Las armas nucleares que Erdogan “secuestró” para frenar a Trump

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aprobó la entrada de las tropas turcas en el norte de Siria, pero tiene un obstáculo relacionado con el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan.

Kurdos participan en una manifestación con una pancarta que decía "Alto a Erdogan, aplasta el fascismo" en Estocolmo, Suecia, el 12 de octubre de 2019, para apoyar a los militantes kurdos mientras Turquía sigue atacando las ciudades fronterizas. (Foto Prensa Libre: AFP)
Kurdos participan en una manifestación con una pancarta que decía "Alto a Erdogan, aplasta el fascismo" en Estocolmo, Suecia, el 12 de octubre de 2019, para apoyar a los militantes kurdos mientras Turquía sigue atacando las ciudades fronterizas. (Foto Prensa Libre: AFP)

Erdogan tiene “guardadas” bombas nucleares en la base aérea de Incirlik, en el sur de Turquía, lo que complica las operaciones militares que deseen hacer las fuerzas armadas estadounidenses.

Esas bombas nucleares se han convertido en las “rehenes” de Erdogan, motivo por el que se estaba planteando su traslado de esa base a otro lugar más cómodo, pero a pesar de ello, el secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, afirmó ayer a través de un comunicado que ha firmado una orden ejecutiva para “presionar” a Turquía para detener su ofensiva militar contra el nordeste de Siria y “adoptar un alto el fuego inmediato”.

Pero Erdogan, aseguró hoy que la operación militar de Turquía en el nordeste de Siria proseguirá hasta que “la amenaza terrorista sea eliminada”.

“La operación continuará mientras la amenaza terrorista no sea eliminada… Proseguirá hasta que cumplamos plenamente los objetivos que nos hemos planteado”, dijo Erdogan durante la VII cumbre de países turcomanos que tiene lugar en Bakú.

Erdogan subrayó que la operación contra los “terroristas” en las zonas fronterizas con Siria transcurre según el plan presentado por Ankara ante el Consejo de Seguridad de la ONU.

“Pido a los países hermanos que apoyen a Turquía en la lucha contra el terrorismo”, señaló, y adelantó que Ankara se propone crear una zona de seguridad en todo el noreste sirio hasta la frontera con Irak.

El líder turco subrayó que Ankara tiene dos objetivos: “La eliminación de la amenaza terrorista y el retorno de los refugiados”.

La gente observa cómo se eleva el humo de la ciudad siria de Ras al-Ain, en una foto tomada desde el lado turco de la frontera en Ceylanpinar el 11 de octubre de 2019, en el tercer día de la operación militar de Turquía contra las fuerzas kurdas. (Foto Prensa Libre: AFP)

 

“En siete días de operación hemos limpiado de terroristas mil kilómetros cuadrados de territorio. Garantizamos la seguridad de nuestras fronteras”, subrayó en una cumbre a la que asisten los líderes de Azerbaiyán, Uzbekistán, Kazajistán y Kirguistán.

En cuanto a los refugiados sirios, estimó que en la primera etapa regresará al país árabe un millón de personas y, en la segunda, dos millones.

Turquía reforzó hoy su presencia militar en las zonas bajo su control en el norte de Siria ante el avance inminente de las fuerzas leales al presidente sirio, Bachar al Asad, que llegaron a un acuerdo con las milicias kurdas para frenar la ofensiva turca.

El 9 de octubre Turquía inició una invasión militar para expulsar de esa región a las milicias kurdosirias Unidades de Protección del Pueblo (YPG), aliadas de Estados Unidos en la lucha contra el yihadista Estado Islámico (EI), pero que Ankara considera una organización terrorista.