Milagro de Navidad: el rescate de dos pescadores de Costa Rica que estuvieron 20 días a la deriva en el Caribe

Lo han bautizado como un milagro de Navidad.

Los hombres fueron rescatados el viernes después de pasar 20 días en ultramar. REUTERS
Los hombres fueron rescatados el viernes después de pasar 20 días en ultramar. REUTERS

Dos pescadores fueron rescatados por un barco después de estar 20 días en ultramar.

El crucero Empress of the Seas, de la compañía Royal Caribbean, los localizó después de un encuentro fortuito en su ruta hacia Jamaica. De ahí el calificativo de milagroso.

Los pescadores fueron sacados de su trayectoria por unos fuertes vientos, al tiempo que una tormenta había desviado también al crucero, según explicó el meteorólogo jefe de Royal Caribbean, James Van Fleet.

Los dos hombres fueron llevados a Jamaica donde recibieron asistencia médica.

La suerte de dos tormentas

Van Fleet señaló que los pescadores partieron de Puerto Limón, en Costa Rica, el pasado 1 de diciembre y se quedaron dormidos mientras escurrían las redes, que es un largo proceso para que las mallas queden más suaves y sean más fáciles de extender.

“Los vientos se hicieron más fuertes y, cuando se despertaron, el temporal los había desplazado lejos de donde tenían su equipo”, indicó Van Fleet.

Después de eso, los pescadores se quedaron sin gasolina tras intentar encontrar las redes y empezaron a navegar a la deriva.


Solo tenían comida y agua suficiente para siete días.

Van Fleet dijo que el crucero debía estar en ese momento a mucha distancia, en Cienfuegos, Cuba, pero la embarcación tuvo que desviar su ruta hacia Ocho Ríos, en Jamaica, a causa de una “gran tormenta”.

“No puedes evitar pensar que hubo un plan más grandioso detrás de todo esto”, declaró Van Fleet.

Durante el rescate de los pescadores, que se produjo el pasado viernes, “uno de los hombres no podía caminar y nuestra tripulación lo llevó a una lancha de rescate y lo subió al crucero”, precisó Van Fleet.

Los dos hombres recibieron alimentos y ropa y fueron monitoreados por personal del Empress of the Seas.

“Además, se recaudaron unos US$300 entre la tripulación para ayudarles a que se compraran más ropa y comida tras el desembarco en Jamaica.

“Ya he visto un milagro de Navidad: 20 días a la deriva deberían decirlo todo sobre las posibilidades que había de encontrar a esos hombres con vida”, concluyó Van Fleet.