Hacinamiento en cárceles continúa sin que se implementen mecanismos alternativos

Guatemala contempla alternativas que pueden ser útiles para reducir la población en las prisiones, pero algunas son complejas y se necesita de voluntad política para implementarlas.

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En el Centro Preventivo para Hombres de la zona 18, las autoridades penitenciarias han localizado conexiones de fibra óptica para que los reos tengan acceso ilegal a internet. (Foto Prensa Libre: AFP)
En el Centro Preventivo para Hombres de la zona 18, las autoridades penitenciarias han localizado conexiones de fibra óptica para que los reos tengan acceso ilegal a internet. (Foto Prensa Libre: AFP)

Los centros carcelarios continúan sobrepoblados hasta en un 370 por ciento, aunque el hacinamiento resuena a cada poco las autoridades no han implementado mecanismos alternativos para evitar la pena de prisión y de esta forma reducir la sobrepoblación en las prisiones.

Sin embargo, la Dirección General del Sistema Penitenciario (DGSP) tiene un sinfín de problemas que se percibe como falta de control en las prisiones, porque no solo el hacinamiento y la corrupción existen; sino también el déficit de personal de personal para custodiar a los privados de libertad.

Actualmente, el Sistema Penitenciario alberga a 24 mil 989 reclusos, de los cuales el 89 por ciento son hombres y el 11 por ciento mujeres; además, el 49 por ciento de la población reclusa permanece en prisión preventiva y el 51 por ciento en condenatoria.

Un análisis efectuado por el Instituto de Problemas Nacionales de la Universidad de San Carlos de Guatemala (Ipnusac) da cuenta que, hasta el 23 de julio pasado la sobrepoblación en los centros destinados para hombres alcanzaba el 453 por ciento, mientras que en los de las mujeres llegaba al 410 por ciento. Es decir, en espacios destinados para una persona están recluidos hasta cuatro privados de libertad.

En las cárceles destinadas para hombres como Pavón, Fraijanes; Canadá, conocida como “El Infiernito”, en Escuintla; la de Puerto Barrios, Escuintla; Los Jocotes, Zacapa; Mazatenango, Suchitepéquez, entre otras tienen altos niveles de sobrepoblación. Mientras que, prisiones acondicionadas para las mujeres está Cantel, el Centro de Orientación Femenina, Fraijanes; Santa Teresa, zona 18; Los Jocotes, Mazatenango, Matamoros, zona 1, entre otras tienen importantes niveles de hacinamiento, según el análisis efectuado por el Ipnusac.

Alternativas

Jerónima Álvarez, vocera del Sistema Penitenciario, informó que están fortaleciendo los equipos multidisciplinarios que se encargan de atender a los reclusos incluidos en programas de rehabilitación y readaptación social de la institución, lo cual les permite agilizar los expedientes que están en proceso de aplicar a la redención de condena.

El Instituto de la Defensa Pública Penal (IDPP) reportó que hasta el pasado 7 de septiembre, obtuvieron mil 125 solicitudes de libertad anticipada para reclusos, lo cual es una medida que busque la reducción de sobrepoblación en las prisiones.

Además, afirmó que trabajan en la implementación del control telemático, pero por cuestiones administrativos hubo un retraso. Prensa Libre publicó que, en julio pasado el Ministerio de Gobernación improbó la actuación de la junta de licitación en el servicio de arrendamiento para implementar dicho sistema, el cual fue adjudicado por Q244 millones 138 mil 310, pero en la suma había Q210 menos.

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Este sistema entró en vigencia desde diciembre de 2016 como medida alternativa a la prisión; sin embargo, después de más de cuatro años no se ha implementado. El análisis del Ipnusac destaca que, si se hace una correlación del 89 por ciento de los delitos regulados en el Código Penal que tienen medida sustitutiva versus el total de la población privada que son casi 25 mil personas, se proyecta un amplio margen de la aplicabilidad de la Ley del Control Telemático, lo cual despoblaría de forma considerable las prisiones.

Eddy Morales, exdirector del Sistema Penitenciario, opinó que, existen varios procedimientos alternativos como la desjudicialización y desprisionalización a la prisión que se pueden aplicar en Guatemala, pero debe existir una coordinación total entre las instituciones de seguridad y justicia.

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Sin embargo, dijo que Presidios se ha convertido en un negocio para algunas personas por lo que no existe interés en reformarlo y tampoco implementar las medidas alternativas. “Tenemos un expresidente que fue director del Sistema Penitenciario y que hasta la fecha no han puesto en práctica las diferentes políticas alternativas a la prisión”, resaltó.

Morales también criticó que algunos de los jueces prefieren enviar a los señalados a las cárceles que darle una medida sustitutiva, cuando se sabe que esta debería ser la última alternativa.

Propuestas

Debido a esta situación, el Centro de Investigaciones Económicas Nacionales –Cien– publicó una serie de recomendaciones para disminuir la sobrepoblación en las cárceles, en done resaltan que se debe realizar un plan de mediano largo plazo para la infraestructura carcelaria con base a criterios técnicos y necesidades reales con fuentes de financiamiento y diseños de proyecto.

Además, fortalecer medidas alternativas al encarcelamiento, así como implementar mecanismos para facilitar la revisión de medidas. Ampliar la infraestructura para las mujeres que cumplen condena y construir una cárcel de alta seguridad.

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También sugiere que para que el Sistema Penitenciario cumpla con su propósito se debe lograr que los centros carcelarios sean espacios seguros, ordenados y con debida supervisión para la rehabilitación de las personas.

La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc) en el Manual sobre estrategias para reducir el hacinamiento en las prisiones explica que las alternativas tradicionales como las multas y sentencias condicionales y suspendidas contribuyen al deshacinamiento, las cuales están disponibles en cualquiera de las jurisdicciones sin la necesidad de realizar mayores inversiones.