Quiénes deben recibir la tercera dosis contra el covid-19 y por qué

La tercera dosis contra el covid-19 comenzó a aplicarse en Guatemala desde la primera semana de diciembre, pero hasta hace unos días el Ministerio de Salud autorizó que esta fuera distinta a la vacuna con la que se completó el esquema primario.

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La tercera dosis está indicada para personal sanitario, cuerpos de socorro, empleados de funerarias y de hogares de ancianos, así como para personas de 60 años y más, y pacientes que tiene comprometido el sistema inmune. (Foto Prensa Libre: EFE)
La tercera dosis está indicada para personal sanitario, cuerpos de socorro, empleados de funerarias y de hogares de ancianos, así como para personas de 60 años y más, y pacientes que tiene comprometido el sistema inmune. (Foto Prensa Libre: EFE)

La tercera dosis no es para toda la población, el Ministerio de Salud estableció priorizar a personal sanitario en primera línea, población mayor de 60 años y personas con factor de riesgo de inmunosupresión.

En la reciente adenda al Plan Nacional de Vacunación, que se publicó el lunes pasado, se indica que quienes completaron el esquema primario de dos dosis hace seis meses puede recibir una tercera.

Con respecto a esta dosis, el médico infectólogo David Prado menciona que es necesario diferenciar entre dosis de refuerzo y dosis adicional. La primera es para quienes requieren subir su respuesta inmune por razones de edad o de oficio, acá encaja el personal de salud de primera línea, cuerpos de socorro, empleados de funerarias, trabajadores de instituciones de adultos mayores y personas de 60 años y más. Esto debido a que en el cuerpo los niveles de defensa bajan con el tiempo y hay que mantener a estos grupos protegidos del coronavirus.

Mientras que la segunda es para aquellos que no responden igual a las vacunas que el resto de la población porque tienen comprometido el sistema inmune, son pacientes con cáncer, VIH, hipertensión arterial, diabetes, enfermedad pulmonar crónica, enfermedad renal crónica, enfermedad cardiovascular y cerebrovascular, y obesidad (índice de masa corporal mayor o arriba de 30). Ellos tienen la posibilidad de recibir una dosis más de la vacuna contra el covid-19.

Quienes se vacunaron en el extranjero con Johnson & Johnson, Sinovac y Sinopharm también pueden recibir la dosis de refuerzo.

Zulma Calderón, defensora de la Salud de la Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH), indica que la aplicación de la dosis de refuerzo y la adicional debe de seguirse de manera paralela a la inoculación de quienes no han completado el esquema (dos dosis), esto evitará que el virus se siga transmitiendo y que surjan nuevas variantes.

No descarta que en las próximas semanas la tercera dosis se extienda a más población, pues buena cantidad de las vacunas contra el covid-19 que han ingresado al país tienen fecha de vencimiento cercana -febrero y marzo del 2022-, y sería “desastroso” que el biológico se pierda.

Vacunación cruzada

El reciente lineamiento del Ministerio de Salud establece que en esa tercera dosis puede utilizarse una formulación distinta de la que inicialmente recibió una persona, es decir vacunación heteróloga, o como suele denominarse, vacunación cruzada.

Se plantea, por ejemplo, que si ya se tiene las dos dosis de vector adenoviral (AstraZeneca) se pueda recibir una tercera dosis de la misma vacuna o bien de ARNm (Moderna o Pfizer).

Eliú Mazariegos, director general de Sistema Integral de Atención en Salud del Ministerio de Salud (Sias), indicó que para los que se aplicaron Pfizer, la opción es Moderna. Los que recibieron AstraZeneca puede recibir la misma o bien Moderna. En el caso de Sputnik V es AstraZeneca o Moderna.

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La PDH ha recibido denuncias de que no todos los centros de vacunación han sido notificados de manera oficial de esta tercera adenda en el Plan Nacional de Vacunación, por lo que no aplican el criterio de vacunar con una fórmula distinta.

En relación a la vacunación heteróloga, Prado menciona que en el campo de la vacunología siempre se consideró que usar la misma vacuna con que inicialmente se inmunizó al paciente era lo ideal. Esto ha variado con los años. Se han hecho estudios con distintas vacunas no covid, en los que utilizar una formulación distinta ha producido una mejor respuesta inmune.

Por otro lado, autoridades de Salud, como la Organización Mundial de la Salud (OMS), han referido de que si no se tiene la marca inicial con la que se comenzó a proteger a un paciente no se interrumpa el proceso porque se tiene otra vacuna disponible. Es mejor vacunarlos con una plataforma diferente a no hacerlo.

“En el caso de vacunas de covid hay alguna información que sugiere que, incluso, la heteróloga puede producir niveles de anticuerpos o defensas superiores a usar la misma formulación para todas las dosis – vacunación homóloga-”, dice Prado.

Esto ha resultado conveniente para otras vacunas.

Si bien en el marco de la pandemia esta vacunación cruzada está cobrando popularidad en el mundo, el infectólogo menciona que es importante seguir los lineamientos de las autoridades locales, en este caso del Ministerio de Salud.

Para Calderón el que se puedan combinar las plataformas es una medida acertada por parte de las autoridades, pero la población debe tener claro que en la adenda se establece que la aplicación de una vacuna diferente a la usada en el esquema primario completo depende de la disponibilidad del biológico en los centros de vacunación.

Proceso sigue lento

A días de que se cumplan 10 meses de que en el país se administró la primera vacuna contra el coronavirus solo el 24 por ciento de la población tiene las dos dosis requeridas.

La OMS estableció como meta que los países de la región de las Américas terminarán el 2021 con cuatro de cada 10 de sus habitantes inoculados, Guatemala no lo logrará.

 

La vacunación contra el covid-19 avanza lento en Guatemala. (Foto Prensa Libre: Juan Diego González)

 

Al ritmo de vacunación que se tiene en el país es una meta difícil. Prado menciona que “si se calcula (administrar) alrededor de 50 mil dosis diarias, se tendría que esperar un poco más de dos meses para llegar a ese 40 por ciento teórico de vacunación de la población”.

No tener las dos dosis deja a los guatemaltecos susceptibles ante la variante ómicron que, al 15 de diciembre, estaba presente en nueve países de América.