El Gobierno iraquí promete mano dura contra el terrorismo

El Gobierno iraquí prometió el lunes aumentar sus castigos y esfuerzos contra el terrorismo tras el atentado suicida que el domingo causó 180 muertos.

Un grupo de hombres saca de los escombros los restos de una víctima del mortífero atentado en Bagdad. (Foto Prensa Libre: AFP).
Un grupo de hombres saca de los escombros los restos de una víctima del mortífero atentado en Bagdad. (Foto Prensa Libre: AFP).

La población recibió con ira el anunció en medio de un ambiente de rabia contra la supuesta negligencia de las fuerzas de seguridad en ese ataque que además dejó 230 heridos.

Como represalia a ese ataque, las autoridades ejecutaron el lunes a cinco condenados a muerte por terrorismo, horas después de haber anunciado que aplicarían esas penas muy pronto, según informaron dos comunicados del ministerio.

La nota sobre las ejecuciones señaló que el departamento gubernamental ha presentado un proyecto de remodelación del código penal con el fin de acelerar la aplicación de las penas de muerte.


Con ello, el ministerio pretende reducir a un mes el plazo máximo que tiene el presidente iraquí para confirmar las penas capitales tras el fallo definitivo.

El ministerio pretende además que, pasado ese mes, si no hay respuesta del mandatario, se considere como una confirmación de la pena.

El ministerio calificó el atentado de ayer de “traidora acción terrorista” y señaló que “coincide con las victorias de las fuerzas iraquíes que liberan el país del yugo terrorista”, en alusión a la ofensiva llevada a cabo contra el grupo yihadista Estado Islámico (EI).

Asimismo, presentó sus condolencias “a los familiares de los mártires de esta enorme tragedia”.

“Nos comprometemos a proseguir aplicando el castigo justo a todo al que se le ocurra intentar dañar y aterrorizar al pueblo iraquí”, concluyó la nota.

Este mensaje se produce horas más tarde y en consonancia a la amenaza que el primer ministro iraquí, Haidar al Abadi, realizó en una visita a la Comandancia de la Fuerza Aérea iraquí, sobre una dura respuesta al EI.
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Al Abadi pidió a la Comandancia de Operaciones de Bagdad que acelere los esfuerzos para establecer “el cinturón de seguridad” alrededor de la capital.

También demandó retirar los aparatos portátiles de detección de explosivos falsos ADE, por cuya venta el empresario británico James McCormick fue condenado en 2013 a diez años de cárcel.

En ese sentido, Al Abadi instó a volver a investigar “los contratos corruptos de corrupción de adquisición de esos equipos y perseguir a los órganos implicados”.

Además, también pidió acelerar la instalación de aparatos eficaces para inspeccionar los vehículos.

Según el primer ministro iraquí, pese a que los terroristas intentan “desviar” la marcha de su Gobierno y sus fuerzas de seguridad, la respuesta “será dura y en sus propios feudos de (la provincia oriental de) Al Anbar y (la ciudad septentrional) de Mosul”.

El atentado ha creado una atmósfera de crispación entre la población de la zona donde se produjo, la mayoritariamente chií de Al Karrada.


Sus habitantes se vistieron el lunes de luto y criticaron la supuesta negligencia de las autoridades por no haber podido evitar el ataque suicida.

Según una fuente del consejo local de Al Karrada, pasada la medianoche del domingo al lunes, cientos de vecinos se echaron a las calles para protestar y exigir que los altos cargos de seguridad —a los que tacharon de corruptos— rindan cuentas por lo sucedido.

La marcho tuvo como origen la plaza de Kahramana y, entre fuertes medidas de seguridad, se dirigió hasta el lugar del atentado, que en el momento del ataque estaba lleno de personas al ser una zona comercial, donde los habitantes consumen a esas horas de la noche durante el periodo de Ramadán.

Algunos de los vecinos celebran funerales por sus familiares y amigos fallecidos, mientras que otros confían en que se recuperen los cuerpos de sus parientes fallecidos entre los escombros.

“La tristeza impera en Al Karrada, ya que hay funerales en cada sitio. Las procesiones de los entierros prosiguen desde ayer y todavía se desconoce la suerte corrida por muchas personas”, señaló a Efe Abu Ali al Ameri, vecino de la localidad.

Por ello, los asistentes a la marcha pidieron a las autoridades intensificar la búsqueda de los desaparecidos.

La ira mostrada un día después de la tragedia también quedó patente durante la visita a la zona de Al Abadi, a quien lanzaron piedras e incluso zapatos, una gran ofensa en el mundo árabe.

El atentado del domingo, perpetrado con una camioneta bomba en el distrito comercial de Al Karrada y reivindicado por el EI, es el ataque individual más mortífero registrado este año en Irak.

El EI asumió la autoría del atentado en un comunicado firmado por su filial en la capital iraquí, Wilayat Bagdad (Provincia de Bagdad), y difundido en las redes sociales, en el que aseguró que el objetivo eran los chiíes.

Sufrimiento sin precedentes

Al respecto de los atentados que golpean a Irak, el presidente del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), Peter Maurer, denunció en un comunicado que el sufrimiento en Irak y Siria ha alcanzado niveles sin precedentes.

Maurer destacó en la nota los “cientos de miles de muertos, millones de desplazados y las familias destrozadas”.

Además, criticó que “incluso cuando se está acabando (el mes sagrado de) ramadán, mucha gente está viviendo un miedo abyecto y una inseguridad aterradora”, y añadió que está teniendo lugar “una catástrofe humanitaria”.

  • VEA ABAJO | Galería de los destrozos que causó la potente explosión

Maurer basó sus acusaciones en grabaciones aéreas reunidas por al CICR, que muestran los destrozos realizados en la ciudad iraquí de Ramadi, capital de la provincia oriental de Al Anbar, ahora “destrozada” y convertida en un “pueblo fantasma”.

Según Mauer, la ciudad, que fue liberada por las fuerzas iraquíes el pasado diciembre, presenta aún restos de la guerra dispersados por la urbe, lo que hace que a muchos de sus habitantes les asuste volver a sus casas.

“Llevará meses, si no años, hacer que la ciudad vuelva a ser segura y reconstruir las casas y los dañados sistemas de agua y electricidad”, indicó el comunicado.
Según el CICR, se estima que 10 millones de personas están desplazadas dentro de Irak y Siria y que cientos de miles han sido asesinadas.

Mauer instó a “la gente con influencia en el conflicto” a mostrar “visión, valentía y respeto por el valor fundamental de la dignidad humana”.

“La gente necesita líderes que crean en la humanidad, que protejan las casa, las escuelas y los hospitales; que protejan a los civiles y que traten a las personas que capturan con respeto”, añadió el responsable del CICR.