Extorsiones en Guatemala: “Un 60 por ciento de las denuncias que ingresan son de imitadores”

Miles de quetzales salen a la semana de las finanzas de comerciantes, transportistas y personas, muchos de ellos porque en las redes sociales descuidan sus datos personales, circunstancia que es aprovechada por las pandillas Barrio 18, Mara Salvatrucha y los denominados imitadores.

Hasta noviembre el Ministerio Público había recibido 6 mil 118 denuncias de extorsiones en todo el país, un delito que afecta a miles de guatemaltecos y genera millonarias ganancias a los criminales. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
Hasta noviembre el Ministerio Público había recibido 6 mil 118 denuncias de extorsiones en todo el país, un delito que afecta a miles de guatemaltecos y genera millonarias ganancias a los criminales. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

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La jefa de la Fiscalía contra las Extorsiones, Emma Flores, explicó que el 60 por ciento de las extorsiones son ejecutadas por imitadores -personas que fingen ser pandilleros- o por grupos del crimen organizado. Además, reconoce que la corrupción que existe en el Sistema Penitenciario (SP) hace que el combate a las extorsiones sea más difícil. 

 

La fiscal habló con Prensa Libre y señala que las víctimas, obligadas por el temor de ser asesinadas, cancelan los pagos de mano en mano o a través de cuentas bancarias a sus extorsionistas. Por ahora, las denuncias son más porque hay más resultados, pero aún se está lejos de erradicar este delito que afecta a empresarios, profesionales o pequeños comerciantes por igual.

¿Cuántas denuncias son las que se presentan por extorsiones en promedio al día?

Tenemos un promedio aproximado de 15 a 20 denuncias diarias, aunque existen algunos meses en particular, en donde aumenta la cantidad como en junio o en diciembre, porque los grupos organizados, aparte del pago de la extorsión quieren obligar a sus víctimas a pagar un bono extraordinario que se conoce como “Bono” o “Aguinaldo”. En algunas otras ocasiones, después que la fiscalía efectúa operativos, aumentan las denuncias, porque la población, a través de los medios de comunicación, ve las capturas y establece que esa persona también los estaba extorsionando y lo denuncian.

¿Esta sería una de las maneras del combate contra las extorsiones?

Sí, es una de las maneras. La Fiscalía tiene claro que uno de los principales retos es que la población no denuncia y es por eso por lo que nosotros constantemente insistimos en el tema de las denuncias.  Parte de lo que estamos trabajando es el tratamiento de las denuncias, establecer que un mismo grupo extorsiona a una víctima. Todo el conjunto de denuncias se une para que cuando se les captura se les procese por todas las extorsiones de todas las víctimas. Por eso tenemos casos en donde se detienen a 40 o 50 sindicados que están relacionados con las denuncias.

¿Quiénes son las víctimas más frecuentes de extorsión?

Según el perfil de las víctimas, serían los comerciantes, los transportistas, pero también tenemos a otro grupo de ciudadanos que, lamentablemente a través de las redes sociales u otros medios hacen publicidad de sus datos personales; entonces, la mayoría de los imitadores toma sus datos de ahí para extorsionarlos.

¿Es nueva modalidad que extorsionen a través de las redes sociales?

Sí, lo que sucede es que algunas personas publican sus datos en las redes sociales y luego -los extorsionistas- se comunican con ellos para amenazarlos, diciéndoles que conocen a su familia, y son fotografías que obtienen de sus usuarios -en redes sociales-, para asustarlos y extorsionarlos.

¿Cómo se da esta modalidad de extorsión?

Hemos tenido varios casos que se han hecho a través de WhatsApp o Facebook. Parte de lo que trabajamos es que un 60 por ciento de las denuncias que ingresan son de imitadores. Estas son personas que se hacen pasar por pandilleros o grupos organizados para asustar a sus víctimas.

¿Cuántas denuncias tienen registradas de enero hasta la fecha?

Hasta la fecha tenemos registradas 6 mil 118 a nivel nacional.

¿Cómo filtran estas denuncias?

En principio tenemos una sede central y seis agencias departamentales. Un patrón es analizar en dónde se cometió el hecho, hacemos un diagnóstico con un equipo para determinar cuáles pertenecen a cada grupo. Además, tenemos un equipo de trabajo que se dedica a investigar las denuncias de los imitadores. En este caso, la mayoría de las llamadas extorsivas salen de los centros carcelarios, lo cual es un verdadero problema. Luego el resto de las denuncias se van distribuyendo para integrantes del Barrio 18 y para la Mara Salvatrucha, o de otros grupos que son del crimen organizado, como el caso de Quetzaltenango.

¿Cómo han detectado que están compuestos estos grupos de imitadores?

Están compuestos por personas que fingen ser pandilleros y por crimen organizado, es decir que tienen la capacidad operativa para accionar en contra de sus víctimas, pero no pertenecen a pandillas. Hemos detectado que, en algunos casos, se dedicaban al secuestro y ahora cambiaron su modalidad al tema de extorsión, o algunos que están integrados por personas que se separaron de la pandilla y buscan formar su grupo de forma independiente, pero captan a personas que pueden ejercer el sicariato. Es un grupo más pequeño a diferencia de la pandilla y no están sujetos a ellos. Al final la pandilla es una organización criminal jerarca que responde a nivel nacional, si se organizan y quieren cometer un atentado contra alguna empresa, se organizan y lo cometen en distintos puntos de la República, esto los hace altamente violentos. Mientras que el grupo organizado pues tiene menor cantidad y generalmente tiene un territorio más pequeño donde cometen sus acciones criminales.


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Leonel Vasquez Hace 1 semana

Y quienes pongan denuncias de falsas extorsiones,
Deberian ser encarcelados tambien.

Leonel Vasquez Hace 1 semana

Pésima la interpretacion

“Extorsiones en Guatemala: “Un 60 por ciento de las denuncias que ingresan son de imitadores”
Independientemente quien extorsione,
Extorsion, es extorsion , causa el mismo daño economico y emocional.
Y debería ser castigado con la pena de muerte.