figuran en cada opción, entre ellos frijol negro, arroz, harina fortificada, azúcar, harina de maíz nixtamalizada, pasta y avena.

Se deben comprar los alimentos según el número de estudiantes que haya en cada escuela, y seguir los procesos para la rendición de cuentas establecidos por el Mineduc.

“Las OPF ya tenían asignado los recursos a razón de Q4 diarios por estudiante y se proveyeron los listados de alimentos y recomendaciones del mejor precio para pagar contra factura”, señaló la ministra de Educación, Claudia Ruiz, en conferencia de prensa y agradeció a los padres de familia por su colaboración en esta emergencia y por su “alto espíritu de responsabilidad”.

Carlos Carrera, representante del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef)  en Guatemala, felicitó a las autoridades de gobierno por el este esfuerzo de mitigar el impacto de la crisis causado por el covid-19, pues para muchos niños la alimentación que reciben en las escuelas se convierte en “la comida más importante del día y es una de las redes de protección social más importantes que tiene Guatemala”.

Protocolo de entrega

Para repartir los alimentos, las OPF recibieron una guía de los pasos a seguir con el fin evitar las aglomeraciones en las escuelas, que serán los puntos en donde los papás deben acudir por la dotación de sus hijos.

Al momento de la entrega se recomienda convocar a los padres de familia en grupos de 10, guardar un metro de distancia entre las personas, hacer el proceso en el menor tiempo posible, y lavarse constantemente las manos con agua y jabón. Estas son medidas de prevención para evitar el contagio del covid-19.

Quienes recojan los alimentos deben firmar un formulario en donde haga constar que recibieron los víveres.

La distribución de los alimentos debe hacerse antes de las cuatro de la tarde, hora en que comienza el toque de queda establecido por las autoridades de gobierno para contener la propagación del virus.

“Estamos siguiendo una estrategia llamada de afuera hacia adentro, empezando desde el interior del país donde más necesidad hay”, indicó el presidente Giammattei.

El primero en la lista

Sibilia fue el primer municipio de Quetzaltenango donde el miércoles 25 de marzo comenzó a entregarse las bolsas con alimentos a 24 centros educativos.

“Se ha organizado con los directores esta entrega y gracias a Dios ya se tiene todo cubierto y solo faltan algunas escuelas, porque tuvimos dificultad con los proveedores. Los padres de familia son los encargados de llevar todo el proceso y convocar a la entrega”, dijo Aidan Ordóñez, coordinador distrital del municipio.

Los miembros de las OPF son los encargados de entregar los víveres a los padres de los estudiantes. (Foto Prensa Libre: Raúl Juárez)

En la escuela Vega Nazareth de Sibilia se repartieron 111 bolsas para los estudiantes de primaria y 54 para los de preprimaria. La directora Glenda Barrios señaló que se convocó a los padres de familia por vía telefónica y mensajes de texto para que llegaran a recoger los víveres.

“Es muy importante esta entrega, sabemos que ahora hay padres que no están trabajando por la situación de emergencia del país y viene a ayudar en mucho”, dijo Mercedes Gramajo, representante de la Organización de Padres de Familia –OPF-.

En Sibilia se espera terminar con la entrega este jueves 26 de marzo, día en que comenzarán a repartir los productos en  Olintepeque y Salcajá.

Retos en la capital

El martes por la noche, comenzaron los directores y las OPF a recibir los menús, las guías de compra y distribución de alimentos, por lo que organizarse para adquirir los productos, aseguran, les llevará tiempo.

En una escuela de la zona 18, por ejemplo, han tenido dificultad para comprar la harina de maíz nixtamalizada, pues necesitan 100 libras para los 500 estudiantes inscritos, y el proveedor no las ha conseguido.

Además, hay renuencia de los miembros de la OPF a colaborar, pues temen contagiarse con el covid-19. Es por ello que la directora, además del protocolo de seguridad establecido por el Mineduc, pedirá a los padres que lleven su propio lapicero para firmar la hoja de recibido, que lleguen con camisa de manga larga, con guantes y con mascarilla por su propia protección, y que acudan solos para evitar exponer a los niños.

En otro establecimiento ya lograron organizarse, y están contactando a los padres de familia vía telefónica y por WhatsApp para citarlos a recibir los alimentos. También se colocó un aviso a las afueras de la escuela para informar de la entrega.

La distribución de los alimentos en ambas escuelas comenzará la próxima semana. El proceso podría tardar varios días, pues por más ágil que se haga, son entre 5 y 10 minutos lo que se lleva para atender a cada papá, dijo una de las directoras.

 

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