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Más del 30% de guatemaltecos opina que vacuna contra el covid no debe ser obligatoria

En general, hay conciencia de que la vacunación es la mejor forma para combatir la pandemia del coronavirus.

Los guatemaltecos reconocen que si todos se vacunan se vencerá al virus, pero no creen que esto debe ser una obligación. (Foto Prensa Libre: EFE)

Los guatemaltecos reconocen que si todos se vacunan se vencerá al virus, pero no creen que esto debe ser una obligación. (Foto Prensa Libre: EFE)

El estudio, Actitudes de la población hacia el covid-19 en Guatemala, elaborado por la firma ProDatos, revela que al menos seis de cada 10 guatemaltecos consideran que toda la población debería vacunarse contra el coronavirus; poco menos de cuatro de 10 cree que solo aquellos que quieran deben hacerlo, y apenas un 2% que nadie debería vacunarse.

Este convencimiento de que todos deben estar inmunizados para luchar contra la pandemia es mayor en el área metropolitana y urbanas del interior, donde siete de cada 10 entrevistados respondió afirmativamente. En contraparte, en el área rural, el número decrece a cuatro de 10.

Justo en las áreas urbanas es donde se registran los mayores porcentajes de vacunación, según cifras oficiales y en donde se han concentrado los esfuerzos de divulgación del Ministerio de Salud.

El porcentaje de quienes consideran que todos los guatemaltecos debieran vacunarse es más bajo entre los hombres, así como en el grupo etario de 25 a 34 años y en el nivel socioeconómico popular, de acuerdo con el estudio.

 

Obligatoriedad

No obstante que la mayoría simpatiza con la idea de una vacunación universal, poco más del 50 por ciento de los participantes en el estudio respondió que vacunarse no debería ser obligatorio.

En las áreas urbanas está el porcentaje mayor de personas que se inclinan por esta obligatoriedad de la vacuna —59.4%—, mientras que en la ruralidad es la inversa puesto que el 64.5% —seis de cada 10 personas— rechaza esta idea.

El antropólogo Julio Valdez afirmó que el país tiene múltiples diferencias conceptuales y culturales, por lo cual no se puede pensar en una vacunación obligatoria ya que habría que dejar de lado esas “grandes” variables.

Valdez considera que la meta no debería ser vacunar al 100 por ciento de la población, sino disminuir la incidencia de la enfermedad hasta que sea manejable, es decir, “hasta que haya tan pocos casos que no tengan mayor importancia”.

Lea también: Estudio de ProDatos muestra cómo está la situación del país ante el coronavirus

De lo contrario —si para alcanzar el 100% de cobertura de la vacuna se hace obligatorio—, se desperdiciaría energía “en imponer algo que muchas personas no creen ni creerán”, añadió Valdez.

Subrayó que dentro de las diferencias conceptuales y culturales a las que se refiere, entre otras, están la pobreza y la exclusión. Precisó que la primera influye en que, asociada con la educación, no permite tener una mirada más profunda del problema que representa la pandemia, y en muchos casos predomina la ignorancia que se convierte en un “factor de inmovilización social”.

Además, al hablar de otra diferencia conceptual del país, dijo que “Guatemala posee un alto porcentaje, más o menos del 5%, de monolingüismo étnico”, segmento de la población “que se encuentran casi por completo fuera de los planes de desarrollo social y cultural de la nación”.

“De nada servirán ejércitos de vacunadores que hablen el idioma local, o profesionales de la salud con conocimiento de la cultura si los niveles de pobreza siguen prevaleciendo”, enfatizó.

Valdez añadió que poco es lo que puede hacerse, aparte de lo que hasta ahora se ha hecho, para alcanzar una cobertura total de vacunación, puesto que lo que tocaría hacer es un cambio estructural, pero que llevaría muchos años en implementarse.

 

Para el epidemiólogo José Ortiz la vacunación puede ser obligatoria, aunque eso no signifique precisamente forzar a las personas a que acudan a los centros de vacunación, sino ponerlo como un requisito para ingresar lugares o prestar un servicio a la población.

El médico dijo que el que la mitad de la población no esté de acuerdo con la obligatoriedad de la vacuna refleja el desconocimiento que hay en cuanto a los beneficios de estar inmunizado frente al covid-19.

Ortiz añadió que esta debe ser obligatoria para aquellas personas que tengan contacto con la población, lo cual sería a toda la población porque prácticamente ya se ha retomado la normalidad.

Así como una persona tiene derecho a no recibir la vacuna, quienes tienen contacto con él tiene derecho a no enfermarse, agregó.

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