Al servicio de los niños

Solo en el 2013, el hospital infantil Juan Pablo II, de Caritas Arquidiocesana, atendió a 79 mil 398 niños, entre consultas externas, emergencias pediátricas y 20 especialidades, entre ellas oftalmología, odontología y psicología. Además de los 241 bebés que nacieron en su recientemente inaugurada unidad de maternidad.

LA CAPILLA es un lugar   con mucha paz.
LA CAPILLA es un lugar con mucha paz.

La sala de espera está llena, y eso que es un jueves, a las 14.30 horas. “Así se mantiene siempre, y a veces hay más”, explica Luis Arnoldo Zepeda, director del hospital y pediatra que labora en el lugar desde su apertura, en 1985.

¿Cómo surgió?

Durante la primera visita del papa Juan Pablo II a Guatemala, del 6 al 9 de marzo de 1983, en uno de sus mensajes se refirió a la necesidad de demostrar la fe al ayudar a los más débiles y desposeídos. Este mensaje impactó en el sacerdote capuchino José Antonio Márquez, quien ya desde el terremoto de 1976 se había empeñado en crear un hospital especializado para niños. “Esto lo impulsó e incluso le preguntó al Papa si podía ponerle su nombre al futuro hospital”, cuenta Zepeda.

El 7 de marzo de 1984 se colocó la primera piedra y justo un año después abrió sus puertas la consulta externa. Ya para 1986 estaban abiertas las áreas de cirugía y atención de especialidades.

“Aquí los niños son atendidos por pediatras expertos en neumología, gastroenterología, salud neonatal, a un precio de Q30 por consulta, que es muy bajo. Si alguien no cuenta con los recursos, hay un programa de gratuidad”, dice Zepeda.

El hospital fue construido en la 12 calle 1-96, colonia El Rosario, zona 3 de Mixco, Guatemala, en un terreno cedido por el entonces arzobispo, Próspero Penados del Barrio.

¿Cómo se sostiene?

El presupuesto anual es de Q23 millones, los cuales se sufragan mediante un aporte del Estado, las donaciones de los pacientes y, sobre todo, por el aporte de Caritas Arquidiocesana, que a su vez tiene apoyo de países amigos.

También hay algunas empresas que efectúan aportes. “Hace poco, Johnson&Johnson nos donó bolsas de productos para los niños recién nacidos”, cuenta Regina Castejón, encargada de Comunicación y Recursos Humanos, quien aclara que lo que más se consume en la labor hospitalaria son productos de limpieza y lavado, ropa de cama y ropa de bebé.

“Las instalaciones de internamiento son de primera calidad, como las de un hospital privado, pero a un costo accesible”, resalta el doctor Zepeda.

Escuelas

Aunque toda la atención médica es brindada por médicos expertos, el hospital cuenta con un programa de interinato para estudiantes de la especialidad de Pediatría. También hay una escuela de enfermería, de donde han egresado 33 promociones que se capacitan en atención a niños.

“El hospital no ha tenido ni tendrá fines de lucro, pero a pesar de las limitaciones económicas hemos expandido servicios incluso a áreas como terapia del habla u ortodoncia, que se brindan a costo accesible”, expresa el director, quien cuenta que casi a diario les refieren pequeños pacientes de nosocomios nacionales, pues este es un hospital de servicio comunitario en el país.

Objetivos y cifras

El objetivo es brindar atención médica preventiva o curativa a niños y adolescentes. Se atienden casos de cero a 17 años.

Las consultas tienen un costo de Q25 a Q35, pero si alguien no puede pagar, hay un programa de gratuidad, en el cual se atendieron 5 mil 335 casos en el 2013. En todo el año fueron 79 mil 398 casos.

Un dato interesante es que cerca del 40 por ciento de casos atendidos son de familias de denominaciones cristianas no católicas. “Se les atiende igual, con la misma calidad y cariño, porque no hacemos distingo de etnia, posición económica ni religión”, expone el doctor Zepeda.