Tiroteo en El Paso: el presunto autor confesó que su objetivo era matar “mexicanos”

Patrick Crusius, el hombre detenido tras el asesinato de 22 personas en el tiroteo masivo en El Paso (Texas) el pasado 3 de agosto, confesó a la policía que buscaba disparar contra “mexicanos”.

El tiroteo masivo causó conmoción en El Paso.
El tiroteo masivo causó conmoción en El Paso.

Una copia del informe del arresto de Crusius, obtenida por varios medios estadounidenses, arroja luces sobre su detención y sobre lo que dijo mientras se encontraba bajo custodia policial.

The Washington Post y la agencia Associated Press, que recibieron el informe de la detención firmado por el detective de El Paso Adrián García, informaron que el documento fue redactado al día siguiente del ataque ocurrido en la tienda Walmart.

El texto describe cómo el sospechoso bajó de su auto con las manos en alto diciendo “yo soy el atacante”, cuando fue detenido por un policía cerca del lugar del crimen.

De acuerdo con el detective García, Crusius renunció a su derecho a contar con un abogado y dijo a la policía que había viajado desde Dallas con un rifle de asalto y muchas municiones.

cliente walmart

Reuters
Los clientes de la tienda Walmart de El Paso vivieron minutos de horror. Algunos de ellos perdieron a sus seres queridos.

Al momento de ser arrestado, se entregó sin ofrecer resistencia y desde entonces estuvo hablando y cooperando de forma abierta con la policía, según los investigadores.

“Invasión hispana”

Los funcionarios creen además que Crusius es el autor de un manifiesto publicado en internet en el que denigra a los inmigrantes latinos.

El documento, publicado en la polémica plataforma 8chan habitualmente utilizado por supremacistas blancos para exponer sus ideas, asegura que el ataque fue una respuesta a lo que llama una “invasión hispana de Texas”.

El sospechoso pudo comprar legalmente el rifle de asalto AK 47 usado en el ataque y llevarlo hasta dentro de la tienda gracias a las leyes de Texas que permiten portar armas en público.

Este jueves, los abogados de Crusius le dijeron a medios estadounidenses que su madre había llamado a la policía varias semanas antes del ataque para expresar su preocupación por el hecho de que su hijo tuviera un arma.

Autoridades federales evalúan acusar por delitos de odio a Crusius, quien podría enfrentar la pena de muerte si es hallado culpable.