Embarazo, desnutrición y coronavirus, una combinación peligrosa en Guatemala

Científicamente no está comprobado que las embarazadas sean más vulnerables al contagio del covid-19, pero son más susceptibles a infecciones respiratorias. En Guatemala la situación es otra, principalmente en las áreas rurales, la desnutrición que padecen muchas es un factor de riesgo que las deja más expuestas al virus.

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Las embarazadas necesitan un trato prioritario durante la emergencia del nuevo coronavirus. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
Las embarazadas necesitan un trato prioritario durante la emergencia del nuevo coronavirus. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

Sonia tiene cinco meses de embarazo que han transcurrido sin complicaciones, pero las últimas semanas no ha podido dormir. No por su condición, sino porque tiene miedo de contagiarse con el covid-19 y que esto afecte al hijo que espera.

No hay pruebas científicas de que durante la gestación las mujeres sean más vulnerables al contagio del nuevo coronavirus, sin embargo, los cambios fisiológicos que ocurren durante esta etapa pueden hacerlas más susceptibles a complicaciones respiratorias, ya que el sistema inmunológico también se ve alterado, menciona Ada Vargas, especialista en Infectología del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS).

Pero el panorama se complica para una mujer en gestación si padece de desnutrición, una condición que afrontan muchas guatemaltecas en las áreas rurales. A lo que se debe añadir la edad de la madre, que las pone en mayor riesgo.

“Los embarazos en adolescentes no han disminuido, se mantienen entre el 20% y 22% del total de embarazos”, dice Mirna Montenegro, del Observatorio en Salud Sexual y Reproductiva (Osar). En los dos primeros meses del año se reportaron en el país alrededor de 19 mil casos en adolescentes entre 10 y 19 años que serán madres, de ellas, 400 son niñas entre 10-14 años.

EdadCasos de niñas embarazadas
14 años349
13 años79
12 años22
11 años2
10 años 1
Total453

Ante la emergencia del covid-19, Montenegro indica que los servicios para la atención especializada de la mujer han quedado relegados, como control prenatal, planificación familiar, pero, “los embarazos y partos no se detienen…. hace unos días se refirió a una adolescente con complicaciones posparto -de un departamento al Hospital General San Juan de Dios-, y por la emergencia no la reciben”.

No solo se trata de embarazos, también de violencia sexual. En estos momentos, el Osar da acompañamiento a una niña de 11 años con de 6 meses de gestación. El Código Penal establece que los embarazos en niñas menores de 14 años son producto de abuso sexual.

Casos como este no llegaran a los servicios de salud, ni en la capital ni en los departamentos, por riesgo al contagio del covi-19. Permanecerán ocultos, quizá hasta que pase la emergencia. Entonces, “¿cómo las atendemos y les damos los servicios que necesitan?”, se pregunta Montenegro.

Población en riesgo

En Guatemala hay una condición que pone en mayor riesgo de contagio a la población: la desnutrición crónica, que golpea fuerte en el área rural. Es una condición que afecta a uno de cada dos niños en país, sin embargo, también alcanza a los adultos. La alimentación deficiente, producto de la pobreza es la causa.

De acuerdo con el epidemiólogo Herber Ralda, si el virus comienza a propagarse fuera de las zonas urbanas el panorama será desalentador para el país, debido a que las personas están mal nutridas y su organismo no tiene cómo hacer frente a las enfermedades.

“En el área rural las mujeres embarazadas, en cierto porcentaje, son vulnerables, no solo tienen una desnutrición de base, sino que por su estado, tienen un requerimiento muy serio de nutrientes. Probablemente en otros países las embarazadas están aguantando, acá (en Guatemala) será muy grave”, señala el médico.

Vargas indica que las personas desnutridas se consideran población vulnerable porque son susceptibles a enfermedades de cualquier tipo, incluyendo covid-19, y dentro de ese grupo están las embarazadas que pueden presentar complicaciones por la enfermedad.

El covid-19 es un virus nuevo del que se conoce desde el comienzo del año cuando se dieron los primeros contagios, de esa cuenta, Montenegro dice que hay poca información de cómo se comporta el nuevo coronavirus ante la desnutrición.

“Uno diría que existe una baja de defensas (sistema inmunológico deficiente) y más con los aportes que se necesitan durante el embarazo. Pero no es una población que se esté priorizando o previendo, no hay estrategias de promoción con comadronas que son las más cercanas a las mujeres embarazadas”, señala la directora del Osar.

Son las comadronas las principales cuidadoras de salud en las comunidades y son reconocidas por su liderazgo. Por esa razón es necesario que ellas sean capacitadas para identificar a una embarazada que presente síntomas respiratorios compatible con covid-19, que puedan evaluar los datos de alarma para dar una pronta atención a estas mujeres.

“Además, las comadronas pueden continuar fomentando, dentro de sus comunidades, las medidas de prevención de la transmisión del virus”, indica la infectóloga.

Tratamiento prioritario

Las mujeres embarazadas que presenten enfermedades respiratorias deben recibir un tratamiento prioritario, pues tienen un mayor riesgo de sufrir efectos adversos, indica un comunicado del Fondo de Población de las Naciones Unidas.

Hasta ahora, los estudios hechos descartan la transmisión vertical del virus, es decir, de la madre al bebé dentro del vientre, lo que debería tranquilizar a Sonia. Pero eso no significa que deba pasar por alto el prevenir el contagio.

Las medidas preventivas para las embarazadas son las mismas que para todos, señala Vargas. Las más importante son el lavado de manos con agua y jabón de manera frecuente, el uso de etiqueta respiratoria -al estornudar o toser cubrirse la nariz y la boca con el ángulo del codo-, evitar tocarse los ojos, la nariz y boca con las manos sucias, guardar la distancia física entre personas -mínimo 1.5 metros-, limpiar y desinfectar las superficies de los objetos, y lo más conveniente, quedarse en casa.

Entre esta población la detección temprana de la infección es vital para controlar y monitorizar el desarrollo del embarazo, por lo que la Organización Mundial de la Salud exhorta a las madres a informar a su médico ante cualquier síntoma.

Atención en el parto

El covid-19 es un virus respiratorio que se transmite por vía aérea, es decir, por medio de gotitas de saliva que las personas contagiadas expulsan cuando hablan, tosen o estornudan. Es por ello que, durante el parto se deben tomar las medidas de higiene necesarias, pero muy importante evaluar la condición de la madre.

“Si una mujer en trabajo de parto cuenta con síntomas respiratorios deberá ser evaluada y según su condición clínica se decidirá la vía en que se resolverá el embarazo (ya sea por cesárea o parto vaginal)”, refiere la infectóloga.

Cuando se sospecha que una embarazada está infectada con el nuevo coronavirus o es un caso confirmado los trabajadores de salud tienen que tomar precauciones para reducir el riesgo de infección durante el alumbramiento, y se debe procurar una atención de calidad antes, durante y después del parto, según la OMS.

Pero en las áreas rurales, a nivel comunitario, lograrlo es un desafío, pues entre la población la información para prevenir el contagio del covid-19 es poca, y en los servicios de salud no hay los insumos de protección, como mascarillas, guantes, alcohol, señala Montegro.

No hay contagio

Un estudio desarrollado en Wuhan, en China, el epicentro del contagio del covid-19 descartó la transmisión del virus de la madre a su hijo mientras está en el vientre. La investigación, que aún está en desarrollo, se realizó a mujeres que dieron positivo en la prueba del nuevo coronavirus. También se descartó que se contagie a través de la leche materna.

“El contagio al bebé se ha registrado cuando la madre (que tiene síntomas de covid-19) tiene contacto con recién nacidos sin el uso correcto de la mascarilla o cuando no realiza el lavado de manos antes a tocar a su bebé”, explica Vargas.

La UNFPA recomienda a las madres que están en período de lactancia, aún si están enfermas, no dejar de amantar a sus hijos. Recalca acatar las medidas de higiene para evitar el contagio.