Delincuentes erigen altares a la muerte

Le llaman Mi Niña, Madre, Señora, Flaquita o Niñita Blanca, aunque suele ser identificada también como Santa Muerte, aunque de santidad o bondad no tiene nada sino todo lo contrario, según coinciden en señalar la Iglesia Católica y  líderes evangélicos consultados,  quienes ven en este culto una “aberración” y “una maldición para Guatemala y la familia”.

La imagen  de la Santa Muerte ha sido encontrada en reductos de pandilleros, como en el asentamiento La Isla, Villalobos, zona 12 de Villa Nueva.
La imagen  de la Santa Muerte ha sido encontrada en reductos de pandilleros, como en el asentamiento La Isla, Villalobos, zona 12 de Villa Nueva.

La imagen y los objetos que se utilizan en su culto suelen ser candelas, veladoras e incluso objetos devocionales que son sacados de todo su contexto y significado.

Investigadores del Ministerio Público (MP) y de la Policía Nacional Civil (PNC) han encontrado altares dedicados a la Santa Muerte en viviendas donde se escondían pandilleros y bandas delictivas.  

Sin embargo, algunos “guías espirituales”  piden que no se asocie “a la Niña”  con el  “mal”, sino con la fe.  “Porque   si alguien le solicita  trabajo, se lo da”, dice una persona relacionada con el culto a esta efigie

Protección

La primera vez que las autoridades reportaron esta imagen  fue en marzo del 2008, cuando capturaron en Zacapa a un grupo de mexicanos ligados a los Zetas —recién   separados del cartel del Golfo—  que habían participado en el mortal ataque contra Juan León, líder de una red de narcotraficantes locales.

En esa ocasión,  la PNC les encontró a varios de los mexicanos capturados artículos relacionados con la  Muerte, como    cadenas con dijes, playeras, tatuajes, fondos de pantallas y estampillas  en su billeteras.  

Tiempo después investigadores encontraron en casas de supuestos sicarios relacionados con  la Mara Salvatrucha (MS) un altar dedicado a  la Santa Muerte con  los nombres de quienes se cree que eran sus próximas víctimas.

Un detective de la unidad contra pandillas dijo  que en una entrevista efectuada  a un marero este le explicó que ellos pedían “protección”  sobrenatural cuando salían a matar a alguien.

“No sé si les servía de protección o si les funcionaba, pero según dijo ese pandillero ya se había salvado en dos oportunidades”, indicó el investigador, quien afirmó que  otra petición usual es no ser capturados por las autoridades y no obstante, caen.

Sacrificios

En el asentamiento La Isla, Villalobos, zona 12 de Villa Nueva, detectives encontraron en un reducto de pandilleros otro  altar dedicado  a la Santa Muerte y un cadáver que creen que le fue ofrecido como sacrificio.

Al final las autoridades encontraron los restos de otras tres personas en el patio de la casa.

Sin maldad

Carlos se define  como    “guía espiritual”, aunque en internet afirma  que es   “brujo”. Ofrece sus servicio como intermediario con la Santa Muerte y promete ayuda para supuestamente obtener    amor, dinero y salud.

Carlos explica, vía telefónica —no aceptó una reunión—,   que la Santa Muerte cumple con lo que se le solicita  si se hace con fe. “Si le piden cosas buenas, da cosas buenas; si piden cosas malas, pues allá  cada quién”, refiere el entrevistado, quien   prefiere no dar su nombre completo y solo dice que tiene su “consultorio” en la zona 9 capitalina.

“Trabajo con energía positiva, pero recuerdo que me pidieron que un hombre dejara a su esposa y que a alguien le fuera mal en su negocio. En otra ocasión alguien pidió protección de los disparos cuando hacía sus negocios”, relata Carlos.
 Rechazo católico

Los obispos de México  —donde se encuentra muy extendido el culto a la Santa Muerte— emitieron una declaración recientemente, en la cual definen a los seguidores de este  movimiento  como “secta satánica” y que “quienes caen en este  culto son personas que están  desesperadas, pero no por una crisis económica, sino por una crisis de fe”.

“Quienes caen en este tipo de culto deben saber que es un pecado grave: idolatría (devoción sin ningún soporte doctrinal ni justificación teológica)”, refieren.

Según los obispos mexicanos, “esto no es un juego, ni la muerte es una deidad divina. Detrás de este culto hay algo diabólico y la gente debe tener mucho cuidado”.

“La Iglesia Católica alerta sobre el peligro que representa adorar a la Santa Muerte, dado que   trae como consecuencia pérdidas de algún familiar o desgracias en los hogares. Detrás   está el reino del maligno, y la gente puede ser víctima de una posesión diabólica”, apuntan.

Pastores evangélicos consultados también rechazaron esta idolatría.

CULTO IDOLÁTRICO

El culto se habría iniciado y desarrollado en Veracruz, México.

Quienes han estudiado el tema dicen que su origen se remonta a la  época prehispánica y con el tiempo ha ido evolucionando.

Hay varias versiones de su origen, pero la más certera es la que se relaciona con el Mictlantecuhtli, el dios de la muerte en la mitología azteca, a quien se representaba con un esqueleto y una calavera.

También se asegura que en el siglo XIX en Orizaba, Veracruz,  un brujo comenzó los oficios religiosos a la Santa Muerte con el ofrecimiento de favores a quienes la adoraran.

Otra versión refiere  que a principios del siglo XX en   Hidalgo, Michoacán, esta imagen comenzó  a cumplir favores a algunas personas del lugar y de esta manera se extendió la devoción a otros estados mexicanos.   

Iglesia católica

No tiene fundamento

“La Santa Muerte no es de la Iglesia Católica, es una aberración”, afirma el sacerdote Hugo Estrada, de la Parroquia Divina Providencia. “La gente que le rinde culto está confundida y la trata como si fuera San Francisco u otro santo. Nada de eso tiene bases bíblicas”, expresa.

Iglesia evangélica

Se invoca a Satanás

“Es algo negativo porque se invoca a Satanás”, señala César Vásquez, presidente de la Alianza Evangélica. “El resultado es la maldición para el país y la familia. El plan es hacer el mal y se invoca a las tinieblas para buscar venganzas contra posibles enemigos”, indica.