Guatemala carece de una ley capaz de castigar el maltrato animal

Grupos sociales estiman que la Ley de Bienestar Animal necesita reformas que permitan castigos más severos contra los maltratadores de animales.

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PERROS RESCATADOS QUICHÉ
Uno de los perros que sufría maltrato en Joyabaj, Quiché. (Foto Prensa Libre: Entiende Mi Silencio)

En febrero de 2017 el Pleno del Congreso emitió el decreto 5-2017 que dio vida a la Ley de Bienestar Animal, pero la normativa no ha permitido una protección a los animales según organizaciones sociales.

El resguardo de mascotas y demás animales sigue siendo una tarea invisibilidad por el Estado y un problema social por el que poco o nada se hace, según las estadísticas de las entidades pro animalistas.

Apenas del 6 al 12 de febrero reciente las redes sociales advirtieron maltratos físicos contra perros, que fueron rescatados y hasta se reportó la captura de un hombre por un caso de zoofilia en Jutiapa.

La norma creada hace cinco años dio vida a la Unidad de Bienestar Animal (UBA) que tiene a su cargo la recepción de denuncias y operativizar rescates en casos de violencia, facultad que comparten con municipalidades y la Policía Nacional Civil (PNC).

En los casi cinco años de funcionamiento han recibido alrededor de 1 mil denuncias, pero las investigaciones tan solo han permitido 75 sanciones que abarcan multas económicas que van de cuatro a 12 salarios mínimos.

La organización Entiende Mi Silencio, que se dedica al rescate de animales maltratos, señaló que los casos de agresión contra animales abarcan torturas físicas como los golpes, actos de zoofilia y la muerte despiadada de las mascotas.  

Así mismo se vulneran otros derechos fundamentos para los animales como el contar con alimentos, agua, un techo que los abrigue del sol y las lluvias, así como la libertad para ladrar o aullar, conductas típicas de las mascotas que llegan a terminar con palizas indiscriminadas, según los casos que han documentado.

La Ley de Bienestar Animal a criterio de autoridades de la UBA y de la organización a favor de los animales necesita cambios, que permitan contar con mayores recursos y castigos más severos para los agresores.

Las reformas

Karla Chacón, director de Entiende Mi Silencio, explicó que pese a que existe una ley para proteger a los animales la misma no evita que las personas torturen y asesinen animales.

“La ley está muy ambigua, no tenemos una presión para hacer un proceso para el maltratador, nosotros quisiéramos que la ley emitiera sanciones penales y que dejara de ser civil”, la directora estima que asesinar y torturar a una mascota es un acto que merece ser castigado con la cárcel.

Antes que la norma entrará en vigencia rescataron a seis perros que sufrían abusos sexuales, el agresor jamás pisó la cárcel y tampoco recibió una multa. Estos casos de agresiones son reportadas con frecuencia según Chacón y la propia UBA.

Ronnie Espino, director de la UBA, considera que otra de las reformas necesarias es que se les permita investigar de oficio una agresión. A la fecha las redes sociales advierten muchos casos de tortura pero sin una denuncia formal no pueden operar.

“Ya tenemos presencia en siete departamentos, estamos hablando de Quetzaltenango, Sacatepéquez, Quiche, Alta Verapaz, Zacapa, Chiquimula y el departamento central”, sus intenciones son tener mayor presencia en el territorio guatemalteco pero la falta de recursos económicos y humanos a la fecha se los impiden.

“En campo tenemos a cinco personas, necesitamos más personas, nuestra intención es tener presencia en el territorio nacional y sería ideal tener a un delegado en cada departamento para poder dar esa atención lo más pronto posible”, estima que elevar la unidad a una dirección les permitiría tomar mejores acciones y contar con más recursos al servicio de las mascotas.

Espino explicó que en 2021 un diputado conversó con ellos para analizar reformas a la ley, nos comunicamos a la oficina del congresista y un asistente confirmó que si se trabaja en un proyecto legal, pero al cierre de esta nota no fue posible conocer la versión del diputado con los cambios a proponer.

Chacón estima que por más evidente que sean las mejoras a la ley para proteger a los animales el actual Congreso no va actuar, porque es un tema que a los políticos no les interesa.  

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Desconocen la ley

Recientemente Chacón y sus voluntarios rescataron a perros que sufrían de maltratos en el interior de la república, tuvieron que pedir permiso con líderes comunitarios porque corren el riesgo de ser linchados ya que muchos desconocen que existe una ley que protege a los animales.

“Hubo un caso en Joyabac, Quiché, metimos hace 15 días una denuncia y no nos han notificado nada. Lo único en que nos ayudó la ley fue en que nos acompañara la PNC a hacer el decomiso, de lo contrario no habríamos podido hacer el rescate”.

La animalista afirma que es necesario que la ley se socialice. “Ya vamos a estar a un aniversario más de la ley y nadie la conoce, ni siquiera se ha presentado a los Cocodes, a los agentes de la PNC, a las corporaciones municipales, todo ese trabajo lo estamos haciendo los animalistas”.

Por su parte Espino explicó que han dado charlas con jueces municipales para explicarles los alcances que tiene la norma, ya que la ley es relativamente nueva.

¿Cómo presento una denuncia?

La UBA solicita que cualquier denuncia por agresiones a animales se encuentre documentadas con alguna fotografía o video, que les permita agilizar la acción de rescate.

Pero la PNC también puede recibir denuncias según explicó Walter Monroy, portavoz policial. “La semana pasada hubo un rescate de tres perritos, son tres canes que rescatamos luego de atender denuncias que llegaron a la página de la PNC. Los rescates fueron en la zona 19, zona 3 de Mixco y en el departamento de San Marcos”.

Tras los rescates los animales son puestos a cargo de un alberge municipal o una organización pro animales debidamente registrada, pero pese a que es común saber de torturas contra los animales todavía no existe una cultura de denuncia.

“Debería de haber una cultura de denuncia sin embargo es muy escasa la denuncia, las personas piensan en algún momento que solo se puede denunciar a una persona si se tienen nombre y apellido, pero al recibir reportes nos ayuda para poder dar una respuesta inmediata y brindar ayuda a los animalitos”.

Las organizaciones sociales por otro lado reciben infinidad de denuncias pero no pueden rescatarlos a todos, “recibimos en promedio 11 denuncias al día pero desafortunadamente solo podemos elegir el peor porque no tenemos espacio, no tenemos quien nos ayude, quien nos de alimento u hogares temporales, solo nos queda elegir al animalito más maltratado para poder actuar”.