Operativos conjuntos, homologación de leyes y revisión del CA-4, analizarán países del Triángulo Norte

Los ministros de seguridad de Guatemala, El Salvador y Honduras, que conforman el Triángulo Norte de Centroamérica, se comprometieron el pasado 27 de marzo a dar seguimiento a 10 acuerdos firmados con EE. UU. que incluyen cambios que, de concretarse, serían radicales.

Kirstjen Nielse (centro) en la reunión con ministros de Gobernación del Triángulo Norte. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
Kirstjen Nielse (centro) en la reunión con ministros de Gobernación del Triángulo Norte. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

Los compromisos fueron asumidos en una reunión desarrollada en Honduras, en la que participó la secretaria de Seguridad Nacional de EE. UU., Kirstjen Nielsen, quien celebró los acuerdos cuyo objetivo, según la declaración final, es “mejorar el trabajo que se desarrolla en las fronteras de los países” para contrarrestar crímenes transnacionales y la migración irregular.

 

Dentro de estos puntos destaca un compromiso de las naciones para “desarrollar operaciones conjuntas entre las policías”, también proponer el análisis y revisión del Manual Regional de Procedimientos Migratorios CA-4 que es el que hoy en día permite el tránsito de personas en los países del Triángulo Norte y Nicaragua de sus ciudadanos con solo mostrar un documento de identidad.

Los acuerdos también incluyen la aprobación de un documento que analiza las legislaciones penales referentes al tráfico ilícito de migrantes y trata de personas de cara a una posible homologación de las leyes. El análisis del documento, que fue presentado por El Salvador, se presentará en el Foro Interparlamentario de los países del Triángulo Norte que será en junio próximo.

Pero, aunque los funcionarios de los cuatro países incluyendo a EE. UU. saludaron la firma del Memorando de cooperación, sectores consultados en Guatemala lo ven con reservas, sobre todo porque consideran que los países del Triángulo Norte están obedeciendo una agenda dictada por el país del norte que obedece a la implementación de seguridad para reducir la migración cuando lo esencial para evitar el éxodo es generar condiciones que generen bienestar a los pobladores.

Respecto de una eventual modificación al tratado CA-4, el sacerdote Mauro Verzeletti, director de la Casa del Migrante, expuso que las consecuencias serían negativas y si los gobiernos centroamericanos accedieran a una posible derogación del acuerdo estarían “haciendo el juego que quiere Donald Trump”.

Verzeletti remarcó que si en determinado momento el CA-4 deja de estar vigente “votaría todo el sistema de integración centroamericana”. El siguiente paso, agregó, podría ser una militarización en las fronteras lo que pondría en riesgo la garantía de los derechos humanos.

El acuerdo firmado, en efecto, habla de desarrollar operaciones conjuntas entre las policías, lo cual, según el sacerdote, también sería un riesgo. “Las personas que huyen de sus países van a tener doble violación de sus derechos humanos”, subrayó.

Es factible, pero no es la solución

Edgar Celada, analista del Instituto de Problemas Nacionales de la Universidad de San Carlos (Ipnusac) consideró que implementar operativos conjuntos en los tres países, así como homologar algunas leyes que tengan que ver con el tema de seguridad fronteriza, es factible; no obstante, enfatizó en que no es la solución para reducir la migración irregular.

Además, agregó el experto de Ipnusac, cualquier modificación que se piense hacer relacionada a la seguridad fronteriza deber empezar con una reforma profunda a las fuerzas de seguridad “porque siempre hay corrupción” y se sabe que en las redes de tráfico de personas están involucrados miembros policiales.

Celada consideró que sería una contradicción si los gobierno ponen limitantes al tránsito de personas, a la luz de los esfuerzos que se han hecho para consolidar la unión aduanera centroamericana, ya que esta se percibe como un aliciente para las economías de la región.

Coincidió en que los acuerdos alcanzados obedecen a una agenda de EE. UU. ya que la migración irregular no es un problema de seguridad para los países del Triángulo Norte como sí lo es para aquella potencia mundial.

“Lo que preocupa de estas reuniones es que se enfatiza en las cuestiones de seguridad y se deja de lado los temas fundamentales de desarrollo que permitirían a la población quedarse en su país”, apuntó Celada, quien advirtió que de endurecerse los controles fronterizos se podrán ver más caravanas porque las personas se organizarían para intentar pasar las fronteras en masa.

Un retroceso

Juan Luis Carbajal, director ejecutivo de la Pastoral de Movilidad Humana, expuso que el programa del CA-4 no funciona a la perfección, pero aseveró que cualquier intención de restringir el libre tránsito de las personas sería un “retroceso” para unificación de la región y de cara a crear pueblos fraternos.

“Abren las fronteras para las mercancías y cada vez hay más restricciones para las personas, no hay congruencia ni una visión humana en el abordaje de las migraciones”, reprochó Carbajal.

Se solicitó información adicional al Ministerio de Gobernación de Guatemala, pero hasta el cierre de esta nota no había respondido.

Otros puntos

  • El acuerdo firmado entre los ministros de seguridad del Triángulo Norte y la secretaria Nielsen, también incluye:
  • La realización, en la primera semana de mayo, de una prueba piloto de integración de tecnología de comunicación fronteriza.
  • Honduras y El Salvador impartirán en Guatemala el Seminario de Inducción a la Seguridad Fronteriza, para funcionarios policiales guatemaltecos, debido a la incorporación de mil oficiales más a la Policía Nacional Civil.
  • Instalar, en abril próximo, en las oficinas del Grupo Conjunto de Inteligencia Fronteriza (GCIF), en El Salvador, la Mesa Técnica de Seguridad Informática y Control Migratorio para homologar los sistemas de pre chequeo y control biométrico.
  • Autoridades de Seguridad Informática y Control Migratorio visitarán, en una fecha no especificada, el GCIF para consolidar el desarrollo del “Protocolo de Intercambio de Información e Inteligencia Migratoria”.

También se acordó que el próximo encuentro entre los ministros de Guatemala, El Salvador y Honduras con la secretaria de Seguridad de EE. UU. se celebrará en la Ciudad de Guatemala en la última semana de mayo del 2019, aunque no se definió el día exacto.

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