Feligreses se acercan a venerar imagen de Cristo Rey desde afuera del templo

Las medidas sanitarias para evitar la propagación del covid-19 en Guatemala, obligó a suspender cualquier actividad religiosa y este Jueves Santo, la feligresía recuerda la venerada procesión de Cristo Rey.

Una alfombra de aserrín y colores y algunas ofrendar florales son, de lejos, el rastro de la procesión de Cristo Rey del templo de Candelaria, en la zona 1. Un cortejo procesional emblemático de la Semana Santa en Guatemala y que este 2019 fue suspendido por la amenaza de contagio del coronavirus covid-19.

La suspensión del cortejo, como de cualquier otra actividad pública de Semana Santa, fue suspendida para evitar aglomeración de personas, sin embargo, la mañana de este Jueves Santo 9 de abril algunas personas devotas del Cristo Rey se acercaron al templo.

El recinto religioso es custodiado por agentes de la Policía Nacional Civil para evitar las aglomeraciones, postal que se fundió con la de devotos, de rodillas, alzando oraciones frente al tempo de Candelaria, desde donde cada año sale el Nazareno.

La tradición del Barrio de Candelaria cada año es realizar impresionantes alfombras de aserrín y de múltiples colores. Los vecinos desde la noche de Miércoles Santo comenzaban la elaboración y se extendía durante todo el Jueves Santo, durante el recorrido del cortejo.

La Policía vigila los alrededores del Templo de Candelaria, para evitar las aglomeraciones. (Foto Prensa Libre: Óscar Rivas)

Arraigada tradición

El actual templo de Candelaria es de fábrica muy reciente, originalmente hubo una capilla donde fueron alojadas las imágenes más importantes, fue hasta 1861 en que siendo párroco Manuel Pizana, con el apoyo del general Rafael Carrera, se inició la reparación y ampliación de la obra. Los trabajos fueron concluidos en 1867 y bendecidos el 8 de agosto del mismo año por el obispo Manuel Barrutia.

Los feligreses tienen como tradición comenzar cada Miércoles Santo la elaboración de alfombras por donde recorre la imagen de Cristo Rey. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

Después de los terremotos de 1917-18 la iglesia fue modificada y en 1926 fueron estrenados los trabajos de remodelación y ampliación de la capilla del Nazareno, al frente de la cual se encontraba otra, en donde permanecía la Virgen de los Dolores del Cerro, colocada en un tronco de plata. La capilla de la Virgen fue demolida cuando fue ampliada la calle de Candelaria o 1a. calle de la zona 1. La iglesia sufrió severos daños en 1976, se abrieron grietas, las cuales fueron reparadas con el apoyo de los fieles y Mons. Marco Aurelio González Iriarte quien fuera párroco durante muchos años de la Candelaria.

El Nazareno

Aclarada la procedencia de la parroquia podemos adentrarnos en el origen de Jesús de Candelaria, realizado de acuerdo con el historiador Haroldo Rodas Estrada, para la ermita de Nuestra Señora de los Dolores del Cerro, que fungía a su vez como Calvario de la parroquia de Candelaria. La orden para realizar la escultura la hizo el fraile dominico Fray Tomás Serrano, capellán de la Ermita, quien levantó un inventario de los bienes de la capilla y anotó: “Se hizo una imagen de Jesús con la Cruz a Cuestas para el viacrucis que está en la sacristía”.

Durante muchos años la imagen recorría en viacrucis el barrio de la Candelaria el jueves santo de cada año y según se dice fue elaborada en madera de palmera o cerezo, según indica Rodas Estrada.

Otros autores adjudican la realización de la talla a Juan de Aguirre alrededor del año 1563, fecha que se ha conmemorado por lo menos en el siglo XX y la teoría aceptada por la Asociación de Devotos. En la primera mitad del siglo pasado se atribuyó incluso a Mateo de Zúñiga, sin embargo, no hay ninguna prueba que fundamente las diferentes teorías.

Rodas Estrada indica que no hay indicios ni fundamentos para atribuirlo a Aguirre, quien fue un fraile lego franciscano que llegó a Guatemala hacia 1558, por lo que su centro de atención debió haber sido el Templo de San Francisco el Grande y no la parroquia dominica de Candelaria.

La procesión de Cristo Rey, en Jueves Santo, es una de las más veneradas y seguidas en el Centro Histórico de Guatemala. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

Otro hecho que refuta las anteriores hipótesis de su origen, según Rodas, es que la primera procesión documentada de la imagen fue en 1733 para una novena de rogación pidiendo el cese de una peste de viruela. A pesar de esto, hay un hecho que no puede pasar desapercibido ya que existe una bula extendida por el Papa Inocencio XI, del 19 de junio de 1677, donde establecía que la procesión de la cofradía de Jesús Nazareno de la iglesia de Santa María de la Candelaria de la ciudad de Guatemala debía salir el Jueves Santo, mientras que la de la Merced lo debía hacer el Viernes Santo.

Esto da la pauta que pudo haber existido alguna imagen de un Nazareno que no necesariamente fue el que ahora conocemos, dicha imagen pudo haberse destruido o la Cofradía no tenía en ese entonces una imagen titular como pasó en otros casos.  De lo que sí es seguro es que la imagen que se trasladó en 1784 al Valle de la Ermita con los bienes de la Ermita de los Dolores del Cerro.