Cuáles tradiciones más representativas de la Semana Santa transformó la pandemia durante el confinamiento

Alfombras, platillos típicos, fotografía y llevar el evangelio se han mantenido, pero con giro de innovación para adaptarse a la pandemia.

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El periodo de la Semana Santa empieza con el Domingo de Ramos. (Foto Prensa Libre: Carlos Hernández)
El periodo de la Semana Santa empieza con el Domingo de Ramos. (Foto Prensa Libre: Carlos Hernández)

El mundo cambió en tan solo un año. Hoy, la nueva normalidad se caracteriza por la distancia y las medidas de seguridad contra el covid-19.

Dentro de estas nuevas dinámicas sociales, muchas actividades han sido canceladas y en ocasiones, modificadas. Un ejemplo de ello han sido los tradicionales eventos de Semana Santa que por año consecutivo fueron cancelados.

A pesar de la modificación en estas actividades, muchos feligreses guatemaltecos han encontrado maneras de vivir su fe. En esta ocasión, le contamos de algunos que, con el mismo ímpetu de años anteriores accionan en esta época incierta.

Alfombras, más allá del espacio público

Rolando Ortiz, de 68 años, lleva casi toda su vida creando arte con las manos. Durante los últimos 55 años se ha dedicado a trabajar todo lo referente a alfombras de aserrín. Su conocimiento lo llevó a fundar Alfombras y Moldes Ortiz, una empresa familiar que ofrece moldes para diseños, elaboración de alfombras, así como asesorías para efectuar los tamices coloridos.

El especialista en alfombras cuenta que previo a la pandemia, solía realizar un promedio de 40 de estas obras al año. En 2021, Ortiz ha visto cómo su trabajo también ha mutado a una nueva normalidad. Durante los últimos meses ha elaborado 17 alfombras, pero no en las calles.

En cinco décadas, Rolando Ortiz se ha dedicado a realizar alfombras, así como enseñar a hacerlas. (Foto Prensa Libre: Familia Ortiz)

Las alfombras han sido realizadas en iglesias católicas, luego de que párrocos y algunas hermandades lo han llamado para trabajar su arte dentro de los templos. Ortiz cuenta que la nostalgia emana cada vez más. Asegura extrañar el goce, la camaradería y las decenas de personas que se reunían en las calles para hacer alfombras.

No obstante, asegura que elaborar estas piezas de aserrín dentro de los templos le ha permitido a él y sus acompañantes estar más cerca de Dios. Este año ha elaborado alfombras en iglesias como San Francisco el Grande, La Merced o la de San Andrés Ceballos.

“No me he sentido raro al hacerlas en interiores porque lo más importante es que son para Jesús. Lo bonito es que, además, cuando se hacen las misas que son transmitidas, podemos escucharlas dentro del templo. Son misas para nosotros”, narra con ternura el artesano refiriéndose a su acción devota y artística que ha variado por el covid-19.

Una vida alrededor de los turnos

Xavier Álvarez de 25 años ha solido cargar andas en las procesiones de las iglesias capitalinas San Sebastián, San Francisco, Santa Catalina, La Recolección, Santo Domingo y muchas otras que también se adscriben a la Antigua Guatemala.

Comenzó a familiarizarse con esta dinámica religiosa desde pequeño cuando sus abuelos lo llevaban a las procesiones de los templos de San José y La Merced. Con el tiempo, cada vez que sus padres le daban dinero en Cuaresma y Semana Santa, Xavier ahorraba cada centavo para comprar turnos de procesiones.

Turnos comprados por Xavier Álvarez en 2019, previo a la pandemia. (Foto Prensa Libre: Cortesía Xavier Álvarez)

Dicho fervor es compartido con su esposa, Amanda Guillén, a quien conoció hace siete años en la entrega de turnos para las procesiones de Semana Santa en la parroquia de Santo Domingo. Luego de algún tiempo en pláticas, los jóvenes oficializaron su relación en un cortejo procesional.

Cuando en 2020 se declaró el primer caso por covid-19 y en consecuencia, se prohibieron las procesiones, la pareja no podía creerlo. Xavier cuenta que fue él quien se vio más afectado. El Viernes Santo se aisló en su cuarto y reprodujo durante toda la tarde vídeos de procesiones de años anteriores.

La familia Álvarez Guillén es fiel devota de las tradiciones de Cuaresma y Semana Santa. (Foto Prensa Libre: Cortesía Xavier Álvarez)

Un año después, con la apertura de las iglesias, Álvarez ha cambiado su dinámica. En 2021, durante la Semana Santa ha llevado un ramo de flores a cada templo en el que solía cargar. En algunas ocasiones ha llegado vistiendo su traje de cucurucho. Lo han acompañado su esposa y también su hija, Luna Guadalupe.

Atrás quedaron los años en que solía apresurarse para llegar a todos los cortejos en los que había comprado turnos, pero la fe siempre lo caracteriza. Álvarez no escatima de su fervor: “Los que dicen que uno es exagerado por ir a tantas iglesias a cargar es es porque no saben qué es una devoción, y eso, eso es algo que se ha perdido mucho”, expresa.

Desde la fotografía

Sergio Cruz es una persona reconocida en el ámbito de la fotografía sacra. Esta rama visual es una propuesta que retrata motivos religiosos, en especial durante la Cuaresma y la Semana Santa. Sergio se inició en esta tradición en 2000, luego de haberla aprendido de su padre que también era fotógrafo.

Cruz ha documentado los cortejos procesionales de las iglesias Jesús de la Merced, Templo de Recolección, Jesús Nazareno, Sepultado, Milagros de San José, Candelaria y Santo Domingo, además de otros eventos religiosos.

En 2019, junto a los fotógrafos Rita Villanueva, Danny Gamboa y Wicho Berdúo, Sergio ha integrado Foto Sacra Guatemala, un grupo que promociona imágenes con el enfoque sacro. Un año después de haber surgido, el grupo se enfrentó con el hecho que no podrían fotografiar eventos religiosos por las restricciones contra el covid-19.

Como respuesta a la prohibición de actos, el grupo decidió accionar con dos exposiciones que recopilan fotografías de años anteriores durante la Semana Santa. La primera, Mística Semana Santa Antigüeña estará abierta hasta hoy, 4 de abril en el Edificio de Correos y Telégrafos de Guatemala.

Vista de una de las actuales exposiciones del grupo Foto Sacra Guatemala. (Foto Prensa Libre: Cortesía Sergio Cruz)

Por otro lado, la exposición Semana Santa en la mística Guatemala será presentada en el centro cultural Flamingo Histórico hasta el 11 de abril y podrá visitarse de 09:00 a 17:00 horas.

A decir de Sergio Cruz, esta es otra manera de conmemorar la Semana Santa ya que es una respuesta a la pandemia. Con las imágenes, dice el fotógrafo, también se puede evangelizar.

Un huerto en casa

Juan Diego Roma es vecino de la Antigua Guatemala y desde los 3 años ha tenido una relación con la efervescencia católica de la Cuaresma y Semana Santa. Cuenta que pertenece a una familia católica, pero a diferencia de sus miembros, él es el más apegado a las actividades de esta época.

“En mi caso se rompe el paradigma que el cucurucho se hace, porque yo nací siéndolo. Espero postergar este legado de fe en otras generaciones”, asegura.

Juan Diego pertenece a la Cofradía de La Inmaculada Concepción Catedral de La Antigua Guatemala. Ingresó a ella hace once años como novicio, luego fue nombrado secretario interino, de relaciones públicas y luego, general. En la actualidad se desempeña como encargado de esta y fungirá en el cargo hasta 2022.

Roma asegura que la llegada del covid-19 y la pandemia afectó de manera drástica su fervor. Al igual que él, los otros miembros de la cofradía se sintieron desilusionados el año pasado cuando se cancelaron los cortejos procesionales, así como este año.

Pero Juan Diego no se quedó de brazos cruzados. Decidió manifestar esa fe que tanto le caracteriza dentro del marco de la pandemia en su hogar. Desde Cuaresma y en Semana Santa ha elaborado dos huertos en su casa. Cada uno ha mostrado la figura de Jesús Nazareno.

El huerto dedicado a Jesús Nazareno en casa de Juan Diego Roma. (Foto Prensa Libre: Juan Diego Roma)

El primer altar fue realizado a propósito de las temáticas del primer jueves de Cuaresma, el Jueves Santo y el Corpus Christi. En esa ocasión, el Nazareno llevaba una túnica de terciopelo. El otro altar reivindicó la entrada triunfal de Jesucristo a Jerusalén en Domingo de Ramos. La figura lleva una túnica de pana alemana índigo.

Juan Diego dispuso abrir las puertas de su hogar en el casco central de La Antigua Guatemala, para que más personas puedan visitar el altar de Jesús Nazareno. Quienes deseen conocer más del proyecto pueden contactarse a la dirección romadiego18@gmail.com.

Los aperitivos de siempre

Desde que tiene memoria, Liliana López se ha visto inmersa en el mundo de los platillos. Aprendió de su madre y amplió sus conocimientos al crecer. Cuando su madre falleció, emprendió con la venta de alimentos ya que tenía que mantener a sus hermanos menores.

Con el paso del tiempo, López encontró una oportunidad en las Semanas Santas para expandir sus dotes. Así, tradicionales aperitivos como buñuelos, torrejas, atoles, panes, tostadas e incluso tortillas de harina solían representar su venta principal en las iglesias de la capital, antes de la pandemia.

Liliana comenta que se enteró del primer caso por covid-19 en Guatemala cuando vendía en el atrio de la iglesia La Recolección. Al día siguiente, cuando se preparaba para regresar al sitio de venta, supo de las restricciones de movilidad en el país. Este hecho la acongojó, puesto que, con el también cierre de las iglesias, se quedaría sin la oportunidad de ofrecer sus productos.

Las semanas y meses posteriores fueron difíciles ya que no tuvo muchos ingresos. Aun así, ante la crisis, supo adaptarse. Durante la cuarentena, su hijo publicó en Facebook que “Doña Lili” -como suelen conocerle algunos- estaría preparando alimentos, entre ellos los clásicos buñuelos de Semana Santa.

De esa forma, y también con pedidos que recibe a su número telefónico, López ha procurado seguir con la venta de su producto. Una de las más grandes noticias sucedió a finales del año pasado cuando miembros de la iglesia de Jesús Resucitado en la zona 5 de Mixco le invitaron a ofrecer sus alimentos, así como objetos religiosos (veladoras, rosarios, crucifijos, figuras, y demás) en la entrada del templo.

Liliana López se ha caracterizado por sus buñuelos que suele ofrecer en esta época. (Foto Prensa Libre: Liliana López)

Aunque Liliana asegura que la demanda y la cantidad de clientes ha bajado en el último año, esto no deja de ser motivo para que ofrezca sus productos. Más allá del ingreso que requiere para ayudar en el mantenimiento de su familia, se muestra optimista y llena de fe.

Desde la virtualidad

Así como en el resto de las iglesias en el país y el mundo, los feligreses de la Parroquia del Divino Redentor, en zona 11, experimentaron los cambios provocados por la pandemia.

El párroco de la iglesia, Jeffry Artavia, comenta que previo al covid-19, la misión de evangelización característica de Semana Santa solía realizarse de manera presencial con visitas a colonias, hogares y encuentros grupales con personas de todas las edades.

Cuando en 2020 se cerraron los templos, los integrantes de la parroquia vieron en las redes sociales un gran aliado para seguir profesando la religiosidad. Hasta ahora, su propuesta ha consistido en evangelizar a distancia.

Mientras que en el pasado solían hacerse misiones de evangelización en los distintos países de Centroamérica y del Caribe, incluyendo Guatemala, este año la propuesta se adscribe a la virtualidad. Durante Cuaresma y Semana Santa, los jóvenes feligreses de la parroquia del Divino Redentor han realizado actividades desde Facebook.

“Esto nos ha permitido cuidar la salud de los fieles. Es importante recalcar la labor de los jóvenes en dimensión de redes, Internet y sus respectivas transmisiones porque han estado dispuestos a a apoyar en favor de la evangelización”, expresa el párroco Artavia.

También, dentro de la dinámica de Internet, jóvenes miembros de la Parroquia San Cristóbal llevarán a cabo una propuesta artística novedosa, ya que transmitirán el famoso Vía Crucis en los canales de Facebook y YouTube de su iglesia.

El párroco Rodolfo García cuenta que ese Vía Crucis solía dramatizarse los Viernes Santos, antes de la pandemia. El acto se realizaba alrededor de la iglesia y era interpretado por jóvenes de la pastoral juvenil.

Este año, debido a las medidas de distanciamiento, los miembros de la pastoral proponen una versión digital para que pueda ser gozada por los feligreses desde casa. El vídeo será estrenado hoy a las 19:30 horas en los canales mencionados.

García comparte que la grabación de la obra se llevó a cabo en 5 horas y contó con la participación de 22 personas que se involucraron en la actuación, producción, y postproducción. El sacerdote establece que el gran mérito de esta labor es de los jóvenes.

“Necesitamos conectar con Dios a través de estos medios que hemos redescubierto. La Iglesia católica ha tenido que sumarse también a la virtualidad. La importancia de conservar estas experiencias es que nos hacen conmemorar lo más grande, aún de manera modernizada”, expresa García al referirse a la propuesta virtual del Vía Crucis.