Firman Acuerdo de Esquipulas II

Los gobernantes de Centroamérica se comprometieron a erradicar la guerra y garantizar la paz, por medio de la Cumbre de Esquipulas, en 1987.

Presidentes de C. A. firman acuerdos de Esquipulas II. (Foto: Hemeroteca PL)
Presidentes de C. A. firman acuerdos de Esquipulas II. (Foto: Hemeroteca PL)

El cese al fuego durante 90 días, a partir de la fecha, la aplicación de amnistía en todos los países centroamericanos para los grupos insurgentes, el diálogo y apertura a la participación política para estos grupos y la no utilización del territorio para agredir a otros Estados, fueron los puntos aprobados por los presidentes de Centroamérica en la cumbre Esquipulas II, el 7 de agosto de 1987.

Los mandatarios Óscar Arias, de Costa Rica; Daniel Ortega, de Nicaragua; José Azcona Hoyos, de Honduras; José Napoleón Duarte, de El Salvador, y Marco Vinicio Cerezo Arévalo, de Guatemala, firmaron el documento conjunto con los acuerdos de paz para la región centroamericana en el salón de Recepciones del Palacio Nacional.

El documento fue leído ante unos quinientos periodistas entre nacionales y extranjeros, diplomáticos y altos funcionarios de gobierno presentes en el acto, quienes al final aplaudieron a los mandatarios.

En el texto del documento presentado se lee lo siguiente:

“Los presidentes de las Repúblicas de Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica, reunidos en la ciudad de Guatemala el 6 y el 7 de agosto de 1987, alentados por la visionaria y permanente voluntad de Contadora y el Grupo de Apoyo en favor de la paz, robustecidos por el apoyo constante de todos los gobernantes y pueblos del mundo, de sus principales organizaciones internacionales y en especial de la Comunidad Económica Europea y de Su Santidad Juan Pablo Segundo, inspirados en Esquipulas I, y juntos en Guatemala para dialogar en torno al plan de paz presentado por el Gobierno de Costa Rica, hemos acordado:

  • Asumir plenamente el reto histórico de forjar un destino de paz para Centro América.
  • Comprometernos a luchar por la paz y erradicar la guerra.
  • Hacer prevalecer el diálogo sobre la violencia y la razón sobre los rencores;
  • Dedicar a las juventudes de América Central, cuyas legítimas aspiraciones de paz y justicia social, de libertad y reconciliación, han sido frustradas durante muchas generaciones, estos esfuerzos de paz.
  • Colocar al Parlamento Centroamericano como símbolo de libertad e independencia de la reconciliación a que aspiramos en Centro América.

Titular de Prensa Libre del 8 de agosto de 1987. (Foto: Hemeroteca PL)
Pedimos respeto y ayuda a la comunidad internacional para nuestros esfuerzos. Tenemos caminos centroamericanos para la paz y el desarrollo, pero necesitamos ayuda para hacerlos realidad. Pedimos un trato internacional que garantice el desarrollo para que la paz que buscamos sea duradera. Reiteramos con firmeza que Paz y Desarrollo son inseparables.

Agradecemos al Presidente Vinicio Cerezo Arévalo y al noble pueblo de Guatemala haber sido la casa de esta reunión. La generosidad del mandatario y el pueblo guatemalteco resultaron decisivos para el clima en que se adoptaron los acuerdos de paz.