Matamoros: de fuerte militar a prisión exclusiva

El Fuerte San Rafael de Matamoros fue inaugurado en 1858 en un solar en el camino real al Atlántico como una fortaleza de protección a la ciudad. Es célebre en la actualidad por utilizarse como cárcel especial para reclusos de alto impacto.

Fuerte San Rafael de Matamoros en la capital. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)
Fuerte San Rafael de Matamoros en la capital. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)

En años recientes ha sido utilizada como cárcel privilegiada para involucrados en diversos delitos. Entre sus huéspedes figuran el expresidente Alfonso Portillo y la exvicemandataria Roxana Baldetti, quien recientemente fue trasladada a la cárcel para mujeres Santa Teresa, zona 18.

El penúltimo en ingresar al recinto fue el expresidente Otto Pérez Molina, el jueves 3 de septiembre, luego de la primera audiencia en la Torre de Tribunales por su presunta participación en la red defraudadora “la Línea”.

Este 22 de septiembre fueron enviadas a esa cárcel las juezas Jisela Reinoso y Marta Sierra de Stalling, por enriquecimiento ilícito y cohecho pasivo, respectivamente.

Aunque Matamoros no fue concebida como cárcel sino como fortaleza militar, en los últimos tiempos se ha desvirtuado su uso. Un ejemplo es que adentro de las instalaciones existen apartamentos perfectamente amueblados que han sido utilizados como “celdas VIP”. Un ejemplo palpalable fue que Baldetti utilizó uno de éstos que estaba destinado para el oficial de alta en ese regimiento.

El origen de esta instalación militar se remonta a mediados del siglo XIX. El terreno donde se proyectó su construcción era propiedad de José León Pineda, en 1852. Fue inaugurado el 24 de octubre de 1858 y bautizado como “Fuerte de San Rafael” en honor al presidente de la época, el general Rafael Carrera y Turcios.

Ha sido testigo de grandes batallas en diferentes convulsiones sociales. En abril de 1920, durante la llamada “Semana Trágica” que finalizó con el derrocamiento del dictador Manuel Estrada Cabrera, fue tomado por las milicias unionistas. Y en la Revolución del 20 de octubre de 1944 fue atacado por las fuerzas revolucionarias, siendo uno de los primeros bastiones del régimen en rendirse.

El 1 de julio de 1945 el Alto Mando del Ejército lo convirtió en el Cuartel General de la institución, con el nombre del general Justo Rufino Barrios. En la actualidad es sede del Cuerpo de Transporte del Ejército y es un Comando Militar Especial a orden del Estado Mayor de la Defensa Nacional.

Presos célebres

Ante los problemas de seguridad en los centros carcelarios, prácticamente por necesidad y en casos de alto impacto comenzó a utilizarse el Fuerte como cárcel de seguridad.

Esto fue posible por un acuerdo entre los ministerios de Gobernación y de la Defensa Nacional para que el Sistema Penitenciario pueda utilizar un espacio en las bases militares de la capital para resguardar la integridad de los reos en casos especiales.

El expresidente Alfonso Portillo y los hermanos Valdés Paiz en el dormitorio del calabozo del Fuerte Matamoros en 2010. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)

En el año 2010 los hermanos Francisco José y José Eduardo Valdés Paiz, implicados en el asesinato del abogado Rodrigo Rosenberg Marzano y en el que también fue involucrado el ex presidente Álvaro Colom, por su seguridad no quisieron ser llevados al Preventivo de la zona 18.

El mismo año 2010 fue trasladado a Matamoros, el ex presidente Alfonso Portillo, procedente del Preventivo de la zona 18 ante la existencia de un plan para matarlo. Otros funcionarios de su gobierno también ocuparon lugar, como Napoléon Rojas y Josué Vinicio Salán, acusados de peculado en el Ministerio de la Defensa.

Raúl Velásquez, ex ministro de Gobernación y Rodrigo Lainfiesta guardaron prisión en Matamoros por el caso de la remodelación de la cárcel Fraijanes 2. El ex alcalde de Villa Nueva, Salvador Gándara estuvo también preso por unos días acusado de malos manejos en la comuna.

Pedro García Arredondo, ex jefe del comando seis de la extinta Policía Nacional por el proceso en su contra por la desaparición del estudiante Édgar Sáenz Calito en 1981; Waldemar Lorenzana, alias “El Patriarca”, y su hijo Elio Alexander Lorenzana Cordón, Jairo Orellana Morales “el Pelón”, narcotraficantes; José Mauricio Rodríguez Sánchez ex director de la G-2, y el general Efraín Ríos Montt, acusados de genocidio; Alejandro Giammattei, ex director de Presidios; Marlon Puente “Pirulo”, dirigente de una barra brava de fútbol, también estuvieron en Matamoros.

En una requisa reciente fueron encontrados electrodomésticos, equipo de gimnasio y otras comodidades consideradas de lujo.