Extorsiones en Guatemala: Pagos en efectivo dificultan rastreo de extorsiones

Aunque no más del 18% de las extorsiones podrían ser mortales, un porcentaje mayor de víctimas las paga por temor a morir. La indetectable bancarización de la mayoría de fondos, o la falta de ella, impide su rastreo y permite a los criminales seguir extorsionando.

Los ingresos que provienen de extorsiones rara vez son bancarizados, lo que hace difícil su rastreo. -Foto de referencia- (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
Los ingresos que provienen de extorsiones rara vez son bancarizados, lo que hace difícil su rastreo. -Foto de referencia- (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

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Las autoridades ubican el origen del 70% de las extorsiones en las cárceles, pero sólo una cosa les permite a los extorsionistas extender los brazos más allá de los muros de una prisión: dinero. Sin un complejo entramado para ocultarlo, no podrían comprar impunidad tras las rejas, cumplir sus amenazas en la calle, ni persuadir a sus víctimas de que las pueden cumplir.

Este año, fue asesinado el conductor de una empresa de transporte extraurbano (de camionetas de parrilla), que transita entre la capital y el occidente, y hace escala en Quetzaltenango. Desde antes, la empresa recibía asesoría de Dipanda, la unidad antiextorsiones de la Policía Nacional Civil (PNC), y celular que los extorsionistas entregaban a los pilotos, celular que entregaban a los detectives policíacos. Sin embargo, cuando la empresa cambió de propietario, interrumpió el contacto con Dipanda, aunque lo mantuvo con la Fiscalía Antiextorsiones. Acto seguido, los extorsionistas asesinaron al conductor en Quetzaltenango. La PNC sospecha que el asesinato fue planificado en la Granja de Rehabilitación Cantel.

Entonces, la empresa optó por remover el primer sillón detrás del conductor en todas sus camionetas. En su lugar, se sitúa de pie a un guardia de seguridad privada con un chaleco antibalas y armado.

En una tarde de octubre de 2019, al guardia se le ve crispado cuando el bus se desplaza en San Lucas Sacatepéquez. Está parado todo el tiempo de espaldas al piloto, sin quitar la mano de su pistola, ni la vista del carril izquierdo y la puerta. En San Lucas le han disparado a los buses, y en 2017 fueron asesinados el piloto y el ayudante de una camioneta con ruta hacia Quiché. Además, para octubre pasado, las extorsiones se habían cuadruplicado en Sacatepéquez en relación con enero, según datos del Ministerio Público (MP).

El guardia se relaja hasta que la camioneta se desplaza por Tecpán, Chimaltenango. Habla por teléfono, bebe un jugo y compra algo de comer a una vendedora que sube a ofrecer empanadas y chuchitos. Conforme el autobús se aproxima a Quetzaltenango, después de pasar Cuatro Caminos, el guardia clava la mirada en los pasajeros, brincando de una fila a otra, fijándose en quienes sacan algo de su mochila o bolsa. “A veces va un cómplice de los extorsionistas entre los pasajeros y, al llegar a Xela, se bajan y le pasan tirando un celular al chofer”, explica la fuente del MP, refiriéndose al teléfono que los extorsionistas entregan para llamar y exigir dinero.

Un investigador de Dipanda, la unidad antiextorsiones de la PNC, en Quetzaltenango, quien pidió el anonimato por seguridad, relata que en 2017 recibieron la denuncia de un transportista al que le habían tirado 12 teléfonos, en diferentes ocasiones. Eran extorsiones de 12 grupos diferentes (11 desde Cantel, y uno afuera). La empresa pagaba Q20 mil en total a la semana. La intervención policial detuvo diez de las extorsiones, y sus pagos semanales se redujeron a Q3 mil. No es la única empresa blanco de más de un extorsionista. Varios transportistas prefieren pagar para que no asesinen a sus pilotos y ayudantes. La minoría prefiere pagar un guardia de seguridad por camioneta, en lugar de pagarles a los extorsionistas.

La vida o el dinero está en juego cuando los victimarios son pandilleros que demuestran con asesinatos que sus amenazas son reales. También son las únicas opciones que creen tener las víctimas de los extorsionistas imitadores, cuando éstos las convencen de que son pandilleros o miembros del crimen organizado, aunque no tengan recursos para cumplir sus amenazas de muerte.

Los imitadores, cuyo blanco también es el transporte colectivo, generan cerca de un 80% de las extorsiones, y lucran con la fama mortal que precede al 18% de casos que perpetran los pandilleros, según Dipanda. No obstante, en la mayoría de los casos de los imitadores, las víctimas asesoradas no pagan un centavo, según la PNC, porque se comprueba que no pueden causar daño a la víctima. Pese a ello, los imitadores pueden llamar hasta a unas cien personas por día, lograr pagos que oscilan entre Q500 y Q3 mil.

Algo de vida o muerte

Las cifras del Ministerio Público (MP) muestran que las extorsiones aumentaron un 32% en los primeros diez meses de 2019 en relación con el año pasado, aunque los datos de PNC muestran un incremento menor porque no incluyen—según Dipanda—casos en los que la víctima no pagó.

Sin embargo, David Boteo, jefe de Dipanda, explica que evalúan sus avances en términos de la reducción de cifras de los fallecidos en casos de extorsión, que ha sido notable. “Según la última estimación, bajaron casi en un 50% a nivel nacional”, dice. “Especialmente en el departamento de Guatemala, muertes de choferes hay menos en comparación con otros años. Nuestro objetivo principal es proteger a la víctima, MP y PNC, para que -los victimarios- no tomen represalias al haber capturas”.

Para Dipanda, las extorsiones son un asunto policial e interinstitucional, dadas las circunstancias en las cárceles del Sistema Penitenciario, y el acceso a fondos que les permite a los extorsionistas seguir operando adentro y afuera de la cárcel. El problema es que el rastro del dinero es más elusivo de cuanto las autoridades quisieran.


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Manuel Vargas Hace 4 meses

Como última opción pueden colocar un rastreador en el bolso con el dinero, con el fin de que la policía siga a los extorcionistas.

Manuel Vargas Hace 4 meses

Se pueden rastrear las llamadas de teléfono con una grabadora de llamadas. Se puede ver el número telefónico. Las compañías telefónicas, con el TLC, podrían atraer clientes si por suscribirse a ellas instalan una grabadora junto con cada teléfono. (Tal vez hasta unos dos o tres teléfonos por cliente).

    Manuel Vargas Hace 4 meses

    Las compañías telefónicas también podrían ofrecerle a sus clientes instalarles un software en sus celulares que grabe automáticamente las llamadas que ingresan o salen de allí.

      Manuel Vargas Hace 4 meses

      Las cárceles pueden obligar a los presos a instalarle el software de grabación de llamadas en sus celulares o sino se los decomisan.

Javier Castejon Hace 4 meses

EL 90% DE LA CULPA QUE LOS REOS SIGUAN EXTORCIONANDO DESDE DENTRO DE LAS CARCELES ES EL MISMO GOBIERNO DEL NARCOPAYASO. CON TANTA TECHNOLOGIA NUEVA EN EL MUNDO ESTOS IGNORANTES NO HAN QUERIDO PONER NINGUNA DE ESTAS AL SERVICIO DEL PUBLICO. LA RAZON ES PORQUE EL MISMO NARCOMINISTRO DE GOBERNACION ESTA INMISCUIDO EN EL NEGOCIO, ASOCIADO CON LA MARA SALVATRUCHA Y EL BARRIO 18 ASI COMO CON EL EJERCITO DE GUATEMALA Y LA MISMA PNC QUE SON LOS QUE EXTORCIONAN EN EL PAIS.

Estuardo Solis Hace 4 meses

Pero bien que en el conflicto armado iban y a lujo de fuerza sacaban a los sospechosos de ser guerrilla de sus casas. Ojala que con el gabinete de calacas forradas en defensa lo hagan y no repriman al pueblo nada mas.

Mario Acevedo Hace 4 meses

Hasta que no se siga le ejemplo de Singapur , la ciudadania seguira siendo la que ponga los muertos del pais,

    Ronny Cifuentes Hace 4 meses

    O el de tu general chusema, arrasar con la mara sin tomar en cuenta las causas que originan dicho flagelo, ba! vos no lo entendes para que sigo, cu que resentido.