Guatemala

Hospital General retoma labores en medio de temor

Comerciantes que colocan ventas en las afueras del Hospital General San Juan de Dios experimentan temor después del bombazo ocurrido en ese lugar el martes último, pero ayer instalaron sus puestos de atol y comida en los sitios acostumbrados, mientras pacientes que ingresaban al nosocomio observaban con miedo los orificios causados por la explosión que dejó 24 heridos y dos muertos; además, algunos reos llegaron a consulta.

El Sistema Penitenciario (SP) ordenó que no fueran trasladados reclusos peligrosos o pandilleros a hospitales nacionales. Sin embargo, dos privados de libertad por haber cometido delitos menores fueron llevados ayer en la mañana a consulta en diferentes unidades del nosocomio.

Horas más tarde, dos menores de edad procedentes de una correccional también fueron trasladados por agentes a ese hospital.

Vendedores consultados dijeron que después de lo sucedido se sienten atemorizados, pero la necesidad los obliga a trabajar. Asimismo, pacientes indicaron que sus condiciones económicas no les permiten acudir a clínicas privadas.

No más traslados

Giovani Pivaral, director de Presidios, confirmó que los reos peligrosos o integrantes de pandillas no serán atendidos en hospitales públicos hasta que se busque solución junto con el ministro de Salud.

Indicó que las citas de reos que estaban programadas quedaron suspendidas y se les notificará a los jueces, para que no haya malos entendidos.

Muere custodio

El guardia del SP Domingo Coc Alvarado, de 35 años, falleció el martes, a eso de las 22.30 horas, en el Hospital General San Juan de Dios, luego de haber permanecido varias horas en la Sala de Cuidados Intensivos, debido a la gravedad de las heridas de bala.

Cuando se produjo el ataque, Coc Alvarado conducía el vehículo que trasladaba al reo Marlon Ochoa Mejía, hermano de Aldo Dupié, uno de los jefes de la mara 18.

Entre los heridos de gravedad también se encuentra Paula Tecú, cuyo estado de salud es delicado, pues sufrió muerte cerebral, según los médicos.

Tecú vendía comida afuera del Hospital y fue alcanzada por las balas, igual que un enfermero que se desayunaba en el lugar.

La mayoría de afectados ya fueron dados de alta y solo quedan dos, cuyo cuadro clínico es delicado, dijo el portavoz de la institución, Rony Véliz.

aumenta rivalidad

Investigadores de la Policía Nacional Civil, expertos en pandillas, indicaron que la rivalidad entre miembros del Barrio 18 y la mara Salvatrucha se incrementó en los últimos meses, debido a que varias células de ambas bandas, sobre todo de la 18, han sido desarticuladas en la capital, lo cual ha provocado que rivales busquen apoderarse de los territorios.

También se sospecha que el ataque en el Hospital fue perpetrado por los mismos integrantes del Barrio 18, no para liberar ni matar a Ochoa Mejía, sino para conseguir que reciba más protección, ya que se trata del hermano de Dupié, recluido en la cárcel Fraijanes 1 y señalado de dirigir desde allí a bandas de extorsionistas.

Investigadores expusieron que Ochoa Mejía no es considerado de alta peligrosidad y no juega ningún papel importante en la pandilla, pero debido a su parentesco con el jefe de esta, los rivales podrían planificar su muerte, en represalia, como lo han hecho con otros.

“Son unos tontos”

El ministro de Gobernación, Mauricio López Bonilla, dijo que aún se desconoce el motivo del atentado, pero sostiene que fue perpetrado por integrantes del Barrio 18. Considera que el ataque iba dirigido a la autoridad penitenciaria y no al reo.

“La Salvatrucha es mucho más estratégica. Los 18 son unos tontos, agresivos, que no les importa si mueren 10 para lograr un objetivo. Tan tontos son que no lograron un objetivo, perdieron su armamento y vamos a dar con ellos porque también tenemos suficiente información”, aseguró López Bonilla.

ESCRITO POR:

José Manuel Patzán

Periodista de Prensa Libre especializado en temas de seguridad, con 18 años de experiencia en periodismo escrito, radial y televisivo. Reconocido con el premio Periodista del Año de Prensa Libre en 2016.