Hidroeléctrica genera tensión

Retomar el diálogo sobre la hidroeléctrica que divide a pobladores de Barillas, Huehuetenango, acordaron ayer el presidente Otto Pérez Molina y dirigentes de ese municipio, luego de una reunión y discurso del mandatario, en medio de un ambiente de fuerte tensión.

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Otto Pérez Molina se dirige a los pobladores, aunque algunos lo abuchean, en rechazo a la hidroeléctrica.
Otto Pérez Molina se dirige a los pobladores, aunque algunos lo abuchean, en rechazo a la hidroeléctrica.

Pérez Molina, quien visitó ayer Barillas luego del estado de Sitio impuesto en mayo del año pasado por su gobierno, debido a que fue escenario de protestas violentas, se vio obligado a suspender una reunión en el salón comunal para hablar sobre la hidroeléctrica, y al final optó por ofrecer un discurso desde el segundo piso del palacio municipal, ante una multitud.

Según se informó, el mandatario se reuniría con líderes comunitarios que apoyan la hidroeléctrica de la empresa Hidro Santa Cruz, pero a temprana hora unas cien personas quitaron las vallas de seguridad que instaló la Secretaría de Asuntos Administrativos y Seguridad, en el parque, e intentaron ingresar por la fuerza en el salón para desalojar a quienes allí se encontraban. El grupo pretendía que la actividad se efectuara en la plaza central y no a puerta cerrada.

Minutos antes de que el presidente llegara, su seguridad analizaba suspender el evento, por falta de garantías.

Pese a que el ambiente era tenso, el mandatario llegó, acompañado de los ministros de Gobernación, Mauricio López Bonilla; Energía y Minas, Érick Archila; y Ambiente, Roxana Sobenes, además del comisionado de Diálogo, Miguel Ángel Balcárcel, y como testigos de honor, el procurador de los Derechos Humanos, Jorge de León, y monseñor Álvaro Ramazzini.

Después de una reunión improvisada, a puerta cerrada, en la comuna, y del discurso presidencial, las partes acordaron darle continuidad al diálogo el próximo 19 de septiembre, en la cabecera de Huehuetenango, con la participación tanto de personas que están a favor como en contra, delegados de la empresa y autoridades.

Las posturas

Rigoberto Juárez, del Parlamento Canjobalán, indicó: “El problema hidroeléctrico no es exclusivo de Barillas, sino que abarca la región”, y aseguró que antes de la llegada de la empresa las comunidades vivían en paz, por lo que exigió al Gobierno no “imponer” sino respetar la decisión de las mayorías.

De León lamentó la actitud de una “minoría”, por considerar que afecta a las grandes mayorías, y abogó por el diálogo y el consenso para encontrar soluciones pacíficamente, a fin de atender la conflictividad.

antecedentes tensos

El 1 de mayo del 2012, el Gobierno impuso estado de Sitio en ese municipio, debido a que se registraron disturbios en los cuales murió una persona y varios soldados fueron golpeados, debido al rechazo a la hidroeléctrica. Por ese hecho están procesados dos guardias de la empresa.

El 14 de diciembre último, vecinos de Barillas rechazaron la firma de un convenio entre la comuna, dirigentes y la empresa para instalar la hidroeléctrica.