El polémico caso en Colombia en donde dos menores señalados de robo fueron asesinados para dar una “lección”

Los civiles que los retuvieron aseguraban en videos que los iban a entregar a la Policía, pero posteriormente hombres armados llegaron hasta el lugar y se los arrebataron.

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Los jóvenes aparecieron muertos, con un disparo en la cabeza, las manos amarradas y un letrero. (Foto Prensa Libre: Twitter/@fran9579)
Los jóvenes aparecieron muertos, con un disparo en la cabeza, las manos amarradas y un letrero. (Foto Prensa Libre: Twitter/@fran9579)

En Colombia hay conmoción por el asesinato de dos jóvenes, un aterrador caso que rápidamente se extendió por el continente y la Organización de las Naciones Unidas urge su esclarecimiento.

La policía colombiana también ofrece una fuerte recompensa para quienes den información sobre los responsables del doble crimen.

Se trata de dos menores de 12 y 18 años que fueron asesinados con el tiro de gracia por supuestamente robar en un supermercado.

El hecho ocurrió en Tibú, Santander, Colombia, el viernes último.

Medios locales y videos que circulan en redes sociales dan cuenta que los dos muchachos fueron atrapados en un almacén al que supuestamente entraron a robar.

Los civiles que los retuvieron aseguraban en videos que los iban a entregar a la Policía, pero posteriormente hombres armados llegaron hasta el lugar y se los arrebataron.

Horas después los menores aparecieron muertos en una carretera que conduce a El Tarra. Ambos tenían tiros en la cabeza y en sus cuerpos también fueron atados carteles que decían “ladrones”.

Las personas que estuvieron en la detención de los jóvenes han dicho en redes sociales que no tienen nada que ver con esas muertes e insistieron en que llamaron a la Policía para entregarlos.

El comandante de la Policía en Norte de Santander, coronel Carlos Martínez, anunció la apertura de investigaciones a varios uniformados por supuesta negligencia.

El doble asesinato ha sido rechazado en el país e incluso la Oficina de Derechos Humanos de la ONU en Colombia llamó al Gobierno para que proteja y haga respetar la vida de los niños.

Tibú forma parte del Catatumbo, una región que abarca 10 mil 89 kilómetros cuadrados, en su mayoría selváticos, en el departamento de Norte de Santander, y es hogar de más de 250 mil personas.

En la zona del Catatumbo tienen presencia las guerrillas del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y del Ejército Popular de Liberación (EPL), así como disidentes de las extintas FARC y otras bandas que se enfrentan por corredores para el narcotráfico y cultivos de coca.

Del Catatumbo, también una de las regiones más pobres y olvidadas de Colombia, son los municipios de Convención, El Carmen, El Tarra, Hacarí, La Playa, San Calixto, Sardinata, Teorama y Tibú.

Voces de condena

Organismos internacionales, políticos y defensores de derechos humanos condenaron el doble asesinato y pidieron que los culpables sean llevados a la Justicia.

“Condenamos el asesinato de un niño de 12 años ayer, en Tibú, Norte de Santander. Expresamos condolencias a su familia. Instamos a las autoridades a investigar estos hechos. Hacemos un llamado al respeto a la vida y protección de los niños”, escribió la oficina de la ONU para los Derechos Humanos en Colombia.

Por su lado, la Defensoría del Pueblo de Colombia rechazó los asesinatos y exigió celeridad en las investigaciones a las autoridades y que aclaren las circunstancias que rodearon el hecho, para que los responsables sean judicializados.

“Seguiremos acompañando a la comunidad de Tibú a través de nuestros equipos en el territorio, ya que nos han manifestado que se sienten atemorizados por las circunstancias que rodearon este crimen, en el que se presume estarían involucrados miembros de grupos armados ilegales que operan en la región”, dijo el defensor del pueblo, Carlos Camargo.

Por su lado, la regional de Norte de Santander del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF, estatal que se encarga de la niñez), también rechazó el hecho y aseguró que “ningún motivo es justificable para afectar la integridad de los menores de edad, ni ningún ser humano”.