Internacional

Trump sigue definiendo su equipo con hermetismo y en medio de polémica

El presidente electo de EE. UU., Donald Trump, siguió el martes con sus reuniones para perfilar el equipo que lo acompañará en la Casa Blanca.

El recién electo presidente de EE. UU., Donald Trump, continúa integrante su gabinete de Gobierno para el 2017. (Foto Prensa Libre: AP).

El recién electo presidente de EE. UU., Donald Trump, continúa integrante su gabinete de Gobierno para el 2017. (Foto Prensa Libre: AP).

El magnate tiene las listas de favoritos cada vez más nutridas y con una fuerte polémica por uno de los elegidos.

Desde la torre de Nueva York que lleva su nombre y que se ha convertido en el cuartel general de la transición, Trump se reunió el martes con una serie de colabores directos o con políticos con los que hasta hace poco mantenía una fuerte rivalidad.

Allí llegaron, por un lado, el vicepresidente electo, Mike Pence, convertido en jefe del equipo de transición, y, por otra, el senador por Texas Ted Cruz, el rival más difícil que tuvo Trump en la elección interna republicana.

El primero entró a los ascensores de la Torre Trump saludando con la mano a los periodistas que hacían guardia, cerca del mediodía, y el caso del segundo, sin embargo, fue peor, porque debió ingresar por la puerta de atrás, aunque una portavoz confirmó la reunión.

Cruz, según esta fuente, “tuvo el placer de tener la oportunidad” de reunirse con Trump el martes en Nueva York, y recordó las promesas hechas por este último sobre programas oficiales de salud, asegurar mejor las fronteras y crear mejores puestos de trabajo.

“En nombre de los 27 millones de texanos que representa, el senador confía en asistir a la Administración Trump para conseguir estos objetivos”, dice el comunicado difundido por la portavoz de Cruz, Catherine Frazier.

Pence, por su parte, que estuvo dentro de la Torre Trump por cerca de seis horas, fue parco en sus declaraciones, y al salir sólo dijo que había sido un “gran día”  cuando fue consultado sobre el desarrollo de la jornada.


De momento, Trump solo ha hecho dos nombramientos de alto nivel, el pasado domingo: el jefe de Gabinete, puesto que asumirá el presidente del Comité Nacional Republicano, Reince Priebus; y el de jefe de estrategia y consejero senior, Stephen Bannon.


La elección de este último, considerado como una de las voces más sonoras de la derecha radical que apoya a Trump, ha sido muy criticada en círculos políticos y en la Prensa, que recuerdan sus comentarios racistas y misóginos de los últimos meses.

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Crítica

El martes también fue el turno del líder demócrata en el Senado, Harry Reid, quien acusó a Trump de colocar en un puesto clave de su futura Administración a un “campeón de los supremacistas blancos”.

“¿Qué mensaje envía Trump a una muchacha que se despierte temerosa de ser una mujer de color en Estados Unidos?”, preguntó Reid refiriéndose al nombramiento de Bannon, que ha sido ensalzado por grupos de la ultraderecha del país.

“Demuestre a Estados Unidos que el racismo, el abuso y la intolerancia no tienen lugar en la Casa Blanca”, dijo Reid, dirigiéndose a Trump.

Mientras tanto, siguen fluyendo en la prensa los nombres de las personas que posiblemente acompañarán a Trump desde que en enero asuma la Presidencia de Estados Unidos, relevando al demócrata Barack Obama, que completará ocho años en el poder.

Uno de ellos es el exalcalde de Nueva York Rudy Giuliani, que suena para secretario de Estado o como fiscal general, aunque este último puesto parece que está más lejos, según dijo en un foro en Washington en el que participó el lunes.

Fuentes de la CNN, sin embargo, sostienen que Giuliani tendrá problemas para asumir la jefatura de la diplomacia de Estados Unidos por la asesoría que dio una compañía suya a una filial estadounidense de la petrolera venezolana, PDVSA.
El vestíbulo de la Torre Trump fue el escenario el martes, otra vez, de un trasiego de personalidades políticas que ingresaban a un edificio donde Trump tiene sus oficinas y también su residencia personal.

Pero también accedieron otras personas de su entorno familiar, como Marla Maples, la segunda esposa Trump y madre de una de sus hijas, Tiffany.

Se espera que en los próximos días Trump vaya proporcionando más nombres del equipo que lo acompañará, hasta que se conozca la lista de los cargos más importantes que asumirán los cargos en enero.

De momento, hay una persona que ya ha rechazado sumarse al equipo, el precandidato presidencial republicano Ben Carson, quien, por medio de un portavoz, negó cualquier intención de asumir cualquier cargo oficial en el futuro Gobierno de Trump.

Otros, en cambio, como el general retirado Keith Kellogg, quien también visitó el martes la Torre Trump, dejó clara su disposición para sumarse al equipo del futuro gobernante si se lo pide.

“Si el presidente de Estados Unidos, o el presidente electo, te ofrece una posición que incluya hasta pasear sus perros, tienes que pensarlo seriamente”, afirmó el general retirado a los periodistas que hacían guardia en la Torre Trump.

Ryan continúa

En tanto, los republicanos de la Cámara de Representantes de Estados Unidos mantuvieron el martes a su colega Paul Ryan como presidente del cuerpo, anunció la bancada parlamentaria.

“Es un tremendo honor ser nominado por mis colegas para servir como Speaker de la Cámara. Es hora de ir a más”, dijo Ryan, de 46 años, congresista por Wisconsin, en Twitter, luego de la votación en el Capitolio.

Sin la oposición de los ultra-conservadores del Tea Party, Ryan, de 46 años, fue reelecto por unanimidad en una votación a puerta cerrada.

Ryan ocupa ese puesto desde hace cerca de un año.

En enero, el pleno de la Cámara baja -donde los republicanos cuentan con mayoría- elegirá al speaker.

Se espera que la ratificación de Ryan en el puesto sea un mero trámite, a menos que algún republicano resuelva desafiarlo.

Del lado demócrata, los disensos obligaron a postergar la elección interna de su jefe. Actualmente es Nancy Pelosi, de 76 años, quien dirige el grupo minoritario, pero Tim Ryan, de 43 años, podría disputar su liderazgo.

El presidente electo Donald Trump, que asume el gobierno el 20 de enero, cuenta con mayoría republicana ambas cámaras del Congreso.

Ryan, que había mantenido distancia de Trump y lo criticó en reiteradas ocasiones durante la campaña, terminó por alinearse firmemente detrás del 45 presidente estadounidense.

“Setenta por ciento de la gente en esta nación cree que Estados Unidos va por el camino equivocado”, dijo Ryan en una conferencia de prensa en la mañana del martes.

“Ahora dijeron que tomemos un camino mejor, una mejor orientación, ese es nuestro trabajo. No mirar hacia atrás sino hacia adelante”.
Trump y los republicanos parecen concordar en general con una hoja de ruta que incluye cambiar la reforma de la salud de Barack Obama, construir un muro -o un vallado- en la frontera con México y reducir los impuestos.

“Estamos en sintonía con nuestro presidente electo”, dijo Ryan. “Hablo con Donald Trump prácticamente todos los días”, afirmó.

Los resultados definitivos de las elecciones de hace una semana aún no fueron publicados, pero los republicanos se aseguraron al menos 239 bancas en la Cámara de Representantes, contra 193 de los demócratas y al menos 51 de las 100 del Senado.

Persisten marchas

Decenas de estudiantes de secundaria manifestaron el martes contra el presidente electo Donald Trump en el corazón de Washington, dirigiéndose luego hacia la Casa Blanca.

Otros cientos de jóvenes organizaron acciones similares en otras partes del país, en particular Nueva York.

En la capital federal marcharon en el Mall, la explanada que une al Capitolio con el Lincoln Memorial.

Anna, una adolescente de 17 años originaria de El Salvador, dijo que tenía “incertidumbre sobre el futuro”.

“Me preocupa que cuando este hombre llegue a la presidencia ya no me sienta segura de andar por la calle”, agregó.
“¡No al Ku Klux Klan, no a los racistas, no a los fascistas!”, “¡Griten alto y claro, los refugiados son bienvenidos!”: los estudiantes venidos de liceos de Manhattan y del distrito de Queens repetían esos eslóganes marchando sobre la calzada mojada, entre las barreras instaladas y custodiadas por decenas de agentes policiales.001_I05DI.jpg

“Queremos demostrar que el discurso y las ideas de Trump no son aceptables, aunque haya sido electo (…) y recordar a nuestros legisladores que no porque haya sido elegido, lo que dijo durante la campaña deba ser puesto en práctica”, explicó Grace, de 17 años, quien prefirió no dar su apellido.

“Se debe cambiar el sistema de nombramiento por grandes electores, es claro que eso no funciona, porque Hillary logró el voto popular”  mayoritario, agregó una de sus amigas, Josie, mientras un hombre que pasaba cerca las contradijo con su dedo en alto.

Coreando cada tanto “Es mi cuerpo, es mi decisión”, las chicas mostraban su preocupación sobre un probable retroceso en relación al aborto.

Trump a prometió nombrar para el puesto vacante en la Suprema Corte y para los que eventualmente se liberen durante su mandato, a jueces hostiles a la legalización del aborto a nivel federal, que remonta a 1973.

Las protestas anti-Trump delante del edificio que lleva su nombre en la Quinta Avenida son casi cotidianos desde que ganó las elecciones del 8 de noviembre.

El magnate pasa allí la mayor parte del tiempo junto a su equipo de transición, preparando la composición de su futuro gobierno.

El lunes, centenares de estudiantes de secundaria manifestaron en California, Oregon, Maryland y otros estados, contra la elección de Trump a la presidencia.

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