Justicia

Mercado negro de armas robadas ofrece pistolas a Q3 mil 500

Pistolas 9 milímetros son las preferidas por los delincuentes para cometer crímenes o venderlas en el mercado negro.

La circulación de armas de fuego ilegales hace más difícil a la Policía determinar a los responsables de los ataques armados. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

La circulación de armas de fuego ilegales hace más difícil a la Policía determinar a los responsables de los ataques armados. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

Aunque el Ministerio Público (MP) ha desmantelado estructuras del crimen organizado dedicadas al robo de armas de fuego, el problema persiste, y en 14 meses se registraron mil 17 denuncias por robo armas de fuego, que equivale a un promedio de dos denuncias diarias, según el informe de la Policía Nacional Civil (PNC).

En 2023 se presentaron 851 denuncias por robo de armas de fuego, según la PNC. El mes con menos cantidad de denuncias fue julio, con 37. Entre enero y febrero de este año se han reportado 166 armas robadas, para un total de mil 17.

De acuerdo a las estadísticas policiales, entre enero de 2023 y febrero de 2024 se recibió un promedio de 50 denuncias mensuales por robo de armas de fuego, los expedientes se trasladan al Ministerio Público (MP) para que inicien las investigaciones y el propietario tenga constancia que su arma fue robada, si en caso es utilizada para cometer algún ilícito.

De las armas decomisadas en 2023, 2 mil 272 no tenían registro, las cuales serían contrabandeadas principalmente desde México, afirman los investigadores policiales.

Las víctimas

Edwin Monroy, vocero de la PNC, refiere que las principales víctimas de robo de armas son civiles que las muestran de forma ostentosa en la vía pública, o que las dejan en vehículos.

“Cuando los particulares entran a un centro comercial o un banco, los delincuentes aprovechan para forzar las puertas y robar las armas, también se las roban a los agentes de seguridad privada que custodian negocios y en el peor de los casos hasta los matan por quitarles las armas”, dijo Monroy.

La mayoría de denuncias por robo de armas de fuego provienen de la capital y Escuintla, según los informes policiales. Los expertos en seguridad dicen que esto podría deberse a que son departamentos con mayor movimiento económico y por consiguiente son más las personas que portan armas para resguardar sus bienes.

Según informes policiales, en algunos casos, los agentes han sido despojados de sus armas de equipo cuando son retenidos por las multitudes durante protestas en la provincia, principalmente cuando los pobladores han provocado disturbios y quemado las estaciones policiales.

Uno de estos casos ocurrió el 20 de noviembre de 2021 en El Estor, Izabal, cuando los pobladores le quitaron 15 armas de fuego a un grupo de agentes que apoyan los allanamientos del MP, que debía ejecutar 25 órdenes de captura. El 15 de enero de 2023, los pobladores en un acto público devolvieron las armas a la institución policial.

Preferidas

Las denuncias presentadas corresponden al robo de distintos tipos de armas, principalmente escopetas y pistolas calibre 9 milímetros, estas segundas son las más robadas, pues se ofrecen en el mercado ilegal a un costo de Q3 mil 500 o Q5 mil, refiere Carlos Aquino, director de Táctica y Seguridad GT y especialista en armas y municiones.

Aquino afirma que en el mercado legal las municiones para ese tipo de arma se venden por cajas de 50 unidades a un costo de Q170. En el mercado negro los costos se “triplican o quintuplican”.

 Aquino confirma que muchas de las armas que se decomisan no precisamente son contrabandeadas desde México u otros países,muchas son legales pero son robadas al propietario en Guatemala.

El experto refiere que un arma se vuelve de valor para el delincuente porque la “usa o la revende”.

Agrega que el mercado negro de armas ha crecido tanto que las pistolas se venden por partes por medio de las redes sociales.

"Se venden por partes para volverlas automáticas, o para comprar el cañón de otra arma para adaptarlo a la pistola que ya tiene, esto por supuesto es totalmente ilegal", enfatizó.

Requisitos

Entre los requisitos que exige el Digecam para la compra de un arma de fuego de uso civil y deportivo están los certificados de carencia de antecedentes penales y policiales, además de una constancia de empleo e ingresos. Sin embargo, para Aquino los requisitos más importantes son los exámenes prácticos, teóricos y psicológicos que según él, “están en lo justo y son necesarios”.

El experto considera que el examen psicológico es la prueba más difícil y en parte evita que cualquiera opte a tener un arma de fuego, aunque  también lamenta que existan vacíos en las pruebas, pues quien pierde el examen no tiene la obligación de acudir a una terapia y puede repetir la prueba “cuantas veces se necesario para aprobarla”. 

Federico Reyes, consultor independiente en temas de seguridad, sostiene que muchas de las armas ilegales que circulan en las calles y que son utilizadas para cometer crímenes fueron robadas durante asaltos a camiones que las trasladaban desde los puertos hacia las armerías.

Cristaleros

En noviembre de 2022 la PNC informó que fueron capturados seis sujetos y se desintegró una banda criminal a la que denominaron “los cristaleros”, quienes operaban en distintos puntos de la capital y Mixco, donde robaban armas de fuego y otros artículos que encontraban en vehículos estacionados, principalmente en centros comerciales.

Según el MP, la estructura criminal seleccionaba los vehículos estacionados dentro de un comercio o restaurante, luego estacionaban un automóvil a la par para que uno de los integrantes de la estructura criminal descendiera y quebrara los cristales de las puertas y violentara las chapas.

Posteriormente sustraían las armas de fuego y otras pertenencias.Los robos de las armas de fuego se registraron en estacionamientos de las  zonas 10, 14, 15,16 de la capital y San Cristóbal, Mixco.

La mayoría de los robos se registraron mientras los propietarios u ocupantes de los vehículos realizan compras u otras actividades.

Los malhechores se movilizaban en vehículos cerrados, sin placas o con placas cambiadas, luego de utilizarlos por algunos meses los ponían a la venta en redes sociales o predios, o simplemente dejaban de utilizarlos.

ESCRITO POR:

José Manuel Patzán

Periodista de Prensa Libre especializado en temas de seguridad, con 18 años de experiencia en periodismo escrito, radial y televisivo. Reconocido con el premio Periodista del Año de Prensa Libre en 2016.