Mueren tres hombres al estrellarse helicóptero

Tres hombres murieron al desplomarse el helicóptero en que se transportaban el lunes último, pero la aeronave fue localizada ayer en una montaña del parcelamiento El Pajal, Fraijanes.

Érick Rodríguez Toledo ingresa en la escena del accidente a reconocer el cadáver de su hermano José Ramón Rodríguez Toledo, piloto del helicóptero.
Érick Rodríguez Toledo ingresa en la escena del accidente a reconocer el cadáver de su hermano José Ramón Rodríguez Toledo, piloto del helicóptero.

Una de las víctimas del accidente aéreo es el capitán retirado José Ramón Rodríguez Toledo, de 50 años, piloto de la aeronave.

También murieron el copiloto Andrés Alejandro Berger Durán, 33, y el acompañante José Leonel Paiz Mérida, 35.

Rodríguez Toledo y Berger Durán eran socios del Club Círculo Aéreo Guatemalteco.

Desde las 6 horas de ayer, siete helicópteros del Aeroclub, del Círculo Aéreo Guatemalteco y de la Fuerza Aérea Guatemalteca comenzaron un intenso rastreo para localizar la aeronave.

Según explicaron, para la búsqueda se basaron en las coordenadas que pudo haber utilizado Rodríguez Toledo desde el lugar de salida de la aeronave.

Por la vía terrestre se les unieron unidades de los bomberos Voluntarios, Municipales y Municipales Departamentales, la Policía Nacional Civil y Ejército.

A las 8.45 horas, fue encontrada la aeronave en una montaña de difícil acceso, cubierta de espesa vegetación.

Socorristas se desplegaron por fincas e ingresaron desde varios sitios en Fraijanes.

Mario Cruz, vocero de los Bomberos Voluntarios, explicó que socorristas de la patrulla de rescate descendieron barrancos y efectuaron largas caminatas por el área mientras buscaban el helicóptero.

DESCARGA – Plan de vuelo y lugar del impacto

Explicó que debieron usar equipo especial para extraer los cuerpos, ya que la aeronave se destruyó al caer.

Las víctimas

Las autoridades de la Dirección General de Aeronáutica Civil informaron que las víctimas efectuaban un vuelo de instrucción.

Explicaron que la última comunicación del piloto con la torre de control fue a las 17.37 horas del lunes último, cuando despegó de la finca Caobanal, Escuintla.

A las 18.30 horas reportaron la aeronave como desaparecida, aunque les extrañó que el piloto no hubiera alertado por radio sobre alguna falla.

Helicópteros con equipo de visión nocturna hicieron un rastreo de las 20 horas a la medianoche, pero no pudieron ubicar el aparato.

Las autoridades suponen que la causa del accidente fueron los torbellinos que se forman en esa región, en el Cañón de Palín.

A las 6 horas de ayer, vecinos del parcelamiento El Pajal avisaron a la Municipalidad de Fraijanes que en la tarde del lunes escucharon un estruendo y suponían que se trataba de un accidente aéreo.

Beyra Ramos, vecino del lugar, relató que escucharon un estruendo a eso de las 18.35 horas del lunes, pero en ese momento no le prestaron atención.

Ayer por la mañana, cuando observaron autopatrullas de la Policía y a socorristas, supieron que un helicóptero había caído.

Explicó que para llegar al lugar del accidente tuvieron que caminar media hora entre los cafetales, maleza y caminos empedrados.

Peritos del Ministerio Público terminaron las diligencias a eso de las 13 horas, con algunas dificultades para trabajar debido a lo inclinado del terreno.

Expertos de la DGAC acudieron al sitio del accidente para comenzar las pesquisas y establecer las causas del accidente.

Turbulencia

Pilotos aviadores suponen que la turbulencia generada por el Cañón de Palín pudo haber incidido en la tragedia.

En esa área, que abarca hasta la ruta a El Salvador y la parte sur del país, han ocurrido varios accidentes aéreos en años anteriores, con saldo de heridos y muertos.

Mario López, con varios años de experiencia en pilotar aviones, refirió que se debe contar con suficiente conocimiento para saber cómo pasar por las turbulencias en Escuintla.

Agregó que los torbellinos son persistentes entre las 10 y las 15 horas, y por eso la ruta es peligrosa.

López dijo que en ese lugar son cambiantes las corrientes de viento, y eso causa descontrol al navegar, pues incluso puede partir las alas de un avión pequeño o ultraligero.

“Debe estudiarse el manual del avión para determinar cuánta es la capacidad de la aeronave para volar en situación de turbulencia, y saber qué tácticas utilizar para reducir los efectos”, refirió.

Luis Figueroa, quien tiene 33 años de experiencia y 10 mil horas de vuelo, dijo que en diciembre, enero y febrero se incrementan los vientos en Escuintla, y que depende de la experiencia del piloto que no ocurra un accidente.

“He tenido como unas mil experiencias en ese lugar. Recuerdo que en una ocasión el viento estaba tan fuerte que algunos pasajeros se golpearon la cabeza en el techo del avión y sentí que el aparato estaba de cabeza”, relató.

Gran piloto

Érick Rodríguez Toledo, hermano del piloto muerto, acudió al lugar de la tragedia y dijo que este era militar retirado y trabajaba para varias empresas privadas.

Explicó que descansaba los lunes, y los utilizaba para instruir a estudiantes. “Era su vocación”, expresó.

Al referirse a la muerte de su hermano, manifestó: “Murió en su ley”.

Refirió que les causa tranquilidad saber que está descansando. “Cuando supimos que no encontraban el helicóptero que conducía, como que mentalmente nos preparamos para lo peor, quizá por eso estamos tranquilos”, expresó.

Agregó: “En varias ocasiones mi hermano salió en auxilio de otras personas accidentadas, y cuando hubo desastres naturales salió a dar apoyo”.

Añadió que prefieren recordar las cosas buenas que hizo, que era buena persona y un profesional con sentimientos humanitarios.

Por su parte, Javier Hernández Ramos, empresario y amigo personal del piloto, quien también acudió al lugar, aseguró que Ramón Rodríguez Toledo tenía 25 años de experiencia.

Dijo que tenía más de 15 mil horas de vuelo y que era experto en conducir helicópteros, y un gran instructor.

Añadió que a él le enseñó a volar en el 2000, y era considerado uno de los tres mejores pilotos del país.

“Siempre fue una persona noble. Es triste y lamentable que haya muerto”, dijo.

Otro amigo del piloto escribió en Twitter: “Qué descanses en paz, mi rey. Ramón Rodríguez, más conocido como Monchito o Angelito: Te recordaré como el mejor piloto”.

Corriente peligrosa

Entre Amatitlán y Escuintla se forma una corriente de viento que puede causar  inestabilidad a  aeronaves, explicó Eddy Sánchez, director del Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh).

Ese  fenómeno meteorológico  se origina  cuando   el viento  pasa entre montañas o valles y desemboca  con mayor fuerza en una región. Agregó que esas condiciones se  dan en varios  lugares de país debido a la topografía.

El experto indicó que esas corrientes   pueden  percibirse más  desde Palencia hacia el aeropuerto, y también en la Costa Sur, en Escuintla.-Por José Manuel Patzán