Rositas siguen estables   tras   exitosa cirugía

Veinticuatro horas después de haber salido del quirófano, las gemelas conocidas como las Rositas seguían estables en la unidad de cuidados intensivos del Hospital Roosevelt, donde el pasado martes fueron separadas.

Las hermanas Rosa Linda y Ana Rosa, las siamesas conocidas como "Las Rositas" son separadas en el hospital Roosevelt. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
Las hermanas Rosa Linda y Ana Rosa, las siamesas conocidas como "Las Rositas" son separadas en el hospital Roosevelt. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

Ana Rosa y Aída Rosalina permanecerán  por unas 48 horas más en esa unidad del hospital, mientras se les puede retirar el ventilador al que fueron conectadas.

Javier Bolaños, médico que encabezó  al grupo de cirujanos, informó que el procedimiento para separar  los órganos duró nueve horas.

Las niñas fueron sometidas a un procedimiento de más de 18 horas que puede considerarse   exitoso.

Aunque la salud de las hermanitas es estable y su evolución, satisfactoria,  también existe un riesgo debido a lo complejo de la cirugía, pues podrían contraer infecciones.

“Todo el procedimiento ha requerido cientos y cientos de horas de preparación. Fue un esfuerzo titánico, pero no nos rendimos, continuamos adelante para demostrar que con la ayuda de Dios, buena actitud y colaboración, todo es posible”, dijo Bolaños. 

Esta es la segunda cirugía de ese tipo que se practica en Guatemala y en el Hospital Roosevelt. 

Hace ocho años se hizo la primera, y también participaron Bolaños y parte del equipo.

Estas son las dos únicas operaciones de este tipo que  se efectúan con éxito en la región.

Visita inesperada

Debido a que las Rositas eran consideradas en abandono y no se obtenía el permiso de los padres para que fueran separadas, la Procuraduría General de la Nación hizo los trámites legales para que el Hospital Roosevelt quedara a cargo.

Ayer, de manera sorpresiva,  los padres de las niñas llegaron al hospital y explicaron que no habían podido visitarlas por falta de dinero.

Con  ayuda de un traductor, trabajador del hospital, Francisco Castro, el padre de las Rositas dijo que solo consigue trabajo dos veces por semana.

María Chacaj, la madre, se comprometió a cuidar a las gemelas en la capital, pero pidió ayuda para traer a sus otros tres hijos y tener donde vivir.

Ambos pasaron la noche en un hogar temporal.