21 años de la muerte de Juan Gerardi: qué pasó con los responsables del crimen

El 26 de abril de 1998 marca en la historia guatemalteca un hecho fatídico, el brutal asesinato de Juan Gerardi, el obispo que alzó el mensaje de sembrar verdad y justicia permitiría cosechar reconciliación.

Se conmemoran 21 años de la muerte del obispo Juan Gerardi. (Foto Prensa Libre: Érick Ávila)
Se conmemoran 21 años de la muerte del obispo Juan Gerardi. (Foto Prensa Libre: Érick Ávila)

Veintiún años después, la comunidad católica recuerda cada 26 de abril a monseñor Juan Gerardi, sus enseñanzas y compromiso por denunciar la inequidad en Guatemala. Las ofrendas florales en su memoria son frecuentes, pero esta fecha se recuerda a un religioso que dio a conocer el informe que señala al Ejército en la responsabilidad de muertes de civiles durante el conflicto armado interno. Además, se rememora su brutal muerte.

En este caso hubo militares implicados que luego fueron condenados. Un sacerdote, políticos y hasta un perro fueron objeto de investigaciones en el intento de aclarar el asesinato de monseñor Juan Gerardi.

El asesinato

El 26 de abril de 1998, la Iglesia Católica se vistió de luto: monseñor Gerardi había sido asesinado en el interior de la casa parroquial de la iglesia San Sebastián, dos días después de haber presentado el Informe Guatemala Nunca Más, Recuperación de la Memoria histórica (Rehmi).

El documento denunciaba atrocidades del Ejército durante el conflicto armado interno.

Surgieron varias hipótesis sobre el hecho, como que había sido crimen pasional o político, delincuencia común, o que Balú, el perro del sacerdote Mario Orantes, lo había atacado. Orantes vivía en la casa parroquial junto con Gerardi.

Los dos primeros sospechosos fueron Orantes, ya que mandó a lavar la escena del crimen y no avisó a las autoridades sino horas después, y la empleada de casa particular, Margarita López, por encubrimiento.

Tras la investigación fueron señaladas como sospechosas 17 personas, 12 militares y cinco civiles.

Los culpables por el crimen de Gerardi tuvieron destinos diferentes.

El 20 de enero del 2000 fueron capturados los militares Byron Lima Estrada, Byron Lima Oliva (hijo de Lima Estrada) y el especialista del Ejército, Obdulio Villanueva, de quien un testigo declaró en el juicio que estaba detenido en la cárcel de Antigua Guatemala y que salió ese día para cometer el crimen.

El MP señaló la participación delictiva de los militares en el asesinato de Gerardi, pero no fueron los únicos implicados. La casa parroquial en la que vivió monseñor la frecuentaba Margarita López, la empleada doméstica, y fue relacionada en el comienzo del proceso penal.

 ¿Qué pasó con los implicados?

Cinco meses después de la muerte de Gerardi, el perro Balú, del sacerdote Mario Orantes, era sospechoso del asesinato y se le atribuía haber mordido al prelado. Fue sometido a una evaluación por veterinarios y entrenadores caninos.

Durante la diligencia efectuada por el juez primero de Primera Instancia, Isaías Figueroa, en la veterinaria San Francisco de Asís, zona 7, se estableció que el animal no era agresivo, y que desde 1993 recibía tratamiento médico.

Juan José Gerardi Conedera fue asesinado el 26 de abril de 1998, cuando ingresaba a su vivienda, contigua a la parroquia de San Sebastián, zona 1.(Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

Pese a los padecimientos de Balú el antropólogo forense José Reverte Coma, quien fue propuesto por el MP, afirmaba que Balú atacó a monseñor Gerardi por órdenes de su propietario, el padre Orantes, y lo mató.

Se determinó que el canino, de raza pastor alemán, tenía desplazamiento torpe, a causa de que arrastraba sus patas traseras, en especial la izquierda. Asimismo, se notó falta de coordinación en su cadera, y en ningún momento ladró ni mostró agresividad hacia las personas que estuvieron en el patio en que se hizo el análisis. Balú murió meses después a los 11 años.

Orantes quedó libre desde enero de 2013, luego que solicitó redención de penas y fue aceptado en diciembre de 2012.

Entre los principales sospechosos del asesinato de Gerardi estuvo Orantes, ya que mandó a lavar la escena del crimen. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

Los militares

El 8 de junio de 2001 el Tribunal Tercero de Sentencia condenó a Lima Oliva, Lima Estrada y a Villanueva a 30 años de prisión por el delito de ejecución extrajudicial, y al sacerdote Orantes a 20, por complicidad, al determinarse su participación en un plan político para asesinar a monseñor Gerardi.

El tribunal determinó que la participación delictiva de los Lima y Villanueva se encuadraba en la conducta de coautores del asesinato.

La empelada doméstica fue absuelta del cargo de encubrimiento, y se ordenó su inmediata libertad.

Lima Oliva y Villanueva pertenecieron al Estado Mayor Presidencial y fueron escoltas personales de Alvaro Arzú cuando este era presidente.(Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

A Lima Estrada fue favorecido con redención de pena el 13 de julio de 2012.

En cambio, Lima Oliva y Villanueva tuvieron finales trágicos.

El 12 de febrero de 2003, los internos del Preventivo para Hombres de la zona 18 organizaron un enfrentamiento, el cual dejó siete reos muertos, cuatro de los cadáveres fueron decapitados. Una de las víctimas era Villanueva.

Posteriormente al enfrentamiento, el cual se debió a pugnas de poder entre reclusos, se formó un motín protagonizado por pandilleros, quienes manifestaban su descontento por los privilegios que tenían los reclusos militares que se encontraban en ese centro penitenciario.

El 18 de julio de 2016, fue asesinado Lima Oliva durante un enfrentamiento por el aparente control de la cárcel Pavón, donde murieron otras 12 personas.

El día de los hechos se dijo que el militar conversaba con la modelo argentina Joanna Elizabeth Birriel, de 24 años, quien murió durante el enfrentamiento a manos de un grupo de prisioneros encabezado por Marvin Montiel Marín, alias el Taquero, quien es señalado de esa masacre.

Tanto Lima Oliva como Villanueva pertenecieron al Estado Mayor Presidencial y fueron escoltas personales de Alvaro Arzú durante su Presidencia (1996-2000).

Casi dos décadas después seguía un vínculo entre Lima Oliva y Arzú.

La Comisión contra la Impunidad en Guatemala (Cicig) y el MP señalaron a Arzú el 5 de octubre de 2017 por peculado y financiamiento electoral ilícito, por haber aprobado plazas fantasma a la pareja sentimental de Byron Lima Oliva y a la viuda de Obdulio Villanueva. Aunque pidió el retiro de la inmunidad, la Sala Tercera de Apelaciones no lo otorgó, según resolución del 9 de marzo de 2018.

Alvaro Arzú se presentó a la conferencia en la que el MP y la Cicig solicitaron antejuicio en su contra. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

El 27 de abril de 2018, falleció Arzú a los 72 años.

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Luis Ochoa Hace 7 meses

totalmente de acuerdo pablo diablo asi mero es pero aparte que paso con el hijo maricón de arzu viviendo feliz de la vida fuera de Guatemala ser que algún día va a rendir cuentas porque lo demás ya están en le mismito infierno

Prima Dona Hace 8 meses

Mmmm…Mono de Oro algo tenia escondido…!

    Pablo Diablo Hace 8 meses

    El mono de oro no era nada más que otro corrupto ladrón prepotente i arrogante escoria de derecha que ayudo a saquear las arcas nacionales y que además era uno de los organizadores de los escuadrones de la muerte del MLN y comandados por el jefe del norte, y aceptar que el mismo ejercito fallo al dejarse infiltrar por la escoria del MLN y así darles carta blanca para matar a todo aquel que opinara o pensara diferente. Todo ese dolor para el fracaso social, económico, político de hoy, pero con una deuda de más de 163,000 millones. Pero guate es prospera decía el desgraciado este cuando 46% de la niñez desnutrida y somos peor que Afganistán