Guatemala está entre los países peores calificados en avances contra la corrupción 

En Latinoamérica, un año más, Uruguay (puesto 23), Chile (26) y Costa Rica (28) son los países de la región mejor situados, según Transparencia Internacional.

Informe dice que participación de la sociedad civil es fundamental en la lucha contra la corrupción. (Foto: Hemeroteca PL)
Informe dice que participación de la sociedad civil es fundamental en la lucha contra la corrupción. (Foto: Hemeroteca PL)

Guatemala (en el puesto 143) junto con Venezuela (169) y Nicaragua (145) son los países peores ubicados en la lucha contra la corrupción, según el nuevo Índice de Percepción de la Corrupción 2017, de Transparencia Internacional (TI).

Con motivo de la presentación del Índice, TI también alertó de que la ausencia de libertad de expresión y de participación o asociación de la sociedad civil auspicia la corrupción.

La mayoría de los países avanza muy lentamente en la lucha contra la corrupción, constató este miércoles la organización TI, que también lamenta que en los últimos años muchos gobiernos han hecho “poco” o “ningún progreso” para erradicar malas prácticas en el sector público y en el privado.

“No es casual este resultado. Los países que están al final del índice son países en muchos casos con estados fallidos, desmantelados, que no funcionan, en los que no hay una mínima institucionalidad. En ese tipo de países la corrupción es un terreno muy fértil”, analiza en entrevista con DPA la consejera regional para las Américas de Transparencia Internacional, Luciana Torchiaro.

El patrón siempre se repite, recuerda esta organización no gubernamental con sede en Berlín: los países en los que existen menores garantías democráticas y de libertades civiles son aquellos que presentan un contexto de mayor corrupción.

“La libertad de expresión es vital para exponer la corrupción y las injusticias que causa. Los países con menores niveles de corrupción tienden a garantizar los derechos de los periodistas y de los activistas y viceversa”, reza el informe.

“Cuando la libertad de expresión es limitada, es más probable que se desate la corrupción”, añade.

En este sentido, TI recuerda que nueve de cada 10 reporteros que fueron asesinados desde 2012 lo hicieron en países altamente corruptos y que uno de cada cinco perdieron la vida, precisamente, mientras investigaban o publicaban casos sobre corruptelas.

Especialmente grave, recalcan, es la situación de los periodistas en Brasil, donde se asesinan principalmente a profesionales que trabajan en medios de comunicación locales.

En el Índice de Percepción de la Corrupción de 2017, TI también advierte que incluso en los países que se perciben como menos corruptos, se observa opacidad en la toma de decisiones, prácticas de financiación ilícitas o una débil aplicación de la ley.

En todo el mundo, los gobiernos deberían hacer más por servir a sus ciudadanos, involucrar a la sociedad civil, apoyar la libertad de prensa, proteger a los activistas y periodistas y asegurar la transparencia y la responsabilidad en el sector público y privado”, recalca el informe. “Estos son pasos vitales para luchar contra la corrupción”, subraya.

Al igual que durante los dos años anteriores, TI ratifica que más de dos tercios de los países incluidos en el índice obtuvieron una puntuación inferior a la media, registrando menos de 50 enteros de un total de cien posibles. Esto significa que más de seis mil millones de ciudadanos viven en países corruptos.

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Transparencia Internacional es una organización no gubernamental con sede en Berlín que promueve medidas contra crímenes corporativos y corrupción política en el ámbito internacional.

El informe anual de TI se basa en opiniones de expertos sobre la corrupción en el sector público. El resultado es un ranquin de más de cien países ordenados por una puntuación que va de 0 (percepción de altos niveles de corrupción) a 100 (percepción de bajos niveles de corrupción). En 2017 el ránquin incluyó a 180 países.

Nueva Zelanda ocupa la primera posición del listado al alcanzar 89 puntos de cien posibles, escoltada por Dinamarca que logra 88 enteros y por Finlandia, Noruega y Suiza que suman un total de 85.

En la parte baja de la tabla se encuentra Somalia, un país que por undécimo año consecutivo obtiene el peor resultado del índice con apenas 9 puntos sobre 100. En penúltima posición, al igual que el pasado año, figura Sudán del Sur, con 11 puntos. Como antepenúltimo se encuentra Siria, con 14 puntos.

Además, España cayó en 2017 a su peor resultado histórico en el índice, al situarse en el puesto 42, con una nota de 57 puntos sobre 100. Con este valor, el país ibérico desciende una posición en la clasificación global en relación al año anterior y se encuentra por debajo de la media europea, cifrada en 66 puntos.

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En Latinoamérica, un año más, Uruguay (puesto 23), Chile (26) y Costa Rica (28) son los países de la región mejor situados.

Argentina, que subió 10 escalones en el último año hasta situarse en el puesto 85, es uno de los países que presenta notables mejoras, aunque desde TI insisten en comentar estos datos con cautela.

“Argentina, estando en rojo, va mostrando pequeños pasitos pero todavía no está caminando” resumió Luciana Torchiaro, quien entiende que los avances se explican por el “despertar” de la justicia argentina y por la política exterior del gobierno de Mauricio Macri, orientada a mostrar al país como “confiable y limpio”.

Por regiones, Europa occidental es la mejor situada en este ranquin, con una puntuación media de 66 enteros. Las peores notas las obtiene África subsahariana, con 32 puntos de media, y Europa del Este y Asia Central, ambas con 34 puntos de promedio.

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