Dos privilegios para la Catedral Metropolitana

Además de ser el templo mayor de la Arquidiócesis de Santiago de Guatemala y una de los monumentos más emblemáticos del país, la Catedral posee ciertos privilegios especiales que le fueron concedidos años atrás.

Grabado anónimo de la Catedral y la Plaza de Armas, en 1870. (Foto: Hemeroteca PL)
Grabado anónimo de la Catedral y la Plaza de Armas, en 1870. (Foto: Hemeroteca PL)

La perpetuidad del Jubileo de Indulgencia Circular y el depo?sito de los venerables restos del apo?stol Santiago el Mayor, constituyen dos invaluables privilegios que hacen notable a la Catedral Metropolitana de Guatemala.

El majestuoso templo que alberga la sede de la Iglesia Cato?lica de Guatemala y que se alza al oriente de nuestra plaza mayor, adema?s de su enorme simbolismo espiritual y de guardar numerosas obras de arte en pinturas, escultura, orfebreri?a y plateri?a, posee dones que la hacen u?nica en Ame?rica.

El Rey Carlos III encomendo? al arquitecto Marcos Iba?n?ez para que se encargara de las construcciones y de este magni?fico templo en la nueva capital de Guatemala; presento? los planos en julio de 1778, sie?ndole aprobados el 6 de noviembre de 1779.

La Catedral antes de los Terremotos de 1917-18. (Foto: Hemeroteca PL)
La Catedral fue consagrada y estrenada el 16 de marzo de 1815, por el ilustri?simo arzobispo fray Ramo?n Casaus y Torres. Esta? construida conforme lo estipulan los decretos de la Sagrada Congregacio?n de Ritos, con su altar colocado en la parte Este.

Su longitud de oriente a poniente  es de 104 varas, su ancho, de 46. La altura de la nave mayor, hasta lo alto del cimborrio es de 39 varas y es uno de los templos de mayores dimensiones en toda Centroame?rica.

El jubileo de indulgencia circular, es un extraordinario privilegio concedido a la Iglesia Metropolitana, el 11 de septiembre de
1732, por el papa Clemente XIII, que segu?n el texto de la Bula Pontificia, fue otorgado a semejanza de la piadosa devocio?n de las 40 horas que se celebra en Roma.

Corpus Christi en la Catedral Metropolitana. (Foto: Hemeroteca PL)

La archicofradi?a del Santi?simo Sacramento, inicio? el uso de esta devocio?n y aprovechamiento de sus admirables gracias, el di?a del Corpus Cristi celebrado del 24 de junio de 1734. Desde esa fecha hasta el di?a de hoy, todo cristiano ha tenido la oportunidad de ganar la indulgencia plenaria, visitando la Catedral y otras iglesias donde de manera sucesiva “circular”, es expuesto el Santi?simo Sacramento. 

Escultura de Santiago Apóstol en la fachada de la Catedral. (Foto: Hemeroteca PL)
Parte de los restos del apo?stol Santiago el Mayor fueron colocados en la catedral, el 22 de octubre de 1858, por el arzobispo de Guatemala, Dr. Francisco de Paula Garci?a Pela?ez, natural de San Juan Sacatepe?quez, por concesio?n especial que otorgo? el papa Gregorio XVI, a trave?s del eminentisimo Cardenal Constantino Patrizi. La reliquia fue colocada en el altar mayor del templo catedralicio.

En este altar se encuentran depositadas las reliquias de Santiago Apóstol. (Foto: Hemeroteca PL)
El apo?stol Santiago, llamado el Mayor, es uno de los doce escogidos por el sen?or Jesu?s (MT 10, 3); hermano del evangelista San Juan, autor del Apocalipsis. Ambos vivi?an con sus padres, llamados Zebedeo y Salome? (MT 4, 21-22). Por su impetuosidad, eran llamados “Boanerges”, o sea, “Hijos del trueno”.

Santiago el Mayor fue una de las primeras figuras del colegio aposto?lico, luego de la resurreccio?n de Cristo, y el primero de los apo?stoles que hizo ma?rtir la crueldad inaudita del rey Herodes Agripa. 

Aspecto actual de la Catedral Metropolitana. (Foto: Hemeroteca PL)
Estos dos maravillosos privilegios concedidos a la Iglesia y depositados en la sede metropolitana, han permanecido casi totalmente ignorados del pueblo de Guatemala.