Vivo o muerto: EE. UU. ofrecía US$5 millones por la cabeza de Adnan Abu Walid al Sahraoui, el más despiadado de los líderes yihadistas en el Sahel

Adnan Abu Walid al Sahraoui era uno de los terroristas más buscados del mundo.

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Adnan Abu Walid al Sahraoui
El fundador y líder del Estado Islámico en el Gran Sahara era uno de los terroristas más buscados del mundo. (Foto Prensa Libre:) (Foto Prensa Libre: Captura de pantalla)

Desde hace más de un año y medio, era el objetivo “prioritario” de Francia y sus aliados en el Sahel. Adnan Abu Walid al Sahraoui, cuya muerte fue anunciada por París, era considerado el líder yihadista más despiadado en esta región africana.

Informaciones sobre la muerte del jefe del grupo “Estado Islámico en el Gran Sáhara” (EIGS) entre Menaka (noreste de Malí), y del otro lado de la frontera con Níger, su principal zona de acción, ya circulaban desde agosto.

Finalmente, en la madrugada de este jueves París anunció que había sido “neutralizado (abatido) por las fuerzas francesas”. La ministra de los Ejércitos, Florence Parly, precisó que la operación tuvo lugar “hace unas semanas” atrás.

Este hombre, en la cuarentena, con barba negra y tocado con turbante, de acuerdo a sus escasas fotos conocidas, era oriundo del Sáhara occidental.

Adnan Abu Walid al Sahraoui era el líder del Estado Islámico, responsable de miles de asesinatos y era uno de los terroristas más buscados del mundo y Estados Unidos había puesto un precio de US$5 millones a su cabeza.

Adnan Abu nació en 1973 en Sahara Occidental, una excolonia española que ahora es territorio en discordia por parte de Marruecos. Fuentes cercanas aseguraron que, desde niño, Al Sahraoui era un rebelde empedernido, pues estaba en contra de las escuelas mixtas y que la mujer tuviera un rol activo dentro de la sociedad.

Posteriormente se unió a un centro de reclutamiento terrorista en Mauritania antes de formar parte de Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI) y trasladarse al Sahel, donde luchó junto a los yihadistas que se apoderaron de Tombuctú.

En 2015, el nombre de Adnan Abu Walid al Sahraoui se volvió viral en redes sociales, pues a través de un video juró lealtad al Estado Islámico, convirtiéndose en el nuevo jefe de un grupo extremista ubicado en la parte occidental del Sahara.

Él también fue el responsable de imponer leyes extremistas en la zona: las mujeres deben usar velos, impuso el corte de manos a los ladrones y prohibió la música, el deporte, el alcohol y el tabaco.

Algunos de los crímenes más brutales

En 2017 se descubrió que fue el responsable de la emboscada llevada a cabo en la aldea Nigerí de Tongo Tongo, en la que murieron 4 soldados estadounidenses y varios civiles.

El ataque causó la mayor pérdida de vidas estadounidenses en combate en África desde la Batalla de Mogadiscio en 1993.

 

Recompensa ofrecida por Estados Unidos a quien diera información sobre el paradero de Abu Walid.
(Foto Prensa Libre: AP)

El grupo también secuestró a extranjeros en el desierto y hasta el momento no se sabe si los rehenes aún están con vida o murieron.

En agosto de 2020, ordenó personalmente el asesinato de seis trabajadores franceses y su conductor nigeriano.

El grupo de Al Sahraoui fue el más mortífero, provocando el 79 % de las muertes por violencia contra civiles en Níger hasta junio de 2021.

En total 2 mil 400 mil civiles murieron en manos del grupo Al Sahraoui.

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