Durante el confinamiento aumentaron las denuncias por pornografía infantil

Los casos de abusos y explotación sexual infantil en Internet aumentaron ante la Unidad Contra la Pornografía Infantil de la Fiscalía contra la Trata de Personas. No solo los niños y niñas están conectados en línea, también lo están los agresores.

El MP efectúa los allanamientos por caso de producción de pornografía infantil. (Foto Prensa Libre: MP)
El MP efectúa los allanamientos por caso de producción de pornografía infantil. (Foto Prensa Libre: MP)

El número de casos reportados de fotografías y vídeos de abuso y explotación sexual infantil creció de enero al 24 de agosto en un 36.58 por ciento comparado con 2019, un indicador bastante alarmante porque los abusadores sexuales podrían haber aprovechado la pandemia para seguir cometiendo delitos en línea.

Alexander Colop, jefe de la Fiscalía contra la Trata de Personas, confirmó que en ocho meses recibieron 56 denuncias y el año pasado durante este mismo tiempo fueron 41 los casos de niños a quienes les pidieron enviar fotografías, vídeos u otros materiales de sus cuerpos.

“El confinamiento produjo primero que las personas permanecieran por mayor tiempo en sus casas, segundo mayor uso de las redes sociales y tercero aprovecharon los agresores sexuales para tener más contactos con niños”, señaló el fiscal.

Hace más de cuatro meses el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) advirtió que los menores durante la pandemia tienen mayores riesgos de ser víctimas de la explotación sexual y el acoso en línea por el uso constante del Internet.

Además, hizo un llamado para que los gobiernos fortalezcan los esfuerzos para la protección de la infancia mientras duren los confinamientos y así como también a los padres para que vigilen cómo utilizan sus hijos el tiempo en las páginas web y redes sociales, y para que estén alertas de cualquier signo de angustia que noten en ellos.

Colop explicó que durante la pandemia en el país la fiscalía ha realizado diversos operativos en seguimiento a las denuncias presentadas y los cuales se han realizado en todo el país, desde la ciudad hasta la provincia.

El pasado miércoles, la fiscalía y la Policía Nacional Civil (PNC) capturaron a Pedro Mauricio Boc Son, sindicado del delito de posesión de material pornográfico infantil por el caso Cerbero, que surgió a raíz de la investigación de chats de WhatsApp en donde se compartía pornografía infantil a nivel mundial.

Además, señaló que de 7 a 14 años es donde han visto que los niños son más vulnerables de caer en los engaños de los agresores sexuales, según sus investigaciones.

¿Cuál es el anzuelo que están usando? Lo están engañando en redes sociales, afirmó y agregó que por eso insisten tanto en que no hagan nada de lo que no hacen en mundo “real” que lo hagan en el mundo “virtual”. “En el mundo real uno no platica con desconocidos, uno no les da direcciones a desconocidos, en el mismo se debe actuar en el mundo real”, aseveró Colop.

Según los reportes de instituciones internacionales que detectan y eliminan contenido de pedofilia en sitios web, se ve cada vez más a niños y niñas de corta edad en actos más humillantes y despreciables en las plataformas.

Iniciativa de Ley

Marvin Rabanales, abogado de World Vision, explicó que la organización lidera la creación de una iniciativa de ley de ciberdelito sexual, pero aún están trabajando en su redacción y no la han presentado a ningún diputado para que se pueda legislar.

“Precisamente estamos trabajando en un anteproyecto de ley de ciberdelitos sexuales en contra de niños y adolescentes. Hay antecedentes, pero ahora estamos viendo como logramos consensos”, aseveró.

Rabanales agregó que durante la pandemia considera que se incrementó el acoso y la extorsión cibernéticos contra menores de edad para que compartan fotografías sin ropa, con poca ropa o en poses sugestivas desde perfiles falsos y este delito aún no está legislado.

En el país se castigan las conductas de explotación sexual infantil y están tipificadas como producción, comercialización y difusión de pornografía de personas menores de edad. La primera se sanciona con prisión de seis a diez años y con multa de Q50 mil a Q500 mil, mientras que las otras dos tienen penas de cárcel de seis a ocho años y con multas de Q50 mil a Q500 mil.

Además, también sanciona a la persona que posea material pornográfico de personas menores de edad con penas de dos a cuatro años, según establece la Ley contra la Violencia Sexual, Explotación y Trata de Personas.