Nueva Zelanda busca a ocho turistas desaparecidos en erupción

Autoridades dicen tener pocas esperanzas de encontrar con vida a las víctimas que excursionaban al momento de la explosión del volcán Whakaari.

Las autoridades neozelandesas buscaban este martes (10.12.2019) a ocho turistas desaparecidos tras la erupción en la víspera del volcán Whakaari, en una isla deshabitada al noreste de Nueva Zelanda, que ha matado al menos a cinco personas.

“Según los operadores turísticos había 47 personas en White Island (como también se le conoce a Whakaari) en el momento de la erupción. También podemos informar que además de las cinco personas muertas, ocho siguen desaparecidas”, precisó la Policía de Nueva Zelanda en un comunicado.

Por su lado, el primer ministro de Australia, Scott Morrisson, dijo hoy que del total de  24 australianos que se encontraban en la isla al momento de la catástrofe, once fueron dados como desaparecidos, incluyendo tres que se creen fallecidos.

“Es un día muy difícil para muchas familias australianas cuyos seres queridos han sido atrapados en esta terrible tragedia”, dijo Morrison en una rueda de prensa en Sídney.

Los servicios de emergercia evacuaron a varios sobrevivientes de la Isla White, con quemaduras y heridas de consideración.

ntre las 31 personas que fueron hospitalizadas por las heridas y quemaduras provocadas por erupción de rocas y una gran cantidad de cenizas, se encuentran australianos, estadounidenses, chinos, malasios y neozelandeses, cuyas edades oscilan entre los 17 y 72 años.

Sin signos de vida

Al inicio de la jornada, la primera ministra neozelandesa, Jacinda Ardern, dijo que uno de los helicópteros que sobrevoló Whakaari, que se encuentra a 48 kilómetros al este de la Isla Norte, pudo aterrizar y permitió a los rescatistas explorar la isla a pié.

“Desafortunadamente no había signos de vida”, lamentó la mandataria.

Durante el martes los helicópteros de la Policía y el avión de la Fuerza Aérea neozelandesa seguirán sobrevolando la isla para dar con los desaparecidos, aunque sin la esperanza de encontrarlos con vida.

Un grupo de excursionistas se encontraban cerca del cráter minutos antes de la erupción, según imágenes de una cámara de seguimiento instalada en la zona.

Las autoridades neozelandesas han establecido un perímetro de seguridad y la cancelación inmediata de todas las excursiones, incluidas los barcos turísticos, alrededor de la isla, visitada cada año por unas 10.000 personas.