“No tendrán mi odio”, la conmovedora carta al EI

Una carta publicada en la red social Facebook, muestra la compasión que tuvo una persona hacia miembros del Estado Islámico (EI), tras conocer que su esposa había fallecido en los atentados en Bataclan, París, Francia.

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Familiares rinden homenaje a las víctimas de los atentados en París. (Foto Prensa Libre: AP)
Familiares rinden homenaje a las víctimas de los atentados en París. (Foto Prensa Libre: AP)

El periodista francés Antoine Leiris publicó en Facebook un mensaje llamado “no tendrán mi odio”.  El texto fue escrito luego que el comunicador fue llamado por autoridades locales para identificar el cuerpo de su esposa, quien se convirtió en una víctima de los atentados terroristas en Bataclan.

Las palabras llenas de serenidad y compasión, fueron dirigidas a los miembros del EI. En ellas, el viudo recalcó que: “… No tendrán mi odio. No sé quiénes son y no quiero saberlo, son almas muertas. Si ese dios por quien matan tan ciegamente nos ha hecho a su imagen, cada bala en el cuerpo de mi mujer habrá sido una herida en su corazón”.

El sentimiento de Leiris se pudo apreciar en el fragmento: “el viernes por la noche ustedes me robaron la vida de un ser excepcional, el amor de mi vida, la madre de mi hijo. Pero no tendrán mi odio”

“Vous n’aurez pas ma haine” Vendredi soir vous avez volé la vie d’un être d’exception, l’amour de ma vie, la mère de…

Posted by Antoine Leiris on Monday, 16 November 2015

El reportero además escribió que los miembros de esta agrupación terrorista “lo único que desean es que las personas les tengan miedo”.

La publicación que se ha compartido más de 180 mil veces,  está acompañada de comentarios de los usuarios que brindan mensajes de fortaleza y paz para la familia.

Leiris quedó viudo junto a su hijo, de 17 meses; los dos se convirtieron en víctimas pero de aquellos a quienes les toca guardar luto por sus familiares caídos. 

La carta

“Usted no tendrá mi odio”

El viernes por la noche le robaste la vida a un ser excepcional, el amor de mi vida, la madre de mi hijo pero usted no tendrá mi odio. No sé quién eres y no quiero saberlo, usted es de las almas muertas.

Si ese Dios, por quien matan  ciegamente, nos ha hecho a su imagen, cada bala en el cuerpo de mi mujer habrá sido una herida en su corazón.

Entonces no, no le voy a premiar con odio. Aunque lo tiene bien buscado pero responder con odio por la ira, sería ceder a la misma ignorancia que ha hecho de usted lo que es.

Quiere que tenga miedo, que mire a mis conciudadanos con un ojo desconfiado, que sacrifique mi libertad por la seguridad; pero está perdido. 

La vi esta mañana luego de varias noches y días de espera. Estaba tan hermosa como la noche de ese viernes, tan hermosa como cuando me enamoré locamente hace más de 12 años.

Por supuesto estoy devastado por el dolor. Le concedo esta pequeña victoria, pero será de corta duración. Sé que ella nos acompañará cada día y que nos encontraremos en el paraíso de las almas libres al que usted nunca tendrá acceso. 

Somos dos, mi hijo y yo, pero somos más fuerte que todos los ejércitos del mundo.

No tengo más tiempo para usted.  tengo que ver a Melvil que se despierta de su siesta. Tiene 17 meses y ya va a comer su merienda como todos los días. Luego iremos a jugar como todos los días. Este niño será feliz y libre por toda la vida, porque usted no tendrá su odio jamás.