País es más mortífero que Irak

A pesar de que el conflicto armado interno concluyó oficialmente hace 18 años, Guatemala presenta una tasa de homicidios de 39.9 por cada 100 mil habitantes, una de las más altas del mundo y superior a la de países que afrontan en la actualidad una conflagración bélica, como Irak, cuya tasa es de  8 por cada 100 mil.

La situación se vuelve abrumadora si se compara con Afganistán, donde hay frecuentes ataques masivos, pero cuya tasa de homicidios es de solo 6.5  por cada 100 mil habitantes.

Según la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc, en inglés), la posible explicación de la alta tasa de homicidios en Guatemala podría ser     la delincuencia organizada —narcotráfico y  pandillas—, ya que las muertes son producto de la violencia que desatan esos grupos.

Analistas en materia  de seguridad afirman que otras   razones de la extrema violencia  es que desde antes de la firma de la paz, en 1996, Guatemala carece de políticas públicas  para el combate de  la criminalidad, así como de  la desigualdad y la falta de oportunidades en un país donde la mayoría de la población sobrevive en la  pobreza.

Peor que en Guerra

La Unodc presentó  un estudio sobre homicidios en abril último, basado en datos del 2012 a escala mundial, en el cual consta que Guatemala tiene una tasa de homicidios de 39.9 por cada 100 mil habitantes.

En la actualidad hay más de 20 países que tienen algún  conflicto bélico activo y el estudio presenta datos de 14  de ellos, en el que  resalta que Guatemala los sobrepasa en nivel de violencia.

Colombia es el país que tiene  un conflicto armado interno y que presenta la tasa más alta, con 30.8 homicidios por cada 100 mil habitantes, lo cual significa que es menor a la guatemalteca.

La tasa de homicidios de Guatemala solo es superada por cuatro países: El Salvador, con 41.2; Belice, 44.7; Venezuela, 53.7, y Honduras, 90.4.
El documento de la Unodc  afirma que “el homicidio constituye uno de los indicadores más completos, comparables y precisos para medir la violencia”, por lo que con los datos anteriores se puede decir que Guatemala está situada en la región más violenta del mundo.

Las causas

El estudio de la Unodc refiere que los principales motivos de las altas tasas de homicidio en la región centroamericana son por el crimen organizado y las pandillas.

Expertos en temas de seguridad  señalan   otras razones. Lizandro Acuña, del Instituto de Problemas Nacionales de la Universidad de San Carlos de Guatemala, expresó que un generador de violencia es la delincuencia común.  “Es una arista a la que muchas veces no se le da la importancia debida y que afecta a la población  porque el país carece de políticas públicas reales para su combate”, expuso.

Señaló que “la población joven del país es  muy vulnerable a caer en las redes de las pandillas y el  crimen organizado, por la falta de oportunidades, así como por la  desigualdad y la discriminación”. Expresó que  es fundamental crear políticas públicas   integrales y que no sean estacionales y de reacción.

Acuña aseveró   que la responsabilidad de  prevenir también recae en los padres de familia y la sociedad, quienes deben prevenir,  para evitar que los jóvenes sean víctimas de la violencia.

Carlos Vega, de la Asociación de Investigación y Estudios Sociales, indicó que otro factor es que la población, luego de 36 años de conflicto bélico,  se acostumbró a estar armada y en determinado momento trata de solucionar problemas con  base en la  violencia.

Unir esfuerzos

Aseguró  que las políticas que han implementado los diferentes gobiernos para detener la violencia han fallado, ya que no se han visto mejoras.

Vega subrayó que, debido a que Guatemala está ubicada en una región donde prolifera la violencia, debería unir esfuerzos con los gobiernos de países vecinos para enfrentar en mejor forma al crimen organizado.

Homicidios

Más alto que en el conflicto

El enfrentamiento armado interno de Guatemala duró 36 años y cobró la vida de no menos de 200 mil personas, según el Informe de Recuperación de la Memoria Histórica, de  la Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado de Guatemala.

Si se toma como base esa cifra, el promedio de homicidios diarios durante los 36 años de conflicto fue de 15, pero desde el 2006 el país tiene un promedio mayor.

Datos de la Policía Nacional Civil y el Instituto Nacional de Ciencias Forenses indican  que en el 2009 se registró un total seis mil 498 muertes violentas, un promedio diario de 18.  Ese mismo año la tasa de homicidios por cada 100 mil habitantes fue de 46.32, la más alta desde que se firmó la paz, en  1996.

El promedio de homicidios diarios en 2010 y 2011 fue de 16, mientras que en 2012 y 2013 subió a 17. Hasta septiembre de 2014 se  han registrado cuatro mil 446 homicidios, un promedio diario 16 muertes violentas.

Aunque el promedio diario de homicidios  sea mayor al que se tuvo en el tiempo del conflicto armado, la población máxima durante los 36 años de guerra fue de poco más de 10 millones, es decir menos de cinco millones que la actual.

Tasa

39.9 homicidios por cada 100 mil habitantes.