Semana Santa 2022: Más de medio millón de personas llegan a La Antigua Guatemala y activan el turismo después de dos años de restricciones

La Antigua Guatemala estuvo abarrotada este 9 y 10 de abril con motivo de la Semana Santa que ya empiezan a vivir miles de católicos guatemaltecos y extranjeros.

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De acuerdo con autoridades locales más de medio millón de personas han llegado a La Antigua Guatemala entre el 9 y 10 de abril debido a las procesiones de Semana Santa. Foto Prensa Libre: María José Bonilla.
De acuerdo con autoridades locales más de medio millón de personas han llegado a La Antigua Guatemala entre el 9 y 10 de abril debido a las procesiones de Semana Santa. Foto Prensa Libre: María José Bonilla.

La ocupación hotelera es del 100 por ciento, según cifras oficiales, y restauranteros y vendedores que se colocan en las calles, han visto con optimismo la reactivación de las actividades religiosas que estuvieron detenidas por dos años debido a la pandemia de covid-19.

El secretario municipal de economía y turismo de La Antigua Guatemala, Walter Fisher, confirmó que lo que se vive estos dos días en la ciudad colonial es algo importante porque tenían dos años de no experimentarlo debido a las restricciones gubernamentales

“El sentir de hoy es verdaderamente algo que ya no habíamos experimentado desde hace dos años. Las calles están abarrotadas. La Antigua y la comuna generaron opciones para vivir estos momentos maravillosos y mágicos”, explicó.

Y es que con las procesiones de este domingo 10 de abril miles de personas provenientes de diversos departamentos y países se dieron cita a las calles empedradas de la icónica ciudad histórica que recibió en más de 600 días a miles de personas que no lo pudieron hacer por el nuevo coronavirus.

“La pandemia dejó a cero a La Antigua”, dijo Fisher, quien expresó que año con año algunos dueños de negocios  fueron levantando paulatinamente sus ventas con el apoyo municipal y de otras instancias”, explicó.

Agregó: “La Antigua generó la vista de más de un millón de visitantes en pandemia. Visitas de personas que no dormían en ese lugar, pero invertían en algunos otros sectores del turismo. Sin duda que al sector hotelero le costó más, pero ahora ha vuelto a un 60 por ciento de ocupación en días normales, al 100% en vacaciones y asuetos”.

Para Fisher, poco a poco otros segmentos como los tour operadores, las escuelas de español, los miradores, los productos nuevos y los comerciantes que llegan de lugares aledaños para actividades como la Semana Santa, ha logrado equilibrarse y volver a una normalidad necesaria.

“Llevamos tres años de reactivación económica, y estos días terminan de dar el último empujón para que todo vuelva a la normalidad”, expresó Fisher.

Flor de María Márquez Vivar, encargada del restaurante Chimichurri, confirmó que los últimos días han sido vitales para generar más recursos para su negocio. “Por el momento nos ha ido bien. Ha habido más afluencia de lo normal. Esperamos tener más clientes. El fin de semana pasado aumentó. Ahora hay más. Las procesiones han implicado más ingresos, pero también reforzar nuestras medidas de higiene y sanitarias y ofrecer un buen servicio”.

Y uno de los turistas consultados por Prensa Libre y Guatevisión, Rony Sajché, originario del occidental municipio de de San Cristóbal Totonicapán, Totonicapán, expresó que estaban felices de estar en La Antigua en estas fechas.

“Viajamos por fe y devoción acá a la Antigua. Antes no pudimos hacerlo por las restricciones. Fueron dos años de no poder lograrlo. Sabemos que las cosas han cambiado y no lo pensamos dos veces. Venimos para poder participar en la procesión de Jesús Nazareno de La Merced”, argumentó.

Según Sajché antes de la pandemia arribaban a La Antigua el quinto domingo de Cuaresma para presenciar la procesión de Jesús de la Caída, pero este año no hubo y entonces lo cambiaron por la de este 10 de abril.

María Ixcajau, vecina de Santiago Sacatepéquez, una localidad cercana a La Antigua, refirió que optaron por llegar a la ciudad colonial porque en su municipio natal no hubo procesiones ni tampoco ha habido actividades tradicionales como los barriletes.

“Venimos toda la familia, a ver las procesiones, las alfombras. Nos gusta estar en Antigua. No hubo barrileteros ni procesiones en nuestra comunidad. Estamos felices de estar acá y esperamos que pronto todo vuelva a la normalidad”, aseguró.

Pero lejos de los hoteles, restaurantes, tour operadores y escuelas de español, la reactivación económica por la Semana Santa también le ha alcanzado a las personas que optan por vender en pisos de plaza durante las procesiones.

El secretario de economía y turismo local, Walter Fisher, expresó que “ellos tardaron dos años en no generar economía porque no habían cortejos ni otras actividades”.

“Hoy Domingo de Ramos, que es un día importante, hemos tenido la presencia medio millón de personas entre el sábado y domingo. Hoteles al 100 por ciento de ocupación. Y vendedores informales que pueden generar recursos. Es una bendición. Estamos unas 50 veces con más gente de lo que recibimos un fin de semana común y corriente”, apuntó el funcionario.