Urbanismo y sociedad

Además de la crisis política, un incendio en Antigua

Alfonso Yurrita Cuesta alfonsoyurritacuesta@gmail.com

Para el mantenimiento de zonas históricas se han estudiado los principales conceptos que incluyen: cómo es la vida útil de las edificaciones, los costos para el mantenimiento y en qué se han estudiado los principales conceptos que este término incluye, como es la vida útil de las edificaciones, los costos de mantenimiento, así como las ventajas que se producen al aplicar un programa de mantenimiento, ya sea preventivo o correctivo. Los centros históricos son considerados áreas de alto riesgo, con posibilidades de incendios, debido a sus materiales de construcción, que en muchos casos están en malas condiciones, en especial sus techos. Un porcentaje significativo de edificaciones no cuenta con una metodología de evaluación de riesgo, sin definir sus áreas vulnerables u otros hechos que afecten las estructuras históricas, según las tipologías constructivas y arquitectónicas.

En Antigua es necesario realizar un levantamiento del estado de conservación de los inmuebles y la evaluación de riesgo por terremotos o incendios y de sus estructuras y forjados de madera. En especial sus cubiertas, que mayoritariamente son de madera, apoyadas sobre los muros portantes periféricos con materiales naturales. Por ser fáciles de trabajar, utilizaron la madera en los techos y esos muros de rocas blancas en la arquitectura popular. Los materiales empleados fueron de fácil adquisición, como tierra, cal, madera, piedra o paja, que solían ser los más utilizados por el pueblo para construir sus viviendas, para tejas y baldosas, que era muy extendida. Siguieron ladrillos de barro, el plomo, el zinc y el cobre. A lo que en la actualidad se ha añadido el PVC.

En Antigua Guatemala, por sus características urbanas, sus materiales están relacionados arquitectónicamente con la conformación de su trama urbana, por lo que, según decreto ley 123-85, no se pueden vender silbadores y canchinflines, y en especial los artefactos pirotécnicos, ya que es un centro urbano histórico donde se debe evaluar el riesgo de sufrir un colapso o en caso de ser atacado por fenómenos naturales, ya sean terremotos o incendios, debido a la debilidad de sus construcciones, donde se requiere de un equipamiento especial para trabajos adecuados de protección y mantenimiento

El Consejo de Conservación y la Municipalidad obligadamente deben mantener tan valiosa estructura urbana; para el efecto se deben diseñar especificaciones adecuadas dentro de un plan de conservación. En especial la existencia de una unidad profesional con equipos especiales contra eventos como los mencionados. Como el presente, donde en una actitud irresponsable lanzaron globos chinos, auténticas bombas incendiarias, sobre los locales, dejándolos parcialmente destruidos.

Las Naciones Unidas 2009 define como amenaza “un fenómeno natural que puede ocasionar la muerte, lesiones u otros impactos a la salud, al igual que daños a la propiedad, la pérdida de medios de sustento, servicios, trastornos sociales o daños ambientales”. Como en nuestro caso, donde el pasado 1 de enero un incendio acabó con cinco negocios en la Calle del Arco, en Antigua Guatemala.

Los comerciantes afectados solicitan un espacio en la ruina de Santa Catalina Mártir. Un edificio histórico que normalmente sirve de “guarda pasos”, lo cual es un asunto muy delicado, por el valor de la ruina y las aglomeraciones que se puedan dar. Un tema que debe ser profundamente estudiado.